Juan 6:1–14
Jesús alimenta a cinco mil
Edades de 8 a 11 años

El relato
Jesús cruzó el mar de Galilea, también llamado mar de Tiberias. Una gran multitud lo siguió porque habían visto los milagros que hacía por las personas enfermas. Jesús subió a una montaña y se sentó allí con sus discípulos. La Pascua estaba cerca.
Cuando Jesús vio acercarse a la gran multitud, preguntó a Felipe dónde podían comprar pan para que todos comieran. Juan explica que Jesús hizo esta pregunta para poner a prueba a Felipe, porque Jesús ya sabía lo que iba a hacer.
Felipe respondió que una enorme cantidad de dinero no alcanzaría para comprar suficiente pan como para que cada persona recibiera siquiera un poco. Andrés, hermano de Simón Pedro, señaló a un muchacho que tenía cinco panes de cebada y dos peces pequeños. Andrés también preguntó qué podía hacer tan poca comida entre tantas personas.
Jesús les dijo a los discípulos que hicieran sentar a los hombres. Había mucha hierba en aquel lugar, y se sentaron unos cinco mil hombres.
Jesús tomó los panes y dio gracias. Repartió alimento a quienes estaban sentados e hizo lo mismo con los peces. Todos recibieron cuanto quisieron.
Cuando quedaron satisfechos, Jesús les dijo a los discípulos que recogieran los pedazos que habían sobrado para que nada se perdiera. Llenaron doce canastas con pedazos de los cinco panes de cebada.
Después de ver el milagro, los hombres dijeron que Jesús era verdaderamente aquel profeta que debía venir al mundo.
Versículo para memorizar
Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.
Juan 6:12
Hablemos de ello
- ¿Qué comida tenía el muchacho?
- ¿Aproximadamente cuántos hombres se sentaron a comer?
- ¿Qué recogieron los discípulos después de que todos habían comido?
Prueba esto
Dibuja cinco panes y dos peces, y después dibuja doce canastas debajo de ellos. Usa el dibujo para volver a contar el relato en orden, sin añadir ningún detalle que Juan no dé.
¿Qué podemos aprender?
Este relato puede enseñarnos que algo que parece demasiado pequeño para satisfacer una necesidad no está fuera del poder de Jesús. También muestra cuidado por lo que quedó, ya que Jesús dijo a los discípulos que recogieran los pedazos para que nada se perdiera.
Edades de 12 a 15 años
El relato
Jesús cruzó el mar de Galilea, al que Juan también llama mar de Tiberias. Una gran multitud lo siguió porque habían visto los milagros que hacía en personas enfermas. Jesús subió a una montaña y se sentó allí con sus discípulos. Juan añade que la Pascua, una celebración judía, estaba cerca.
Jesús levantó la mirada y vio a una gran multitud que se acercaba. Preguntó a Felipe dónde podían comprar pan para que la gente comiera. Juan explica de inmediato que Jesús hizo esta pregunta para poner a prueba a Felipe, porque Jesús ya sabía lo que iba a hacer.
Felipe respondió señalando el tamaño del problema. Incluso doscientos denarios de pan no serían suficientes para que cada persona recibiera un poco. Entonces Andrés, hermano de Simón Pedro, mencionó a un muchacho que tenía cinco panes de cebada y dos peces pequeños. La pregunta de Andrés señalaba el mismo problema desde otra dirección: ¿qué era aquella cantidad de comida entre tantas personas?
Jesús les dijo a los discípulos que hicieran sentar a los hombres. Juan señala que había mucha hierba en aquel lugar. Se sentaron unos cinco mil hombres.
Jesús tomó los panes, dio gracias y los repartió a los discípulos, quienes los distribuyeron entre los que estaban sentados. Hizo lo mismo con los peces. Las personas recibieron cuanto quisieron. El problema no se resolvió dando a cada persona una muestra diminuta. Juan dice que quedaron satisfechos.
Después, Jesús les dijo a los discípulos que recogieran los pedazos que habían quedado para que nada se perdiera. Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada que quedaron después de que las personas comieron.
La reacción de la multitud cierra el relato. Después de ver el milagro, los hombres dijeron que Jesús verdaderamente era aquel profeta que debía venir al mundo. Juan presenta el acontecimiento como algo más que una comida para una gran multitud. Es otra señal que hace que las personas expresen una afirmación acerca de la identidad de Jesús.
El pasaje también mantiene a la vista la magnitud de lo sucedido: cinco panes de cebada, dos peces pequeños, unos cinco mil hombres, todos satisfechos y doce canastas de comida sobrante. Juan utiliza esos detalles concretos para mostrar la dimensión de lo ocurrido.
Versículo para memorizar
Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.
Juan 6:12
Piénsalo
- ¿Por qué nos dice Juan que Jesús ya sabía lo que iba a hacer cuando hizo la pregunta a Felipe?
- ¿Qué muestran las respuestas de Felipe y Andrés acerca de cómo veían el problema?
- ¿Por qué es importante que Juan diga que las personas quedaron satisfechas, en lugar de decir simplemente que recibieron una pequeña porción?
- ¿Qué muestra la respuesta de la multitud acerca de lo que pensaron que significaba el milagro?
Profundicemos
Este relato recuerda pasajes anteriores en los que Dios provee alimento de maneras que las personas no pueden lograr por sí mismas. En Éxodo 16, Israel recibe maná en el desierto. En 2 Reyes 4:42–44, una pequeña cantidad de pan de cebada alimenta a un grupo mayor y todavía sobra comida. Más adelante, en Juan 6, Jesús utiliza la alimentación de la multitud como contexto para seguir enseñando acerca del pan y acerca de quién es él.
¿Qué podemos aprender?
Una lección que podemos sacar de este relato es que las grandes necesidades no deben medirse únicamente por los recursos que las personas pueden ver. La orden de recoger lo que había sobrado también ofrece una imagen sencilla de tratar con cuidado la provisión en lugar de desperdiciar lo que queda.

