El panorama
Una nueva carta comienza con afecto y bajo la sombra de la prisión. Pablo, mensajero de Jesucristo, escribe a Timoteo, su amado colaborador más joven en la fe. Jesús es el Señor cuya promesa les da esperanza de vida. Pablo recuerda las lágrimas de Timoteo y la fe de su familia. Quiere volver a verlo. Pero la calidez da paso a una petición difícil: Timoteo no debe avergonzarse del mensaje ni de un maestro encadenado. Varios otros ya se han alejado.
En este capítulo
- El recuerdo de una fe familiar 2 Timoteo 1:1-5
Pablo saluda a Timoteo con amor y le desea gracia, misericordia y paz.
- Dios fortalece para un servicio difícil 2 Timoteo 1:6-10
Timoteo debe avivar el don ligado al momento en que Pablo le impuso las manos.
- Confianza en quien guarda lo confiado 2 Timoteo 1:11-14
Predicar y llevar el mensaje son tareas de Pablo, junto con enseñar a los Gentiles, personas ajenas al pueblo judío.
- Un amigo se niega a alejarse 2 Timoteo 1:15-18
Pablo dice que personas de Asia, la región que menciona, se han apartado de él.
Verdad central
Pablo llama a Timoteo a servir sin vergüenza, confiando en el don de Dios y recordando tanto el amor fiel como el dolor del abandono.

Las Escrituras junto al resumen
2 Timoteo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 182 Timoteo 1:1-5
El recuerdo de una fe familiar
Pablo saluda a Timoteo con amor y le desea gracia, misericordia y paz. Su función de mensajero se basa en la voluntad de Dios y en la vida prometida en Jesús. Da gracias a Dios al recordar constantemente a Timoteo en oración. Su servicio a Dios lo une a sus antepasados. Las lágrimas de Timoteo siguen vivas en su memoria, y volver a verlo llenaría de alegría a Pablo. También recuerda a Loida, abuela de Timoteo, y a Eunice, su madre. La fe sincera de ellas fue anterior a la de Timoteo. Pablo está convencido de que esa misma confianza verdadera vive ahora en él.
En la vida diaria
Una encajera despliega un diseño gastado sobre su almohadilla en una feria de artesanía. Su tía la observa cruzar los bolillos y reconoce el cuidado de dos generaciones anteriores. La joven mueve los hilos por sí misma, aunque otras personas enseñaron primero a sus manos. Pablo recuerda ejemplos familiares de fe, no un oficio heredado de forma automática.
Observe
2 Timoteo 1:5 Pablo nombra a una abuela y a una madre antes de hablar de la fe de Timoteo. Su influencia importa, pero aun así describe la confianza de Timoteo como algo propio.
2 Timoteo 1:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús,
2A Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia, [y] paz de Dios el Padre y de Jesucristo nuestro Señor.
3Doy gracias á Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar tengo memoria de ti en mis oraciones noche y día;
4Deseando verte, acordándome de tus lágrimas, para ser lleno de gozo;
5Trayendo á la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy cierto que en ti también.
2 Timoteo 1:6-10
Dios fortalece para un servicio difícil
Timoteo debe avivar el don ligado al momento en que Pablo le impuso las manos. Dios da fortaleza, amor y una mente serena, no un espíritu dominado por el miedo. Pablo lo anima a compartir sin vergüenza las dificultades de la buena noticia. El poder de Dios lo hace posible. La salvación y un llamado a la santidad se basan en el propósito y la gracia de Dios, no en logros humanos. Pablo sitúa ese don antes del comienzo del mundo. Jesús lo ha dado a conocer ahora. Al vencer a la muerte, ha hecho visible la vida duradera mediante el mensaje.
En la vida diaria
Una voluntaria de rescate en cuevas se detiene con el casco en las manos mientras el equipo se prepara para entrar. Su instructor revisa la lámpara y le recuerda el trabajo cuidadoso que ha aprendido. El miedo no desaparece, pero se une a los demás y toma la cuerda que le corresponde. El don de Dios incluye la victoria sobre la muerte, algo que la formación de rescate no puede dar.
Observe
2 Timoteo 1:9 La gracia de Dios precede al trabajo que realizan las personas. Pablo basa el llamado a soportar dificultades en un don ya recibido, no en demostrar que se es digno.
2 Timoteo 1:6-10
Santa Biblia Reina Valera 19096Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios, que está en ti por la imposición de mis manos.
7Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino [el] de fortaleza, y de amor, y de templanza.
8Por tanto no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo; antes sé participante de los trabajos del evangelio según la virtud de Dios,
9Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
10Mas ahora es manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte, y sacó á la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio;
2 Timoteo 1:11-14
Confianza en quien guarda lo confiado
Predicar y llevar el mensaje son tareas de Pablo, junto con enseñar a los Gentiles, personas ajenas al pueblo judío. Ese trabajo le ha traído sufrimiento. Se niega a sentir vergüenza porque conoce a aquel en quien confía. Está seguro de que Dios puede guardar lo confiado hasta el día final. Los cristianos difieren sobre si esto se refiere a lo que Pablo mismo ha confiado a Dios o al mensaje que se le ha entregado. Timoteo debe aferrarse a la enseñanza sana que oyó, con fe y amor. El Espíritu Santo, el Espíritu de Dios que vive en los creyentes, lo capacita para proteger ese buen encargo.


