El panorama
Después de agradecer la fe de los creyentes, Pablo recuerda cómo les llegó por primera vez el mensaje cristiano. Pablo es el maestro que se dirige a los tesalonicenses, creyentes de la ciudad de Tesalónica. Habla en nombre de los colaboradores que participaron en aquella visita. Jesucristo es su Señor, cuyo mensaje llevaron. Pablo niega haberse aprovechado del grupo para obtener dinero o elogios. Recuerda el trabajo duro, el cuidado cercano y el dolor de estar separados. Le preocupa que comprendan el amor que motivó aquella visita.
En este capítulo
- Ningún lucro oculto en la predicación 1 Tesalonicenses 2:1-6
La visita produjo resultados duraderos a pesar de una fuerte resistencia.
- El cuidado cuesta tiempo y trabajo 1 Tesalonicenses 2:7-9
La ternura marcó la conducta de los colaboradores entre los creyentes.
- Un llamado paternal a vivir bien 1 Tesalonicenses 2:10-12
Tanto Dios como los creyentes presenciaron cómo se comportaban los colaboradores.
- La fe encuentra resistencia hostil 1 Tesalonicenses 2:13-16
Que recibieran el mensaje como palabra de Dios da a Pablo otro motivo de gratitud.
- La distancia no acaba con el afecto 1 Tesalonicenses 2:17-20
Estar separados del grupo no ha borrado el vínculo.
Verdad central
Pablo recuerda la enseñanza honrada y un cuidado costoso para mostrar cuánto les importan los creyentes a él y a sus colaboradores.

Las Escrituras junto al resumen
1 Tesalonicenses · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 201 Tesalonicenses 2:1-6
Ningún lucro oculto en la predicación
La visita produjo resultados duraderos a pesar de una fuerte resistencia. Pablo recuerda el maltrato anterior en Filipos, una ciudad donde su grupo había sufrido. Aun así, hablaron abiertamente de Dios. Rechaza la idea de que su llamado naciera del engaño, de intenciones impuras o de trampas. Dios les había confiado el mensaje y conocía sus corazones. No halagaron a los oyentes para obtener dinero ni buscaron elogios. Como apóstoles, personas enviadas por Cristo, tenían autoridad, pero no la usaron para imponer exigencias.

En la vida diaria
Un inspector de productos químicos deja su informe sobre el escritorio del director de una fábrica. Rechaza una cesta de regalo y mantiene en el informe la prueba de seguridad que no se superó. Su última inspección le acarreó amenazas, pero firma esta también. Un organismo puede vigilar a un inspector; Pablo responde ante Dios, que conoce su corazón.
Observe
1 Tesalonicenses 2:5 Pablo invita a los creyentes a recordar sus palabras, pero llama a Dios como testigo de sus motivos. Los oyentes pueden juzgar lo que se dice con más facilidad que la codicia oculta.
1 Tesalonicenses 2:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091PORQUE, hermanos, vosotros mismos sabéis que nuestra entrada á vosotros no fué vana:
2Pues aun habiendo padecido antes, y sido afrentados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en Dios nuestro para anunciaros el evangelio de Dios con gran combate.
3Porque nuestra exhortación no [fué] de error, ni de inmundicia, ni por engaño;
4Sino según fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan á los hombres, sino á Dios, el cual prueba nuestros corazones.
5Porque nunca fuimos lisonjeros en la palabra, como sabéis, ni tocados de avaricia; Dios es testigo;
6Ni buscamos de los hombres gloria, ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.
1 Tesalonicenses 2:7-9
El cuidado cuesta tiempo y trabajo
La ternura marcó la conducta de los colaboradores entre los creyentes. Pablo compara su cuidado con el de una madre que amamanta a sus hijos. Querían dar más que noticias de Dios. Estaban dispuestos a compartir sus propias vidas porque habían llegado a querer mucho al grupo. Después señala el costo en horas y esfuerzo. Trabajaban de día y de noche para mantenerse mientras enseñaban. Así evitaron a los oyentes el gasto de sostener a los mensajeros e hicieron visible su afecto en la vida diaria.
En la vida diaria
Una madre de acogida calienta una cena tardía para un niño que se niega a hablar. Se sienta cerca, dobla su ropa limpia y le da tiempo para tranquilizarse. Su propia comida se enfría mientras permanece a su alcance. Los colaboradores no son padres, y su entrega incluye noticias del rescate que Dios ofrece.
Observe
1 Tesalonicenses 2:8 Entregar sus propias vidas da más fuerza a la imagen de una madre que cuida a su hijo. Querían un vínculo cercano, no solo una oportunidad de terminar un discurso.
1 Tesalonicenses 2:7-9
Santa Biblia Reina Valera 19097Antes fuimos blandos entre vosotros como la que cría, que regala á sus hijos:
8Tan amadores de vosotros, que quisiéramos entregaros no sólo el evangelio de Dios, mas aun nuestras propias almas; porque nos erais carísimos.
9Porque ya, hermanos, os acordáis de nuestro trabajo y fatiga: que trabajando de noche y de día por no ser gravosos á ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
1 Tesalonicenses 2:10-12
Un llamado paternal a vivir bien
Tanto Dios como los creyentes presenciaron cómo se comportaban los colaboradores. Pablo dice que actuaron con devoción a Dios, justicia y cuidado de no dar motivo de reproche. Junto a la imagen anterior de una madre que amamanta, usa ahora el cuidado de un padre. Animaban a cada creyente, daban consuelo e insistían en el llamado a vivir bien. Su objetivo era una vida acorde con el Dios que los había llamado. Ese llamado mira hacia el reino de Dios, su gobierno, y la gloria que compartirán con él.

