Juan 18:33-38
Qué es la verdad
La entrevista gira sobre si el reino es de este mundo. Pilato hace la pregunta más grande del libro y sale de la sala antes de que pueda responderse.
Versículo por versículo
- 18:34
Jesús pregunta si el título empleado por Pilato procede de su propia evaluación o de otras personas. El intercambio examina el origen y sentido de la acusación.
- 18:36
La ausencia de combate corresponde a la orden de Jesús de que Pedro guarde su espada en Juan 18:11. La frase final vuelve a señalar el origen diferente del reino.
- 18:37
Primera de Timoteo 6:13 recuerda después que Jesús dio un buen testimonio ante Poncio Pilato. El interrogatorio pasa a formar parte de la referencia de la carta al testimonio fiel de Jesús.
- 18:38
Esta es la primera de tres declaraciones en Juan de que Pilato no encuentra culpa en Jesús. Las otras aparecen en Juan 19:4 y 19:6.












El preso no acepta la definición de rey que maneja el gobernador. Pilato pregunta por un título que podría describir una autoridad rival. Jesús pregunta de dónde procede la acusación y luego explica su reino por su origen y su manera de actuar. Sus servidores no están peleando para impedir esta entrega. No es un detalle secundario en un capítulo donde Pedro ha sacado una espada y Jesús le ha ordenado guardarla.
No es de este mundo no significa que Jesús carezca de toda autoridad sobre lo que sucede en él. La frase termina indicando que su reino no procede de aquí. El énfasis está en el origen. Su propósito es dar testimonio de la verdad, y quienes pertenecen a la verdad escuchan su voz. La conversación ha pasado de la clasificación del preso por el gobernador a la explicación del preso acerca de quién escucha de verdad.
La pregunta de Pilato sobre la verdad es tan famosa que puede quedar suspendida fuera de contexto. Juan la mantiene unida a un movimiento: salió otra vez. No registra respuesta antes de que Pilato anuncie que no encuentra culpa en Jesús. Sea cual fuera el tono de la pregunta, la conclusión pública es inequívoca. El interrogatorio no ha demostrado la acusación.