Personajes de la Biblia

Sedequías

El último rey de Judá, que seguía pidiéndole al profeta una palabra en secreto y nunca hizo ni una vez lo que decía.

A Sedequías lo pone en el trono Nabucodonosor, que le cambia el nombre de Matanías como forma de decir de quién es, y tiene veintiún años. Se rebela igual, y el asedio dura año y medio hasta que no hay pan en la ciudad. Durante todo ese tiempo manda a buscar a Jeremías en privado, pregunta si hay palabra del SEÑOR, recibe siempre la misma respuesta, y no hace nada con ella porque teme a sus propios oficiales. Cuando se abre brecha en el muro, huye de noche por la puerta entre los dos muros y lo alcanzan en los llanos de Jericó.

Dónde aparece2 Reyes 24 a 25 · 2 Crónicas 36

Baja para ver el relato
Sedequías

Los movimientos, en el orden en que el texto los da.

El relato de Sedequías

  1. 01

    2 Reyes 24:17-20

    Le cambió el nombre

    Puesto por Babilonia, renombrado por Babilonia, de veintiún años. Hace lo malo conforme a todo lo que había hecho Joacim, y se rebela contra el rey que lo puso allí.

    Su reinado comienza con alguien más cambiándole el nombre. Nabucodonosor dispone tanto el nombramiento como el nuevo nombre real, y una sola frase deja visibles los límites de la independencia de Judá. No es la primera llegada de Babilonia a Jerusalén. Los versículos anteriores ya han enviado al exilio a Joaquín, dirigentes, artesanos y tesoros. Matanías recibe un trono en un reino al que ya le han quitado buena parte de lo que lo sostenía.

    Sin embargo, pertenece a la familia de Josías, no a la de Nabucodonosor. La expresión sobre el hermano del padre lo identifica como tío del deportado Joaquín. La dinastía continúa, pero ahora un rey extranjero organiza la sucesión dentro de ella. Recibir permiso para ocupar el trono no equivale a recuperar la independencia.

    El Libro de Segundo de Reyes sitúa los once años de Sedequías dentro de un relato más amplio de juicio y compara su conducta con la de Joacim. Por eso, su rebelión no aparece simplemente como una decisión militar aislada que tuvo un resultado desafortunado. El nombramiento de Babilonia y la evaluación del SEÑOR siguen siendo cosas distintas. Uno explica cómo consiguió su puesto. La otra proporciona la medida de su reinado.

    Versículo por versículo

    1. 24:17

      El hebreo dod identifica a un tío, en este caso el de Joaquín. La Reina Valera de Segundo de Crónicas 36:10 dice su hermano; Segundo de Reyes proporciona la relación más específica.

    2. 24:17

      Este Sedequías no es el profeta del mismo nombre que se enfrenta a Micaías en Primero de Reyes 22:24. Compartir un nombre no convierte a personas distintas en una sola.

    3. 24:19

      La comparación es con Joacim, no con Josías, padre de Sedequías. Jeremías 37:1 identifica expresamente a Sedequías como hijo de Josías.

    4. 24:20

      Segundo de Crónicas 36:13 añade que Nabucodonosor había hecho jurar a Sedequías por Dios. Ezequiel 17:13-19 presenta la rebelión como la violación de un juramento, no solamente un cambio de alianza extranjera.

    2 Reyes 24:17-20

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 4 versículos

    24:17Y el rey de Babilonia puso por rey en lugar de Joachîn á Mathanías su tío, y mudóle el nombre en el de Sedecías.

    24:18De veintiún años era Sedecías cuando comenzó á reinar, y reinó en Jerusalem once años. El nombre de su madre fué Amutal hija de Jeremías, de Libna.

    24:19E hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme á todo lo que había hecho Joacim.

    24:20Fué pues la ira de Jehová contra Jerusalem y Judá, hasta que los echó de su presencia. Y Sedecías se rebeló contra el rey de Babilonia.

