El panorama
Ezequiel es un sacerdote que vive entre cautivos junto al río de Chebar, en la tierra de los Caldeos, territorio de Babilonia. La visión llega en el quinto año del cautiverio del rey Joachîn. Lejos de su patria, ve los cielos abiertos y siente la mano de Dios sobre él. Una tormenta, seres vivientes, ruedas y una superficie resplandeciente dirigen su mirada hacia un trono. Describe semejanzas en vez de ofrecer un retrato conocido. Al ver la gloria del Señor, cae rostro en tierra, dispuesto a oír una voz.
En este capítulo
- Los cielos se abren junto al río Ezequiel 1:1-3
El relato comienza con fechas y un lugar entre cautivos.
- Seres vivientes se mueven entre el fuego Ezequiel 1:4-14
Una nube de tormenta se acerca desde el norte, brillante por un fuego que se envuelve y un centro luminoso.
- Las ruedas comparten el movimiento viviente Ezequiel 1:15-21
Junto a los seres, Ezequiel ve ruedas en el suelo.
- Una voz llega desde sobre las alas Ezequiel 1:22-25
Sobre las cabezas de los seres se extiende una superficie semejante a un cristal que inspira asombro.
- La gloria del trono lo hace caer Ezequiel 1:26-28
Sobre la superficie aparece algo parecido a un trono de zafiro.
Verdad central
Dios revela su gloria a Ezequiel en el destierro mediante una visión abrumadora cuyo movimiento vivo conduce hacia lo alto, hasta un trono y una presencia que habla.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 28Ezequiel 1:1-3
Los cielos se abren junto al río
El relato comienza con fechas y un lugar entre cautivos. Ezequiel ve visiones de Dios junto al río de Chebar. El quinto día del cuarto mes también se sitúa en el quinto año del cautiverio del rey desterrado. Se lo identifica como sacerdote, hijo de Buzi. Allí le llega directamente la palabra de Dios, y la mano del Señor reposa sobre él. El destierro no ha dejado ese lugar fuera del alcance de la voz divina. La extraña visión comienza en el tiempo y el lugar registrados de la vida de un hombre desplazado, en vez de en el templo de su patria.

En la vida diaria
Una música desterrada abre una carta que le encarga una labor importante mientras está sentada junto al canal cercano a su alojamiento provisional. El entorno parece muy lejos del lugar donde esperaba desarrollar su vocación. Allí lee la carta con cuidado. Ezequiel recibe directamente la palabra y la visión de Dios, no un nombramiento humano que llega por correo.
Observe
Ezequiel 1:3 El énfasis repetido en el lugar incluye que la mano del Señor estaba allí. La distancia de su patria no impide que Ezequiel reciba la palabra divina entre cautivos.
Ezequiel 1:1-3
Santa Biblia Reina Valera 19091Y FUÉ [que] á los treinta años, en el [mes] cuarto, á cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Chebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios.
2A los cinco del mes, que fué en el quinto año de la transmigración del rey Joachîn,
3Fué palabra de Jehová á Ezequiel sacerdote, hijo de Buzi, en la tierra de los Caldeos, junto al río de Chebar; fué allí sobre él la mano de Jehová.
Ezequiel 1:4-14
Seres vivientes se mueven entre el fuego
Una nube de tormenta se acerca desde el norte, brillante por un fuego que se envuelve y un centro luminoso. De ella surgen cuatro seres vivientes con forma parecida a la humana. Cada uno tiene cuatro rostros y cuatro alas, piernas rectas, pies brillantes como los de un becerro y manos humanas debajo de las alas. Sus rostros se parecen a los de un ser humano, un león, un buey y un águila. Dos alas se juntan y dos cubren el cuerpo. Avanzan en línea recta adonde los dirige el espíritu, sin volverse. El fuego pasa entre ellos, y brillan relámpagos mientras corren de un lado a otro. Ezequiel describe a qué se parece la visión sin reducirla a animales comunes.