En la vida diaria
Una comerciante de instrumentos entrega un estuche de violín sellado a un encargado de almacén con garantía antes de salir de la ciudad para recibir tratamiento. Ha revisado la sala protegida y conoce la larga trayectoria del encargado. Sigue preocupada, pero su confianza descansa en quien cuida lo que valora. Pablo depende de Dios en el sufrimiento y el juicio final, no de un contrato de almacenamiento.
Observe
2 Timoteo 1:14 El mandato de proteger lo confiado viene acompañado de la ayuda del Espíritu de Dios. Timoteo es responsable de la tarea, pero Pablo no lo deja depender solo de sus fuerzas.
2 Timoteo 1:11-14
Santa Biblia Reina Valera 190911Del cual yo soy puesto predicador, y apóstol, y maestro de los Gentiles.
12Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo; porque yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
13Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.
14Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que habita en nosotros.
2 Timoteo 1:15-18
Un amigo se niega a alejarse
Pablo dice que personas de Asia, la región que menciona, se han apartado de él. Señala a Figello y Hermógenes, dos de quienes lo abandonaron. Otro hombre actúa de forma distinta. Onesíforo, un amigo que lo ayudó a menudo, no se avergonzó de sus cadenas. En Roma, la ciudad donde Pablo estaba preso, lo buscó con empeño hasta encontrarlo. También lo había servido en Efeso, otra ciudad que Timoteo conocía. Pablo pide misericordia para la familia de este hombre y para él en el día final. El cuidado leal contrasta con la soledad del abandono.

En la vida diaria
Una antigua vecina va de ventanilla en ventanilla en una oficina de objetos de detenidos para recuperar los anteojos de un amigo preso. El personal la manda a buscar otro formulario, pero se queda hasta que autorizan la entrega del paquete. Otros amigos han dejado de contestar las llamadas. Ella acepta la incomodidad de que la relacionen con él. Onesíforo busca al propio Pablo y le brinda alivio personal.
Observe
2 Timoteo 1:17 La búsqueda se describe como diligente, no como un encuentro casual. Onesíforo acepta la dificultad de encontrar a un preso cuando la relación con él ha hecho que otros se alejen.
2 Timoteo 1:15-18
Santa Biblia Reina Valera 190915[Ya] sabes esto, que me han sido contrarios todos los que son en Asia, de los cuales son Figello y Hermógenes.
16Dé el Señor misericordia á la casa de Onesíforo; que muchas veces me refrigeró, y no se avergonzó de mi cadena:
17Antes, estando él en Roma, me buscó solícitamente, y me halló.
18Déle el Señor que halle misericordia cerca del Señor en aquel día. Y cuánto [nos] ayudó en Efeso, tú lo sabes mejor.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
2 Timoteo 1:1 comienza con “PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús,”
Dónde cambia el capítulo
2 Timoteo 1:9 forma un giro natural: “Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de…”
La nota final
2 Timoteo 1:18 deja al lector con “Déle el Señor que halle misericordia cerca del Señor en aquel día. Y cuánto [nos] ayudó en Efeso, tú lo sabes mejor.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras cual, Dios, antes, Cristo, Jesucristo, misericordia ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- templanza
- Dominio sereno de los propios impulsos y de la manera de actuar.
- depósito
- Algo valioso confiado a alguien para que lo guarde con fidelidad.
- solícitamente
- Con diligencia y cuidado, dedicando atención a lo que se busca.
Escucha y mira junto al pasaje
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