El panorama
Pablo, mensajero enviado por Jesucristo, se dirige a los creyentes de Corinto, ciudad donde forman una iglesia. Jesús es el Señor en quien confían como Hijo de Dios. Timoteo, otro creyente, se une al saludo. También se incluye a los de Acaya, la región cercana. Pablo habla primero del consuelo en dificultades profundas. Después defiende un cambio en sus planes de viaje. La iglesia necesita saber si puede confiar en su cuidado y en su mensaje.
En este capítulo
- Consuelo compartido en la dificultad 2 Corintios 1:1-7
Pablo saluda a la iglesia deseándole la bondad y la paz de Dios.
- Rescatados cuando fallaron las fuerzas 2 Corintios 1:8-11
La dificultad en Asia, región donde Pablo había trabajado, casi lo aplastó.
- Un plan despierta preguntas 2 Corintios 1:12-17
Pablo dice que su conciencia respalda su afirmación de conducta honesta.
- Dios sigue siendo fiel 2 Corintios 1:18-24
Pablo insiste en que la fidelidad de Dios sostiene el mensaje que él y sus compañeros llevaron.
Verdad central
Pablo explica que Dios sostiene a sus servidores en el sufrimiento y que cambiar una visita no significa anunciar un mensaje falso.

Las Escrituras junto al resumen
2 Corintios · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 242 Corintios 1:1-7
Consuelo compartido en la dificultad
Pablo saluda a la iglesia deseándole la bondad y la paz de Dios. Luego alaba a Dios como fuente de misericordia y consuelo. La ayuda recibida en momentos difíciles prepara a sus servidores para apoyar a otros. Su sufrimiento está ligado al servicio de Cristo. Su consuelo también viene por Cristo. Pablo considera que ambas partes de su experiencia sirven a la iglesia. Los creyentes comparten el dolor, por eso espera con firmeza que también compartan la ayuda divina.

En la vida diaria
Un padre que ha perdido a un ser querido se sienta junto a un nuevo miembro del grupo de apoyo al duelo. Escucha sin apresurarlo a dejar de llorar. El cuidado que recibió antes moldea el que ahora ofrece. Su propio dolor no ha desaparecido. Pablo vincula el consuelo compartido específicamente con el sufrimiento y la esperanza por Cristo.
Observe
2 Corintios 1:4 El consuelo no se queda en quien lo recibe primero. Pablo dice que la ayuda de Dios prepara a quienes sufren para cuidar de otros en dificultades.
2 Corintios 1:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Timoteo el hermano, á la iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con todos los santos que están por toda la Acaya:
2Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
3Bendito [sea] el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación,
4El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.
5Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el [mismo] Cristo nuestra consolación.
6Mas si somos atribulados, es por vuestra consolación y salud; la cual es obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos: ó si somos consolados, es por vuestra consolación y salud;
7Y nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así también lo sois de la consolación.
2 Corintios 1:8-11
Rescatados cuando fallaron las fuerzas
La dificultad en Asia, región donde Pablo había trabajado, casi lo aplastó. Dice a la iglesia que él y sus compañeros esperaban morir. Sus propias fuerzas no ofrecían salida. Esa crisis los llevó a confiar en Dios, que puede resucitar a los muertos. Pablo dice que Dios los rescató y sigue siendo su esperanza de ayuda futura. La iglesia participa mediante la oración. Si muchos oran, también muchos pueden agradecer a Dios el rescate recibido.
En la vida diaria
Dos guías de cuevas esperan detrás de una losa caída mientras sus lámparas pierden luz. No tienen herramientas capaces de mover la roca. En la superficie, sus amigos esperan mientras un equipo de rescate excava hacia ellos. El alivio pertenecerá a todo el grupo que aguarda. Pablo pone su esperanza en el poder de Dios sobre la muerte.
Observe
2 Corintios 1:9 Pablo admite que se le habían acabado las fuerzas. Aquí la confianza en Dios aparece junto al miedo a morir, no como afirmación de que no siente temor.
2 Corintios 1:8-11
Santa Biblia Reina Valera 19098Porque hermanos, no queremos que ignoréis de nuestra tribulación que nos fué hecha en Asia; que sobremanera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas de tal manera que estuviésemos en duda de la vida.
9Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos respuesta de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios que levanta los muertos:
10El cual nos libró, y libra de tanta muerte; en el cual esperamos que aun nos librará;
11Ayudándonos también vosotros con oración por nosotros, para que por la merced hecha á nos por respeto de muchos, por muchos sean hechas gracias por nosotros.
2 Corintios 1:12-17
Un plan despierta preguntas
Pablo dice que su conciencia respalda su afirmación de conducta honesta. La bondad divina ha guiado su trato con la iglesia, no el interés propio astuto. Espera que comprendan plenamente sus palabras y se sientan orgullosos unos de otros cuando Jesús regrese. Había planeado dos visitas alrededor de un viaje por Macedonia, otra región. Después ellos lo ayudarían a seguir hacia Judea, la tierra que deseaba alcanzar. Pregunta si ese cambio demuestra que habla sin cuidado o promete cosas opuestas a la vez.

