El panorama
Los ataques a su trabajo provocan una respuesta de Pablo, mensajero enviado por Jesucristo. Jesús es el Señor en quien esta carta llama a confiar. Pablo habla a los creyentes de Corinto, ciudad donde enseñó. Algunos dicen que sus cartas suenan firmes, pero sus visitas no. Otros juzgan su valor por su aspecto y manera de hablar. Él explica para qué sirve su autoridad. La prueba es si Dios aprueba su trabajo, no si los rivales lo elogian.
En este capítulo
- Peticiones suaves y advertencias firmes 2 Corintios 10:1-6
La petición precede a la amenaza cuando Pablo pide una respuesta a los creyentes.
- Las cartas y visitas deben concordar 2 Corintios 10:7-11
Los críticos juzgan a Pablo por lo que ven en la superficie.
- Dios establece la medida 2 Corintios 10:12-18
Algunos rivales se alaban mutuamente y usan su propio grupo como medida.
Verdad central
Pablo defiende la obra que Dios le dio, sin convertir la fuerza exterior ni el elogio propio en prueba de la verdad.

Las Escrituras junto al resumen
2 Corintios · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 182 Corintios 10:1-6
Peticiones suaves y advertencias firmes
La petición precede a la amenaza cuando Pablo pide una respuesta a los creyentes. Algunos piensan que actúa con los mismos fines egoístas que cualquiera. Admite compartir los límites humanos normales. Pero su lucha no usa armas humanas corrientes. Habla de derribar pretensiones orgullosas que resisten el conocimiento de Dios. Busca someter el pensamiento al gobierno de Cristo. Es una lucha por la verdad y la confianza, no un llamado a usar fuerza armada. Está listo para tratar a quienes sigan resistiendo cuando la iglesia obedezca.

En la vida diaria
Un instructor de escalada habla suavemente cuando una alumna tira de la cuerda equivocada. Explica qué nudo soporta el peso y pide que lo revise. Ella escucha porque él muestra el riesgo, no porque grite. Está listo para detener la subida si ella lo ignora. Pablo afirma recibir fuerza de Dios, no tener habilidad con cuerdas.
Observe
2 Corintios 10:5 Los blancos son pensamientos orgullosos y pretensiones contra Dios. Ese detalle mantiene el lenguaje de batalla ligado a enseñanza y confianza, no a ataques contra personas.
2 Corintios 10:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091EMPERO yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y modestia de Cristo, yo que presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado entre vosotros:
2Ruego pues, que cuando estuviere presente, no tenga que ser atrevido con la confianza con que estoy en ánimo de ser resuelto para con algunos, que nos tienen como si anduviésemos según la carne.
3Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne,
4(Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;)
5Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento á la obediencia de Cristo;
6Y estando prestos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida.
2 Corintios 10:7-11
Las cartas y visitas deben concordar
Los críticos juzgan a Pablo por lo que ven en la superficie. Él pide que quienes afirman pertenecer a Cristo le reconozcan el mismo lugar. El Señor le dio autoridad para ayudar a crecer a la iglesia, no para arruinarla. No quiere que sus cartas parezcan amenazas vacías. Los críticos las llaman fuertes, pero desprecian su habla. Pablo responde que sus actos al visitar corresponderán a sus palabras desde lejos. Su manera tranquila no significa que carezca del derecho de actuar.

En la vida diaria
Una evaluadora de reparaciones de bicicletas llega con una bolsa gastada y voz baja. El dueño del taller desprecia su advertencia escrita sobre horquillas agrietadas. Ella pone la pieza dañada en el banco y se niega a aprobarla. Su informe y su acción concuerdan pese a su modestia. Su derecho de actuar viene del trabajo, mientras Pablo apela a Cristo.
Observe
2 Corintios 10:8 Pablo describe su autoridad por su propósito. Busca fortalecer a la iglesia, por lo que la dureza por sí sola no demuestra que la use bien.
2 Corintios 10:7-11
Santa Biblia Reina Valera 19097Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo.
8Porque aunque me gloríe aún un poco de nuestra potestad (la cual el Señor nos dió para edificación y no para vuestra destrucción), no me avergonzaré;
9Porque no parezca como que os quiero espantar por cartas.
10Porque á la verdad, dicen, las cartas son graves y fuertes; mas la presencia corporal flaca, y la palabra menospreciable.
11Esto piense el tal, que cuales somos en la palabra por cartas estando ausentes, tales [seremos] también en hechos, estando presentes.
2 Corintios 10:12-18
Dios establece la medida
Algunos rivales se alaban mutuamente y usan su propio grupo como medida. Pablo rechaza esa competencia. Dios le asignó una obra que incluye a estos creyentes, a quienes llevó noticias de Cristo. No se atribuye el mérito de otro maestro que llegara primero. Espera que crezca su fe y que su trabajo alcance más lejos. Quiere llevar esas noticias a lugares que aún esperan oírlas. La alabanza pertenece al Señor. Una persona no demuestra nada dándose un buen informe a sí misma; el Señor debe aprobar.
En la vida diaria
Una topógrafa de huertos extiende dos mapas en una mesa del galpón de embalaje. Otra cuadrilla declaró terminado un terreno fuera de su medición. Ella marca solo las hileras que recorrió y planea el siguiente tramo con el cultivador. Sus elogios no pueden cambiar el límite real. Pablo mide un llamado divino, no una parcela de tierra.
Observe
2 Corintios 10:16 Pablo quiere alcanzar lugares nuevos en vez de atribuirse trabajo ya hecho. Su defensa de la labor pasada también explica su esperanza para lo que sigue.
2 Corintios 10:12-18
Santa Biblia Reina Valera 190912Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á sí mismos: mas ellos, midiéndose á sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos no son juiciosos.
13Nosotros empero, no nos gloriaremos fuera de [nuestra] medida, sino conforme á la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, para llegar aun hasta vosotros.
14Porque no nos extendemos sobre [nuestra medida], como si no llegásemos hasta vosotros: porque también hasta vosotros hemos llegado en el evangelio de Cristo:
15No gloriándonos fuera de [nuestra] medida en trabajos ajenos; mas teniendo esperanza del crecimiento de vuestra fe, que seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme á nuestra regla.
16Y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin [entrar] en la medida de otro para gloriarnos en lo que ya estaba aparejado.
17Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.
18Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es aprobado; mas aquel á quien Dios alaba.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
2 Corintios 10:1 comienza con “EMPERO yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y modestia de Cristo, yo que presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado entre…”
Dónde cambia el capítulo
2 Corintios 10:9 forma un giro natural: “Porque no parezca como que os quiero espantar por cartas.”
La nota final
2 Corintios 10:18 deja al lector con “Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es aprobado; mas aquel á quien Dios alaba.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Porque, para, vosotros, Cristo, medida, nuestra ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- mansedumbre
- Trato sereno y amable que evita responder con agresividad.
- potestad
- Autoridad o derecho reconocido para actuar en una situación.
- edificación
- Fortalecimiento de la fe y de la vida de una comunidad.
Escucha y mira junto al pasaje
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