    2 Reyes 24:17-20: Le cambió el nombre
  2. 02

    Jeremías 38:14-23

    Hay palabra del SEÑOR

    Manda a buscar al profeta en secreto a una tercera entrada de la casa y jura que no lo matará. Le dicen que salga y se entregue y viva, y responde que teme a los judíos que ya se han pasado.

    El rey pide que no se le oculte nada, pero el profeta primero necesita la garantía de que decir la verdad no le costará la vida. Así está la situación en esta consulta privada. Sedequías puede prometer que respetará la vida de Jeremías; Jeremías lleva una palabra sobre cómo puede conservarse la vida del propio Sedequías. El juramento invoca al SEÑOR como dador de la vida, y la respuesta gira inmediatamente en torno a la posibilidad de vivir.

    Las alternativas son explícitas. Si se entrega a los jefes de Babilonia, el rey, su familia y la ciudad quedarán a salvo de la destrucción anunciada. Si se niega, la ciudad arderá y él será capturado de todos modos. Sedequías no dice que la respuesta sea confusa. Nombra un temor: los judíos que ya han desertado podrían recibirlo y burlarse de él. Jeremías responde directamente a ese miedo concreto y repite el llamado a obedecer. El pasaje no declara que todas las opciones sean igualmente desesperadas.

    La advertencia termina dando voz a las mujeres del palacio que serían llevadas al cautiverio. Sus palabras señalan a los amigos de confianza que han impulsado al rey y luego lo han abandonado. Esta consulta privada afecta a más que la seguridad de un solo hombre. Su familia y las casas de la ciudad están incluidas en la respuesta.

    Versículo por versículo

    1. 38:16

      El juramento es expresamente secreto e invoca al SEÑOR que da la vida. Ese lenguaje conecta la garantía del rey con la promesa condicional que Jeremías transmite después.

    2. 38:17-18

      La conservación de la ciudad depende de la entrega. Estos versículos no deben parafrasearse como un anuncio de que la ciudad arderá sin importar la respuesta de Sedequías.

    3. 38:19

      Los que se han pasado a los caldeos son judíos que se han unido al bando babilónico. Sedequías los identifica a ellos, no solamente a los jefes de Babilonia, como objeto de su temor expreso.

    4. 38:22

      Amigos traduce una expresión hebrea para hombres ligados al rey por relaciones de paz, sus allegados de confianza. El contraste está en que quienes debían apoyarlo lo han impulsado y luego se han retirado.

    Jeremías 38:14-23

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 10 versículos

    38:14Después envió el rey Sedechîas, é hizo traer á sí á Jeremías profeta á la tercera entrada que estaba en la casa de Jehová. Y dijo el rey á Jeremías: Pregúntote una palabra, no me encubras ninguna cosa.

    38:15Y Jeremías dijo á Sedechîas: Si te lo denunciare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no has de escucharme.

    38:16Y juró el rey Sedechîas en secreto á Jeremías, diciendo: Vive Jehová que nos hizo esta alma, que no te mataré, ni te entregaré en mano de estos varones que buscan tu alma.

    38:17Entonces dijo Jeremías á Sedechîas: Así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si salieres luego á los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta á fuego; y vivirás tú y tu casa:

    38:18Mas si no salieres á los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los Caldeos, y la pondrán á fuego, y tú no escaparás de sus manos.

    38:19Y dijo el rey Sedechîas á Jeremías: Témome á causa de los Judíos que se han adherido á los Caldeos, que no me entreguen en sus manos y me escarnezcan.

    38:20Y dijo Jeremías: No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y tendrás bien, y vivirá tu alma.

    38:21Mas si no quisieres salir, esta es la palabra que me ha mostrado Jehová:

    38:22Y he aquí que todas las mujeres que han quedado en casa del rey de Judá, serán sacadas á los príncipes del rey de Babilonia; y ellas mismas dirán: Te han engañado, y prevalecido contra ti tus amigos; atollaron en el cieno tus pies, se volvieron atrás.

