El panorama
Apocalipsis comienza con un mensaje de Dios por medio de Jesucristo, el Señor resucitado. Juan, el siervo que lo recibe, deja escrito lo que ve. Escribe a siete iglesias, grupos de creyentes que se reúnen en Asia, la región que se nombra aquí. Afrontan dificultades, y Juan comparte sus sufrimientos. Sus visiones muestran a Jesús gobernando, juzgando y cuidando de su pueblo. Los cristianos difieren en cómo relacionan estas visiones con los sucesos pasados y futuros. Ante todo, el libro pide a quienes lo escuchan que tomen en serio el mensaje.
En este capítulo
- Un mensaje para quienes escuchan Apocalipsis 1:1-3
Dios da a Jesús una revelación, un mensaje que da a conocer cosas ocultas.
- El gobernante resucitado vendrá Apocalipsis 1:4-8
Juan saluda a las iglesias con paz de parte de Dios, de los siete Espíritus que están ante su trono y de Jesús.
- Una voz entre las luces Apocalipsis 1:9-16
Juan está en Patmos, una isla, por su testimonio de Jesús.
- La muerte no retiene a este Señor Apocalipsis 1:17-20
Abrumado por lo que ve, Juan cae a los pies de la figura como si estuviera muerto.
Verdad central
Jesús da a Juan un mensaje para unas iglesias que sufren y se presenta como el Señor vivo que tiene poder sobre la muerte.

Las Escrituras junto al resumen
Apocalipsis · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 20Apocalipsis 1:1-3
Un mensaje para quienes escuchan
Dios da a Jesús una revelación, un mensaje que da a conocer cosas ocultas. Jesús envía un ángel, un mensajero celestial, para llevarlo a Juan. Juan comunica el mensaje y las cosas que ve. El comienzo dice que estos sucesos están cerca, por lo que la noticia tiene un propósito urgente. También promete bendición a quien lee en voz alta y a quienes escuchan. Escuchar no es toda la respuesta. Deben mantenerse fieles a lo que Dios dice. Esto comienza como un mensaje compartido con otras personas, no como un acertijo privado para Juan.

En la vida diaria
Un encargado de una pista de hielo lee un nuevo aviso de seguridad al personal junto a la entrada. Detrás se oye el roce de los patines mientras cada empleado escucha los cambios del turno de la tarde. El aviso debe llegar a todo el equipo y orientar su trabajo. Juan recibe un mensaje de Dios, no una norma de seguridad revisada.
Observe
Apocalipsis 1:3 La bendición incluye a una persona que lee y a varias que escuchan. El mensaje debe escucharse en comunidad y cumplirse, no solo quedar guardado por quien lo recibió primero.
Apocalipsis 1:1-3
Santa Biblia Reina Valera 19091LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; y [la] declaró, enviándo[la] por su ángel á Juan su siervo,
2El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.
3Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.
Apocalipsis 1:4-8
El gobernante resucitado vendrá
Juan saluda a las iglesias con paz de parte de Dios, de los siete Espíritus que están ante su trono y de Jesús. Los cristianos entienden de distintas maneras a los siete Espíritus. Jesús dice la verdad, ha resucitado y gobierna sobre los reyes de la tierra. Su muerte libera a su pueblo de sus pecados, las faltas que lo separan de Dios. Les da un lugar en su gobierno y en su servicio. Juan anuncia entonces que vendrá con las nubes. Todos lo verán, incluso quienes lo traspasaron, y la tierra se lamentará. Dios declara su poder permanente sobre todos los tiempos.