En la vida diaria
Una ilustradora de fauna ve varias formas superpuestas en el reflejo de una ventana. Le cuesta describir la vista cambiante sin fingir que se trata de un solo animal conocido. Anota los distintos rasgos en vez de apresurarse a ponerles un nombre. La comparación se limita a la dificultad de describir. Ezequiel ve seres vivientes en una visión divina, no un reflejo óptico.
Observe
Ezequiel 1:12 Los seres siguen la dirección del espíritu sin volverse. Su extraña forma va unida a un movimiento coordinado, en vez de ser un conjunto de detalles sorprendentes sin relación.
Ezequiel 1:4-14
Santa Biblia Reina Valera 19094Y miré, y he aquí un viento tempestuoso venía del aquilón, una gran nube, con un fuego envolvente, y en derredor suyo un resplandor, y en medio del fuego una cosa que parecía como de ámbar,
5Y en medio de ella, figura de cuatro animales. Y este era su parecer; había en ellos semejanza de hombre.
6Y cada uno tenía cuatro rostros, y cuatro alas.
7Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como la planta de pie de becerro; y centelleaban á manera de bronce muy bruñido.
8Y debajo de sus alas, á sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus rostros y sus alas por los cuatro lados.
9Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban; cada uno caminaba en derecho de su rostro.
10Y la figura de sus rostros era rostro de hombre; y rostro de león á la parte derecha en los cuatro; y á la izquierda rostro de buey en los cuatro; asimismo había en los cuatro rostro de águila.
11[Tales eran] sus rostros; y [tenían] sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos.
12Y cada uno caminaba en derecho de su rostro: hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban; cuando andaban, no se volvían.
13Cuanto á la semejanza de los animales, su parecer era como de carbones de fuego encendidos, como parecer de hachones [encendidos]: discurría entre los animales; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos.
14Y los animales corrían y tornaban á semejanza de relámpagos.
Ezequiel 1:15-21
Las ruedas comparten el movimiento viviente
Junto a los seres, Ezequiel ve ruedas en el suelo. Las cuatro se parecen, con el aspecto de una rueda dentro de otra. Pueden moverse en cualquiera de cuatro direcciones sin volverse. Sus aros son tan altos que causan temor y están cubiertos de ojos. Cada vez que los seres se mueven, se detienen o se levantan del suelo, las ruedas hacen lo mismo. El espíritu del ser viviente está en ellas. Ruedas y seres se mueven como una unidad. Las ruedas no los siguen por casualidad. Comparten la vida que mueve a los seres.


En la vida diaria
Una ingeniera de teatro prueba una plataforma que se mueve en varias direcciones mientras la artista que la guía da pasos, se detiene y se eleva. Comprueba que cada parte responda a la vez, sin quedarse atrás. La unidad del movimiento es visible. Las ruedas de Ezequiel comparten el espíritu de los seres y tienen ojos; no son una máquina humana manejada por una artista.
Observe
Ezequiel 1:20 Se dice que el mismo espíritu está en las ruedas. Esa afirmación explica que se muevan juntas sin tratarlas como fuentes independientes de dirección.
Ezequiel 1:15-21
Santa Biblia Reina Valera 190915Y estando yo mirando los animales, he aquí una rueda en la tierra junto á los animales, á sus cuatro caras.
16Y el parecer de las ruedas y su obra semejábase al color del topacio. Y las cuatro tenían una misma semejanza: su apariencia y su obra como rueda en medio de rueda.
17Cuando andaban, se movían sobre sus cuatro costados: no se volvían cuando andaban.
18Y sus cercos eran altos y espantosos, y llenos de ojos alrededor en las cuatro.
19Y cuando los animales andaban, las ruedas andaban junto á ellos: y cuando los animales se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban.
20Hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban; hacia donde era el espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los animales estaba en las ruedas.
21Cuando ellos andaban, andaban ellas; y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los animales estaba en las ruedas.
Ezequiel 1:22-25
Una voz llega desde sobre las alas
Sobre las cabezas de los seres se extiende una superficie semejante a un cristal que inspira asombro. Debajo, sus alas se extienden unas hacia otras, mientras otras alas les cubren el cuerpo. Ezequiel oye su movimiento como el ruido de grandes aguas, de un ejército y de la voz del Omnipotente. Cuando los seres se detienen, bajan las alas. Entonces llega una voz desde arriba de la superficie. La visión dirige la atención hacia lo alto, desde el movimiento y el enorme sonido de los seres hasta quien habla sobre ellos. Ni siquiera estos seres imponentes son el punto más alto de lo que Ezequiel ve y oye.