    38:23Sacarán pues, todas tus mujeres y tus hijos á los Caldeos, y tú no escaparás de sus manos, sino que por mano del rey de Babilonia serás preso, y á esta ciudad quemará á fuego.

    Jeremías 38:14-23: Hay palabra del SEÑOR
  3. 03

    2 Reyes 25:1-3

    Dieciocho meses, y sin pan

    Baluartes edificados alrededor de la ciudad por todos lados, y el hambre prevaleció de modo que no hubo pan para el pueblo de la tierra. Se da exactamente el día nueve del mes cuarto.

    La última medida antes de la brecha no es la altura de la muralla. Es la ausencia de pan. El ejército de Babilonia rodea la ciudad, el asedio alcanza otro año del reinado y la fuerza que expresamente termina imponiéndose es el hambre. En el relato, las puertas todavía no han cedido cuando la ciudad ya ha perdido la capacidad de alimentar a su gente.

    Las fechas abarcan aproximadamente dieciocho meses, pero el Libro de Segundo de Reyes dedica solamente tres versículos a ese período. Su sobriedad no es vacío. Afuera hay tropas y obras de asedio; adentro, una carencia que ninguna descripción de autoridad real puede remediar. Jeremías 37:21 reduce esa escasez a una ración diaria: el rey ordenó dar pan al profeta preso hasta que se agotara el de la ciudad. Este pasaje señala el mismo límite para toda la población. Las murallas han demorado al ejército. No han producido un solo pan.

    Versículo por versículo

    1. 25:1

      Las fortificaciones son obras de asedio de los atacantes alrededor de Jerusalén, no nuevas defensas construidas para la ciudad. La dirección de la amenaza es explícita.

    2. 25:2

      Jeremías 37:5-11 registra una retirada temporal de los babilonios ante la aproximación de un ejército egipcio. El período general del asedio no debe describirse como un cerco completamente ininterrumpido.

    3. 25:3

      Jeremías 52:6 repite el día nueve del cuarto mes y la falta de pan. Aproximadamente dieciocho meses describe el intervalo entre las fechas del asedio sin imponer una conversión exacta al calendario moderno.

    2 Reyes 25:1-3

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 3 versículos

    25:1Y ACONTECIÓ á los nueve años de su reinado, en el mes décimo, á los diez del mes, que Nabucodonosor rey de Babilonia vino con todo su ejército contra Jerusalem, y cercóla; y levantaron contra ella ingenios alrededor.

    25:2Y estuvo la ciudad cercada hasta el undécimo año del rey Sedecías.

    25:3A los nueve del mes prevaleció el hambre en la ciudad, que no hubo pan para el pueblo de la tierra.

    2 Reyes 25:1-3: Dieciocho meses, y sin pan
  4. 04

    2 Reyes 25:4-7

    La puerta entre los dos muros

    Sale de noche hacia el llano y el ejército se dispersa de él. Tomado en Jericó, sus hijos son degollados delante de él, le sacan los ojos, y lo atan con cadenas de bronce.

    La salida ofrecida había sido la rendición. La salida elegida es una puerta. Esa diferencia importa junto a Jeremías 38:17-18: al rey se le había dicho que salir hacia los jefes de Babilonia podía preservar su vida y su familia. Aquí sale de noche para escapar de ellos. Abandonar la ciudad no es, por sí solo, el acto de obediencia al que estaba unida la promesa.

    El jardín del rey sitúa la ruta, pero un lugar real no ofrece protección más allá de la muralla. La compañía militar se dispersa, y el hombre que todavía recibe el nombre de rey es llevado ante otro rey para ser juzgado. El título sobrevive a la pérdida del poder. En Ribla, el relato fija una secuencia terriblemente precisa: matan a sus hijos delante de sus ojos y después le sacan los ojos. No le comunican las muertes más tarde. Lo obligan a presenciarlas.

    El texto no registra palabras de Sedequías en ese momento. Ningún grito imaginado hace falta para aumentar el peso de lo escrito. Los grilletes de bronce y el viaje a Babilonia completan la frase. Se lo llevan vivo. Eso no vuelve suave el desenlace.