En la vida diaria
Dos hermanas distanciadas esperan junto a una barrera del aeropuerto la llegada de su padre. Ambas saben que su regreso sacará a la luz asuntos familiares sin resolver. Miran hacia la misma puerta con temores y esperanzas distintos. Su llegada no puede quedar como un asunto privado entre ellas. Jesús viene ante toda la tierra, no ante una sola familia dividida.
Observe
Apocalipsis 1:7 La venida será pública incluso para quienes traspasaron a Jesús. La promesa no describe una visita oculta que solo sus amigos conocen.
Apocalipsis 1:4-8
Santa Biblia Reina Valera 19094Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia [sea] con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono;
5Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,
6Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á él [sea] gloria é imperio para siempre jamás. Amén.
7He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén.
8Yo soy el Alpha y la Omega, principio y fin, dice el Señor, que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apocalipsis 1:9-16
Una voz entre las luces
Juan está en Patmos, una isla, por su testimonio de Jesús. Comparte el sufrimiento y la esperanza paciente de las iglesias. Mientras está bajo la acción del Espíritu, oye una voz como una trompeta. Le manda escribir y enviar su visión a siete iglesias. Al volverse, ve siete candeleros de oro y, entre ellos, una figura semejante a un hombre. La ropa larga, los pies brillantes, el cabello blanco y los ojos ardientes llenan la escena. En su mano descansan estrellas. De su boca sale una espada y su rostro resplandece con una luz intensa.


En la vida diaria
La técnica de iluminación sale a un balcón oscuro del teatro cuando una voz la llama desde abajo. Se encienden luces de trabajo alrededor del escenario y aparece el director entre los decorados. Un turno rutinario se convierte de pronto en un encuentro directo con quien dirige la producción. Juan ve al Señor resucitado en una visión, no a un compañero bajo las luces del escenario.
Observe
Apocalipsis 1:12 Juan se vuelve hacia la voz antes de describir los candeleros. La visión llega con una orden de escribir, por lo que sus imágenes impactantes están al servicio de un mensaje hablado.
Apocalipsis 1:9-16
Santa Biblia Reina Valera 19099Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.
10Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,
11Que decía: Yo soy el Alpha y Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envía[lo] á las siete iglesias que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardis, y á Filadelfia, y á Laodicea.
12Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete candeleros de oro;
13Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro.
14Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego;
15Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas.
16Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Apocalipsis 1:17-20
La muerte no retiene a este Señor
Abrumado por lo que ve, Juan cae a los pies de la figura como si estuviera muerto. Jesús lo toca y le dice que no tema. Se identifica como quien murió y ahora vive para siempre. Las llaves que tiene representan su poder sobre la muerte y el lugar de los muertos. Juan debe escribir lo que ha visto, lo que ocurre ahora y lo que vendrá después. Jesús también explica dos imágenes. Las estrellas representan a los ángeles de las iglesias, y los candeleros representan a las propias iglesias.

En la vida diaria
Una pasajera atrapada oye a un técnico de ascensores abrir la trampilla de servicio sobre ella. Él habla con calma, muestra la llave que lleva en la mano y explica los siguientes pasos. Ella sigue dentro del ascensor detenido, pero ya no está sola con su miedo. Jesús tiene autoridad sobre la muerte misma, de la que ningún técnico puede liberar a alguien girando una llave.
Observe
Apocalipsis 1:17 La mano que sostiene siete estrellas también se extiende hacia Juan caído. La visión une un gran poder con un gesto personal que le devuelve la calma.
Apocalipsis 1:17-20
Santa Biblia Reina Valera 190917Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último;
18Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte:
19Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas:
20El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Apocalipsis 1:1 comienza con “LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; y [la] declaró, enviándo[la] por su ángel á…”
Dónde cambia el capítulo
Apocalipsis 1:10 forma un giro natural: “Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,”
La nota final
Apocalipsis 1:20 deja al lector con “El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras siete, como, Jesucristo, candeleros, cosas, Dios ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- candeleros
- Soportes para sostener luces, que aquí representan a las iglesias.
- ceñido
- Sujeto alrededor del cuerpo con una cinta o un cinturón.
- diestra
- La mano derecha, que aquí sostiene estrellas y toca a Juan.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.





