Hechos 12:1–19
Un ángel libera a Pedro de la cárcel
De 8 a 11 años

El relato
El rey Herodes comenzó a hacer daño a personas de la iglesia. Mandó matar a Jacobo, el hermano de Juan. Después arrestó a Pedro y lo metió en la cárcel. Los soldados vigilaban a Pedro de cerca. Mientras estaba preso, la iglesia seguía orando a Dios por él.
La noche anterior al día en que Herodes pensaba hacerlo salir, Pedro dormía entre dos soldados, atado con dos cadenas. Había guardias en la puerta. Apareció un ángel del Señor y una luz iluminó la cárcel. El ángel le dio un golpe a Pedro en el costado, le dijo que se levantara enseguida y las cadenas se le cayeron.
El ángel le indicó que se pusiera las sandalias y la ropa y lo siguiera. Pedro lo siguió, pensando que tal vez estaba viendo una visión. Pasaron junto a los guardias y llegaron a una puerta de hierro que daba a la ciudad. La puerta se abrió para ellos. Después de recorrer una calle, el ángel se fue. Entonces Pedro comprendió que el Señor había enviado a su ángel y lo había liberado.
Pedro fue a la casa de María, la madre de Juan Marcos, donde muchas personas estaban orando. Rode reconoció la voz de Pedro en la entrada y se alegró tanto que corrió hacia adentro antes de abrirle. Al principio, los demás no le creyeron. Pedro siguió llamando, y cuando abrieron la puerta, quedaron asombrados.
Pedro les contó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel y luego se fue a otro lugar. A la mañana siguiente, Herodes lo buscó, interrogó a los guardias y ordenó que los mataran.
Versículo para memorizar
Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por él.
Hechos 12:5
Para conversar
- ¿Qué hacían las personas de la iglesia mientras Pedro estaba en la cárcel?
- ¿Cómo logró Pedro pasar por la puerta de la cárcel?
- ¿Qué hizo Rode cuando reconoció la voz de Pedro?
Prueba esto
Haz cuatro dibujos pequeños que muestren el orden del relato: Pedro en la cárcel, la llegada del ángel, la puerta que se abre y Pedro llamando a la puerta de la casa de María. Debajo de cada dibujo, escribe una oración breve sobre lo que ocurrió.
¿Qué podemos aprender?
Este relato puede recordarnos que las personas pueden seguir orando aunque no puedan controlar lo que sucederá después. También muestra que una respuesta puede llegar de una manera inesperada.
De 12 a 15 años
El relato
Hechos 12 comienza en un momento peligroso para la iglesia. El rey Herodes había mandado matar con la espada a Jacobo, el hermano de Juan. Cuando vio que esto agradaba a algunos de los judíos, arrestó también a Pedro. Como eran los días de los panes sin levadura, Pedro fue encarcelado bajo una fuerte vigilancia hasta que Herodes lo presentara ante el pueblo, como tenía previsto. Mientras permanecía allí, la iglesia oraba a Dios por él sin cesar.
La noche anterior al día en que Herodes pensaba hacerlo salir, Pedro dormía entre dos soldados, atado con dos cadenas. Había guardias frente a la puerta de la cárcel. Entonces apareció un ángel del Señor y una luz iluminó la prisión. El ángel le dio un golpe a Pedro en el costado, lo levantó y le dijo que se pusiera de pie enseguida. Las cadenas se le cayeron de las manos.
A Pedro se le indicó que se vistiera, se pusiera las sandalias y siguiera al ángel. Obedeció, pero al principio no se daba cuenta de que lo que hacía el ángel estaba sucediendo de verdad. Pensaba que estaba viendo una visión. Pasaron el primer y el segundo puesto de guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. La puerta se abrió sola para ellos. Salieron, recorrieron una calle y el ángel se fue.
Entonces Pedro comprendió que el Señor había enviado a su ángel y lo había librado de Herodes. Después de pensar en lo que había ocurrido, fue a la casa de María, la madre de Juan, a quien también llamaban Marcos. Muchos creyentes se habían reunido allí y estaban orando.
Pedro llamó a la puerta de la entrada. Rode se acercó a escuchar, reconoció la voz de Pedro y, de tanta alegría, corrió de vuelta hacia adentro sin abrirle. Al principio, las personas no le creyeron. Incluso sugirieron que era su ángel. Pedro siguió llamando. Cuando abrieron la puerta y lo vieron, quedaron asombrados.
Pedro les hizo una señal para que guardaran silencio y explicó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel. Les dijo que se lo contaran a Jacobo y a los hermanos, y luego se fue a otro lugar.
Al amanecer, los soldados estaban muy confundidos por la desaparición de Pedro. Herodes lo buscó, interrogó a los guardias y ordenó que los mataran. Después salió de Judea y se fue a Cesarea.
Versículo para memorizar
Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por él.
Hechos 12:5
Para reflexionar
- ¿Por qué presenta el relato la oración constante de la iglesia junto al hecho de que Pedro estaba fuertemente vigilado?
- ¿Qué muestran la confusión inicial de Pedro y su comprensión posterior sobre lo inesperada que fue la salida de la cárcel?
- ¿Por qué la reacción de Rode es a la vez graciosa e importante para el relato?
- ¿Qué muestra la respuesta de los creyentes reunidos sobre recibir una respuesta que todavía no estaban preparados para creer que había ocurrido?
Para profundizar
Hechos ya ha mostrado a los apóstoles enfrentándose a amenazas, encarcelamientos y órdenes de dejar de hablar de Jesús (Hechos 4:1–31; 5:17–42). La liberación de Pedro en Hechos 12 encaja en ese patrón más amplio: la oposición no logra poner fin al testimonio de la iglesia. Al mismo tiempo, la muerte de Jacobo en ese mismo capítulo evita que el relato sugiera que todos los peligros terminan de la misma manera.
¿Qué podemos aprender?
Aquí la oración se presenta como algo que la iglesia sigue haciendo mientras la situación de Pedro está fuera de su control. El relato también advierte que no debemos suponer que la ayuda de Dios tiene que ser igual en todos los casos, pues Jacobo y Pedro tienen desenlaces muy diferentes.