    Versículo por versículo

    1. 25:4

      Los caldeos son aquí las fuerzas babilónicas que rodean Jerusalén. El recordatorio entre paréntesis señala que la huida nocturna parte de una ciudad cercada, no de un paisaje sin vigilancia.

    2. 25:6

      Jeremías 39:5 sitúa Ribla en la tierra de Hamat. El juicio de Sedequías ocurre allí, no en el lugar de su captura cerca de Jericó.

    3. 25:7

      No se indican las edades de los hijos. El relato no debe ilustrarse verbalmente como si los hubiera identificado a todos como niños pequeños.

    4. 25:7

      Jeremías 52:11 añade que Sedequías permaneció preso hasta su muerte. La liberación posterior de Joaquín en Segundo de Reyes 25:27-30 no debe atribuirse a Sedequías.

    2 Reyes 25:4-7

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 4 versículos

    25:4Abierta ya la ciudad, [huyeron] de noche todos los hombres de guerra por el camino de la puerta que estaba entre los dos muros, junto á los huertos del rey, estando los Caldeos alrededor de la ciudad; [y el rey] se fué camino de la campiña.

    25:5Y el ejército de los Caldeos siguió al rey, y tomólo en las llanuras de Jericó, habiéndose esparcido de él todo su ejército.

    25:6Tomado pues el rey, trajéronle al rey de Babilonia á Ribla, y profirieron contra él sentencia.

    25:7Y degollaron á los hijos de Sedecías en presencia suya; y á Sedecías sacaron los ojos, y atado con cadenas lleváronlo á Babilonia.

    2 Reyes 25:4-7: La puerta entre los dos muros
  5. 05

    2 Reyes 25:8-21

    La casa quemada, las columnas quebradas

    El templo, el palacio y toda casa grande quemados, los muros derribados, y el bronce de las dos columnas y del mar llevado a Babilonia porque era sin peso.

    Las columnas conservan sus medidas y pierden su lugar. El Libro de Primero de Reyes describió la fabricación de los grandes utensilios de bronce del templo. Ahora el Libro de Segundo de Reyes se detiene en detalles semejantes mientras aquellos objetos son despedazados y retirados. La altura, los capiteles y las granadas permanecen en el registro. El contexto se ha convertido en un inventario de saqueo.

    La repetición de lo que se llevan no trata solamente de metales valiosos. Los utensilios siguen siendo descritos como aquellos con los que se servía. Esa pequeña frase conserva su función incluso mientras el oro se agrupa con el oro y la plata con la plata. Los instrumentos del culto salen de una casa quemada. Salomón aparece nombrado en medio del desmantelamiento, y la distancia entre construcción y destrucción se vuelve dolorosamente visible sin añadir un testigo imaginario.

    Tras los objetos vienen las personas en esta relación de pérdidas. Algunos pobres se quedan para trabajar viñas y campos, de modo que el pasaje no describe una tierra absolutamente vacía. Pero sacerdotes, porteros, funcionarios militares y miembros de la corte son llevados a Ribla y ejecutados. El lugar donde Sedequías recibió sentencia se convierte en el destino de otro grupo condenado. Las palabras finales van más allá de la caída de un palacio o una dinastía: Judá fue llevado fuera de su tierra. Las pérdidas tienen nombres y medidas. Después tienen el nombre de una nación.

    Versículo por versículo

    1. 25:8

      Segundo de Reyes fecha la llegada de Nabuzaradán en el día siete del quinto mes; Jeremías 52:12 señala el día diez. La diferencia debe exponerse, no sustituirse por una reconstrucción de tres días que los textos no explicitan.

    2. 25:12

      Los pobres que quedan como viñadores y labradores permanecen en la tierra. El lenguaje de deportación no debe ampliarse hasta afirmar que todos los habitantes, sin excepción, fueron retirados.