En la vida diaria
Un instructor va sentado junto a una aprendiz de conductora en un cruce concurrido. Le indica con calma el siguiente giro y luego le impide con firmeza que tome el teléfono. Junto a la acera le explica el peligro sin tratarla como un caso perdido. Un examen de conducir termina; la vida que Pablo describe está por entero bajo el gobierno de Dios.
Observe
1 Tesalonicenses 2:11 El cuidado llega a cada creyente, no solo al grupo como multitud. El consuelo y la advertencia firme forman parte de la descripción que Pablo hace de la ayuda paternal.
1 Tesalonicenses 2:10-12
Santa Biblia Reina Valera 190910Vosotros sois testigos, y Dios, de cuán santa y justa é irreprensiblemente nos condujimos con vosotros que creísteis:
11Así como sabéis de qué modo exhortábamos y consolábamos á cada uno de vosotros, como el padre á sus hijos,
12Y os protestábamos que anduvieseis [como es] digno de Dios, que os llamó á su reino y gloria.
1 Tesalonicenses 2:13-16
La fe encuentra resistencia hostil
Que recibieran el mensaje como palabra de Dios da a Pablo otro motivo de gratitud. Dice que sigue actuando en quienes creen. Su sufrimiento se parece al de las iglesias de Judea, una región vinculada con el pueblo judío. Ambos grupos afrontan la hostilidad de su propia gente. Pablo condena duramente a los judíos que participaron en la muerte de Jesús y de los profetas de Dios, y que obstaculizan su misión. Los profetas hablan de parte de Dios. Los gentiles son personas no judías a las que él busca llegar. Declara que la ira de Dios ha caído sobre estos adversarios. Sus acusaciones se refieren a perseguidores; no atribuyen culpa a todos los judíos.
En la vida diaria
Una paciente espera en un banco de la oficina de quejas del hospital con una carpeta de advertencias desatendidas. Otras pacientes se sientan a su lado, cada una bajo presión para retirar una denuncia. Ella permanece en su sitio cuando un visitante le dice que se vaya. Pablo describe oposición al mensaje de Dios y la ira divina, no una revisión de la atención médica.
Observe
1 Tesalonicenses 2:16 Impedir que se hable a los gentiles es la acusación inmediata. Pablo considera que ese esfuerzo priva a otros del rescate, lo que explica el lenguaje severo de su advertencia.
1 Tesalonicenses 2:13-16
Santa Biblia Reina Valera 190913Por lo cual, también nosotros damos gracias á Dios sin cesar, de que habiendo recibido la palabra de Dios que oísteis de nosotros, recibisteis no palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, el cual obra en vosotros los que creísteis.
14Porque vosotros, hermanos, habéis sido imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido también vosotros las mismas cosas de los de vuestra propia nación, como también ellos de los Judíos;
15Los cuales aun mataron al Señor Jesús y á sus propios profetas, y á nosotros nos han perseguido; y no agradan á Dios, y se oponen á todos los hombres;
16Prohibiéndonos hablar á los Gentiles, á fin de que se salven, para henchir [la medida de] sus pecados siempre: pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo.
1 Tesalonicenses 2:17-20
La distancia no acaba con el afecto
Estar separados del grupo no ha borrado el vínculo. Pablo dice que la separación afecta a sus cuerpos, no a sus corazones. Ha deseado verlos y ha intentado regresar más de una vez. Atribuye las visitas frustradas a Satanás, el adversario maligno de Dios. No explica cómo ocurrió el impedimento. Al mirar hacia el regreso de Jesús, llama a estos creyentes su gozo y recompensa. El lugar de ellos junto al Señor le importa más que los elogios por su propio trabajo.

En la vida diaria
Un tío que no puede cruzar agarra la baranda del transbordador y mira a la familia que espera al otro lado del canal. Cancelan otra vez el viaje, pero él llama para concertar otra visita. Su sobrina alza la pintura que ha guardado para mostrársela. Para Pablo, detrás del impedimento hay un adversario maligno.
Observe
1 Tesalonicenses 2:18 Los repetidos intentos de visitarlos responden al temor de que Pablo haya perdido el interés. Su explicación da una causa de la demora sin detallar sus circunstancias visibles.
1 Tesalonicenses 2:17-20
Santa Biblia Reina Valera 190917Mas nosotros, hermanos, privados de vosotros por un poco de tiempo, de vista, no de corazón, tanto más procuramos con mucho deseo ver vuestro rostro.
18Por lo cual quisimos ir á vosotros, yo Pablo á la verdad, una vez y otra; mas Satanás nos embarazó.
19Porque ¿cuál es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de que me gloríe? ¿No sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo en su venida?
20Que vosotros sois nuestra gloria y gozo.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
1 Tesalonicenses 2:1 comienza con “PORQUE, hermanos, vosotros mismos sabéis que nuestra entrada á vosotros no fué vana:”
Dónde cambia el capítulo
1 Tesalonicenses 2:19 forma un giro natural: “Porque ¿cuál es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de que me gloríe? ¿No sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo en su venida?”
La nota final
1 Tesalonicenses 2:20 deja al lector con “Que vosotros sois nuestra gloria y gozo.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras vosotros, Dios, como, PORQUE, cual, evangelio ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- denuedo
- Valor y confianza para hablar a pesar de la oposición.
- lisonjeros
- Personas que halagan a otros para conseguir su favor.
- henchir
- Llenar por completo, aquí la medida de los pecados.
Escucha y mira junto al pasaje
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