En la vida diaria
La organizadora de un servicio de transbordador muestra a los pasajeros el antiguo plan de navegación. Indica dos paradas en su isla. Una fue eliminada, y preguntan si alguna de las promesas tuvo valor. Ella explica por qué un cambio de ruta necesita una explicación honesta. La disputa de Pablo trata de la confianza en su trabajo para Dios.
Observe
2 Corintios 1:17 La pregunta abarca más que una visita perdida. Pablo sabe que la iglesia podría tomar sus planes cambiados como prueba de que sus palabras no significan nada.
2 Corintios 1:12-17
Santa Biblia Reina Valera 190912Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y muy más con vosotros.
13Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, ó también conocéis: y espero que aun hasta el fin [las] conoceréis:
14Como también en parte habéis conocido que somos vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús.
15Y con esta confianza quise primero ir á vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia;
16Y por vosotros pasar á Macedonia, y de Macedonia venir otra vez á vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judea.
17Así que, pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ó lo que pienso hacer, ¿piénsolo según la carne, para que haya en mí Sí y No?
2 Corintios 1:18-24
Dios sigue siendo fiel
Pablo insiste en que la fidelidad de Dios sostiene el mensaje que él y sus compañeros llevaron. Silvano y Timoteo, también predicadores, compartieron esa tarea. Jesús cumple las promesas divinas en lugar de dejarlas en duda. Dios da a los creyentes su Espíritu como garantía de lo venidero. Después Pablo explica la demora: quería ahorrar dolor a la iglesia. Pone a Dios por testigo de esa afirmación. Su función es ayudar a la alegría de ellos, no controlar su fe. Su confianza en Dios los mantiene firmes.
En la vida diaria
Una empleada de paquetería coloca un sello de seguridad sobre una caja y entrega el recibo. La entrega aún está por hacerse, pero el remitente ya ha dado una garantía firme. El cliente la conserva mientras todavía se organiza la ruta. En la explicación de Pablo, Dios da su Espíritu, en vez de una garantía de papel.
Observe
2 Corintios 1:24 Pablo pone un límite a su propia función. Ayuda a los creyentes a mantenerse firmes con alegría, pero no afirma ser dueño de su fe.
2 Corintios 1:18-24
Santa Biblia Reina Valera 190918Antes, Dios fiel [sabe] que nuestra palabra para con vosotros no es Sí y No.
19Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él.
20Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por nosotros á gloria de Dios.
21Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios;
22El cual también nos ha sellado, y dado la prenda del Espíritu en nuestros corazones.
23Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía á Corinto.
24No que nos enseñoreemos de vuestra fe, mas somos ayudadores de vuestro gozo: porque por la fe estáis firmes.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
2 Corintios 1:1 comienza con “PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Timoteo el hermano, á la iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con todos los santos que…”
Dónde cambia el capítulo
2 Corintios 1:17 forma un giro natural: “Así que, pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ó lo que pienso hacer, ¿piénsolo según la carne, para que haya en mí Sí y No?”
La nota final
2 Corintios 1:24 deja al lector con “No que nos enseñoreemos de vuestra fe, mas somos ayudadores de vuestro gozo: porque por la fe estáis firmes.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Dios, vosotros, nosotros, tambi, nuestra, para ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- tribulación
- Sufrimiento o dificultad grave que somete a una persona a gran presión.
- liviandad
- Falta de seriedad al decidir o comprometerse con algo.
- prenda
- Primera entrega que sirve como garantía de lo que vendrá después.
Escucha y mira junto al pasaje
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