    3. 25:13

      El mar de bronce es la gran pila metálica descrita en Primero de Reyes 7:23-26, no una masa de agua que se transporta. Su destrucción forma parte del desmantelamiento del mobiliario del templo.

    4. 25:17

      La Reina Valera da aquí tres codos como altura del capitel. Jeremías 52:22 señala cinco; la cifra de este pasaje no debe cambiarse silenciosamente para hacerla coincidir con el paralelo.

    5. 25:19

      Este versículo enumera cinco hombres que habían estado en presencia del rey. Jeremías 52:25 enumera siete en el grupo correspondiente; ambas cifras deben conservarse tal como están escritas.

    6. 25:21

      El grupo llevado a Ribla en los versículos 18-20 es ejecutado allí, no solamente deportado. La frase sobre la salida de Judá de su tierra sigue a un registro explícito de ejecuciones.

    2 Reyes 25:8-21

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 14 versículos

    25:8En el mes quinto, á los siete del mes, siendo el año diecinueve de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino á Jerusalem Nabuzaradán, capitán de los de la guardia, siervo del rey de Babilonia.

    25:9Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalem; y todas las casas de los príncipes quemó á fuego.

    25:10Y todo el ejército de los Caldeos que estaba [con] el capitán de la guardia, derribó los muros de Jerusalem alrededor.

    25:11Y á los del pueblo que habían quedado en la ciudad, y á los que se habían juntado al rey de Babilonia, y á los que habían quedado del vulgo, trasportólos Nabuzaradán, capitán de los de la guardia.

    25:12Mas de los pobres de la tierra dejó Nabuzaradán, capitán de los de la guardia, para que labrasen las viñas y las tierras.

    25:13Y quebraron los Caldeos las columnas de bronce que estaban en la casa de Jehová, y las basas, y el mar de bronce que estaba en la casa de Jehová, y llevaron el metal de ello á Babilonia.

    25:14Lleváronse también los calderos, y las paletas, y las tenazas, y los cucharones, y todos los vasos de metal con que ministraban.

    25:15Incensarios, cuencos, los que de oro, en oro, y los que de plata, en plata, [todo] lo llevó el capitán de los de la guardia;

    25:16Las dos columnas, un mar, y las basas que Salomón había hecho para la casa de Jehová: no había peso de todos estos vasos.

    25:17La altura de la una columna era diez y ocho codos y tenía encima un capitel de bronce, y la altura del capitel era de tres codos; y sobre el capitel había un enredado y granadas alrededor, todo de bronce: y semejante [obra] había en la otra columna con el enredado.

    25:18Tomó entonces el capitán de los de la guardia á Saraías primer sacerdote, y á Sophonías segundo sacerdote, y tres guardas de la vajilla;

    25:19Y de la ciudad tomó un eunuco, el cual era maestre de campo, y cinco varones de los continuos del rey, que se hallaron en la ciudad; y al principal escriba del ejército, que hacía la reseña de la gente del país; y sesenta varones del pueblo de la tierra, que se hallaron en la ciudad.

    25:20Estos tomó Nabuzaradán, capitán de los de la guardia, y llevólos á Ribla al rey de Babilonia.

    25:21Y el rey de Babilonia los hirió y mató en Ribla, en tierra de Hamath. Así fué trasportado Judá de sobre su tierra.

Por qué importa

Sedequías cierra la historia que empezó con los ancianos pidiendo un rey como las naciones. La última escena es deliberadamente terminal: sus hijos muertos delante de él, y eso es lo último que ve, porque le sacan los ojos y lo llevan a Babilonia encadenado. El templo es quemado, las columnas despedazadas y llevadas como bronce, y el libro termina en una corte extranjera con otro rey de Judá comiendo a la mesa. Es el estudio de un hombre que conocía la respuesta correcta y no tuvo el valor.

1 canción

La música

Todas las canciones del catálogo cuyo pasaje cae dentro de estos capítulos.

  1. 2 Reyes 23:31-25:30

    Jerusalén Fue Abierta

Cerca de aquí

Todos los personajes

Informar de un error en esta página