En la vida diaria
Una oyente de orquesta escucha cómo todo el conjunto se detiene y baja sus instrumentos cuando empieza a cantar una sola voz desde una galería alta. El cambio dirige la atención por encima del sonido que llenaba primero la sala. Ella se vuelve para escuchar. Ezequiel oye una voz sobre seres celestiales situados bajo una superficie semejante al cristal, no una actuación musical preparada.
Observe
Ezequiel 1:25 La voz se oye cuando los seres se detienen y bajan las alas. Su gran sonido cede el lugar a palabras que llegan desde arriba, dirigiendo la atención más allá de su propio esplendor.
Ezequiel 1:22-25
Santa Biblia Reina Valera 190922Y sobre las cabezas de cada animal aparecía expansión á manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.
23Y debajo de la expansión estaban las alas de ellos derechas la una á la otra; á cada uno dos, y otras dos con que se cubrían sus cuerpos.
24Y oí el sonido de sus alas cuando andaban, como sonido de muchas aguas, como la voz del Omnipotente, como ruido de muchedumbre, como la voz de un ejército. Cuando se paraban, aflojaban sus alas.
25Y cuando se paraban [y] aflojaban sus alas, oíase voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas.
Ezequiel 1:26-28
La gloria del trono lo hace caer
Sobre la superficie aparece algo parecido a un trono de zafiro. Encima hay una figura de aspecto humano. Ezequiel ve un intenso resplandor y fuego por encima y por debajo de la cintura, rodeados de una luz como la de un arcoíris entre nubes de lluvia. Lo identifica como la apariencia de la semejanza de la gloria del Señor. Nombra lo que ve con cuidado. No afirma ofrecer una descripción completa de Dios. Cae rostro en tierra. Entonces oye a alguien hablar, de modo que la visión abrumadora conduce a un encuentro en el que debe escuchar.

En la vida diaria
Una astrónoma observa mediante un instrumento una luminosidad que desconoce. Describe su aspecto con cuidado en vez de afirmar que sabe todo lo que está viendo. Su magnitud la hace detenerse antes de hablar. Ezequiel identifica la gloria divina y cae ante una presencia que habla; la cautela científica no reproduce ese encuentro.
Observe
Ezequiel 1:28 Ezequiel lo llama la apariencia de una semejanza de la gloria de Dios. Describe lo que ve. No afirma que una forma conocida pueda contener a Dios.
Ezequiel 1:26-28
Santa Biblia Reina Valera 190926Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, [veíase] la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él.
27Y vi apariencia como de ámbar, como apariencia de fuego dentro de ella en contorno, por el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor.
28Cual parece el arco del cielo que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fué la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y luego que yo la hube visto, caí sobre mi rostro, y oí voz de uno que hablaba.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 1:1 comienza con “Y FUÉ [que] á los treinta años, en el [mes] cuarto, á cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Chebar, los cielos se…”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 1:14 forma un giro natural: “Y los animales corrían y tornaban á semejanza de relámpagos.”
La nota final
Ezequiel 1:28 deja al lector con “Cual parece el arco del cielo que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fué la visión de la semejanza de…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras como, cuando, cuatro, andaban, animales, sobre ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- aquilón
- Nombre antiguo del norte, de donde llega el viento de la visión.
- bruñido
- Pulido hasta que su superficie queda lisa y brilla con intensidad.
- expansión
- Superficie extendida que Ezequiel ve por encima de los seres vivientes.
- lomos
- Zona de la cintura y la parte baja del tronco del cuerpo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



