El panorama
Ezequiel ha caído rostro en tierra ante la visión de la gloria de Dios. Ahora la voz se dirige a él como ser humano y lo levanta para que escuche su encargo. Hablará a Israel, el pueblo del pacto de Dios, cuya resistencia se ha prolongado por generaciones. Su respuesta es incierta, pero la tarea de Ezequiel está clara. No debe dejar que el miedo o la terquedad de ellos también lo vuelvan rebelde. Ante él se presenta un rollo lleno de lamento y dolor, y se le ordena recibirlo de una forma inusualmente directa.
En este capítulo
- El espíritu lo levanta para un encargo Ezequiel 2:1-5
La voz le dice a Ezequiel que se ponga de pie para que Dios pueda hablarle.
- Las amenazas no deben silenciar el mensaje Ezequiel 2:6-7
Dios le dice a Ezequiel que no tema a la gente, sus palabras ni sus miradas.
- El rollo abierto prueba también al mensajero Ezequiel 2:8-10
Dios dirige la orden al propio Ezequiel: debe escuchar y no volverse rebelde como el pueblo.
Verdad central
Dios envía a Ezequiel a un pueblo que se resiste y le ordena recibir fielmente el doloroso mensaje, sea que sus oyentes lo acepten o no.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 10Ezequiel 2:1-5
El espíritu lo levanta para un encargo
La voz le dice a Ezequiel que se ponga de pie para que Dios pueda hablarle. Mientras habla, el espíritu entra en él y lo levanta. Es enviado a un pueblo que, junto con sus antepasados, se ha rebelado contra Dios. Su conducta es descarada y sus corazones son tercos. Debe dirigirse a ellos con el mensaje del propio Señor. Escuchen o se nieguen, sabrán que un profeta ha estado entre ellos. Su encargo no se basa en una promesa de buena acogida. Dios le permite ponerse de pie antes de enviarlo a hablar.

En la vida diaria
Una nueva representante de seguridad recibe ayuda para ponerse de pie tras quedar conmocionada por una sesión informativa sobre una grave emergencia. Luego su supervisora la envía a comunicar una conclusión incómoda al personal que ha ignorado advertencias anteriores. El deber está claro, aunque no haya buena acogida. Ezequiel es levantado por el espíritu de Dios y enviado como su profeta, no nombrado por una supervisora humana.
Observe
Ezequiel 2:2 El espíritu pone a Ezequiel de pie mientras habla la voz. La orden de levantarse llega con la fuerza para responder, antes de que se explique el difícil encargo.
Ezequiel 2:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091Y DÍJOME: Hijo del hombre, está sobre tus pies, y hablaré contigo.
2Y entró espíritu en mí luego que me habló, y afirmóme sobre mis pies, y oía al que me hablaba.
3Y díjome: Hijo del hombre, yo te envío á los hijos de Israel, á gentes rebeldes que se rebelaron contra mí: ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día.
4Yo pues te envío á hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová.
5Acaso ellos escuchen; y si no escucharen, (porque son una rebelde familia,) siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.
Ezequiel 2:6-7
Las amenazas no deben silenciar el mensaje
Dios le dice a Ezequiel que no tema a la gente, sus palabras ni sus miradas. Espinas, zarzas y escorpiones representan la hostilidad que lo rodea. Las imágenes no convierten a los oyentes en obstáculos inofensivos; reconocen que hablar entre ellos causará dolor y peligro. Aun así, debe transmitir las palabras de Dios, escuchen o se nieguen. La rebelión de ellos se repite como un hecho que debe afrontar. El deber del profeta no es lograr que reaccionen bien, sino impedir que esa reacción decida si el mensaje llega a pronunciarse.


En la vida diaria
Una encargada de reclamaciones entra en una tensa reunión de inquilinos donde varias personas la interrumpen y la miran con hostilidad antes de que abra el informe. Afirma las hojas y comunica los resultados sin cambiarlos para ganar aprobación. La hostilidad es real, pero no decide el contenido. Ezequiel lleva la palabra de Dios a un pueblo rebelde, no un informe sujeto a revisiones administrativas comunes.
Observe
Ezequiel 2:6 Las palabras y las miradas se mencionan junto a las imágenes de espinas y escorpiones. La orden aborda la intimidación mediante lo que se dice y se expresa, no solo la posibilidad de daño físico.
Ezequiel 2:6-7
Santa Biblia Reina Valera 19096Y tú, hijo del hombre, no temas de ellos, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te [hallas] entre zarzas y espinas, y tú moras con escorpiones: no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde.
7Les hablarás pues mis palabras, escuchen ó dejen de escuchar; porque son muy rebeldes.
Ezequiel 2:8-10
El rollo abierto prueba también al mensajero
Dios dirige la orden al propio Ezequiel: debe escuchar y no volverse rebelde como el pueblo. Ha de abrir la boca y comer lo que se le da. Una mano le ofrece un rollo y lo despliega ante él. Está escrito por ambos lados y contiene lamentos, duelo y desgracia. El mensajero no queda por encima de la necesidad de obedecer. Antes de llevar palabras difíciles a otros, debe aceptar el mensaje que se le presenta. El capítulo termina con el rollo abierto y la orden todavía ante él.

En la vida diaria
Una traductora recibe una dolorosa declaración de un testigo y la lee por completo antes de prepararse para transmitirla a otros. No puede reemplazar las partes difíciles por palabras que preferiría oír. Recibir el relato forma parte de transmitirlo fielmente. A Ezequiel se le ordena comer un rollo divino en una visión, no solo estudiar el testimonio de otra persona.
Observe
Ezequiel 2:10 El rollo está escrito por ambos lados, y todo su contenido se describe como dolor. La carga queda expuesta ante él. No se le han prometido palabras agradables.
Ezequiel 2:8-10
Santa Biblia Reina Valera 19098Mas tú, hijo del hombre, oye lo que yo te hablo; no seas tú rebelde como la casa rebelde: abre tu boca, y come lo que yo te doy.
9Y miré, y he aquí una mano me fué enviada, y en ella había un rollo de libro.
10Y extendiólo delante de mí, y estaba escrito delante y detrás: y había escritas en él endechas, y lamentación, y ayes.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 2:1 comienza con “Y DÍJOME: Hijo del hombre, está sobre tus pies, y hablaré contigo.”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 2:5 forma un giro natural: “Acaso ellos escuchen; y si no escucharen, (porque son una rebelde familia,) siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.”
La nota final
Ezequiel 2:10 deja al lector con “Y extendiólo delante de mí, y estaba escrito delante y detrás: y había escritas en él endechas, y lamentación, y ayes.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras ellos, hijo, hombre, rebelde, delante, palabras ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- Hijo del hombre
- Forma de dirigirse a Ezequiel que lo identifica como ser humano ante Dios.
- empedernido
- Endurecido y obstinado, sin disposición a escuchar ni cambiar de conducta.
- endechas
- Lamentos que expresan dolor profundo, a menudo por una muerte.
- ayes
- Expresiones de dolor o angustia ante una desgracia.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



