El panorama
Después de condenar a un vecino hostil, Dios habla por medio de Ezequiel a los montes de Israel, la tierra de su pueblo. La tierra ha soportado conquista y desprecio, pero sus campos y ciudades volverán a recibir personas. Dios también recuerda por qué los dispersó: el derramamiento de sangre y los ídolos habían contaminado su hogar. El regreso servirá a su santo nombre, en vez de premiar su conducta pasada. Promete limpieza, un corazón nuevo y su Espíritu dentro de ellos. Las fincas y casas restauradas acompañarán un vínculo cambiado con Dios.
En este capítulo
- Los montes despreciados oyen a Dios Ezequiel 36:1-7
Ezequiel debe hablar a montes, colinas, ríos, valles, ciudades arruinadas y terrenos vacíos.
- Campos y ciudades reciben vida otra vez Ezequiel 36:8-15
Los montes producirán ramas y fruto para el pueblo cuyo regreso se acerca.
- Dios defiende el nombre que deshonraron Ezequiel 36:16-23
Dios recuerda que la conducta del pueblo en su hogar contaminó la tierra, usando una imagen de impureza ritual menstrual.
- La limpieza y un corazón nuevo permiten obedecer Ezequiel 36:24-28
Dios reunirá al pueblo de las naciones y lo llevará a casa.
- La abundancia no borra la culpa recordada Ezequiel 36:29-32
Dios rescatará al pueblo de la impureza y hará venir grano abundante.
- Las ciudades reconstruidas hacen visible la promesa Ezequiel 36:33-38
Dios limpiará al pueblo y le permitirá vivir en ciudades reconstruidas.
Verdad central
Dios restaura la tierra arruinada y cambia los corazones de su pueblo por su santo nombre, mientras el recuerdo de sus pecados no deja motivo para presumir.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 38Ezequiel 36:1-7
Los montes despreciados oyen a Dios
Ezequiel debe hablar a montes, colinas, ríos, valles, ciudades arruinadas y terrenos vacíos. Los enemigos han reclamado las antiguas alturas y convertido la tierra en objeto de burla. Dios responde con ira celosa contra las naciones de alrededor e Idumea, una tierra vecina hostil. Han tomado con desprecio y alegría lo que él llama su tierra. Jura que esos vecinos cargarán ellos mismos con vergüenza. El mensaje trata al paisaje arruinado como oyente de una promesa. Su vacío y su desgracia no darán a los extranjeros la última palabra sobre su futuro.

En la vida diaria
El dueño de una parcela que regresa lee las burlas pintadas en la puerta abandonada antes de que llegue el propietario del terreno con un plan para restaurar las parcelas. El suelo descuidado se ha vuelto objeto de desprecio, pero ese desprecio no decide su futuro. Empiezan a quitar el letrero dañado. Dios reclama y restaura la tierra de un pueblo, no un huerto privado.
Observe
Ezequiel 36:5 Dios llama suya a la tierra disputada. Por eso responde a la alegre pretensión de poseerla de los vecinos como a una ofensa contra él, no solo contra los residentes ausentes.
Ezequiel 36:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091Y TÚ, hijo del hombre, profetiza sobre los montes de Israel, y di: Montes de Israel, oid palabra de Jehová:
2Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto el enemigo dijo sobre vosotros: ¡Ea! también las alturas perpetuas nos han sido por heredad;
3Profetiza por tanto, y di: Así ha dicho el Señor Jehová: Pues por cuanto asolándoos y tragándoos de todas partes, para que fueseis heredad á las otras gentes, se os ha hecho andar en boca de lenguas, y [ser] el oprobio de los pueblos,
4Por tanto, montes de Israel, oid palabra del Señor Jehová: Así ha dicho el Señor Jehová á los montes y á los collados, á los arroyos y á los valles, á las ruinas y asolamientos, y á las ciudades desamparadas, que fueron puestas á saco y en escarnio á las otras gentes alrededor;
5Por eso, así ha dicho el Señor Jehová: He hablado por cierto en el fuego de mi celo contra las demás gentes, y contra toda Idumea, que se disputaron mi tierra por heredad con alegría de todo corazón, con enconamiento de ánimo, para que sus expelidos fuesen presa.
6Por tanto, profetiza sobre la tierra de Israel, y di á los montes y á los collados, y á los arroyos y á los valles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, en mi celo y en mi furor he hablado, por cuanto habéis llevado el oprobio de las gentes.
7Por lo cual así ha dicho el Señor Jehová: Yo he alzado mi mano, que las gentes que os están alrededor han de llevar su afrenta.
Ezequiel 36:8-15
Campos y ciudades reciben vida otra vez
Los montes producirán ramas y fruto para el pueblo cuyo regreso se acerca. Dios está a favor de la tierra y se volverá hacia ella. Se ararán y sembrarán los campos, se habitarán las ciudades y se reconstruirán las ruinas. Las personas y los animales se multiplicarán, con mejores condiciones que al principio. El pueblo heredará la tierra, que ya no tendrá fama de devorar a sus habitantes. Terminará la vergüenza causada por las naciones vecinas. La promesa alcanza tanto el uso como la reputación del suelo: sostendrá la vida, en vez de ser conocido por pérdidas repetidas.

En la vida diaria
Un estudiante de horticultura empuja una sembradora por una franja despejada de una granja comunitaria antes abandonada. Cerca, unos trabajadores colocan ventanas en las casas vacías. El campo y las viviendas se preparan juntos porque una población necesita tanto alimento como refugio. Dios promete el regreso de su pueblo y el fin de la deshonra de la tierra, no solo un proyecto de restauración.
Observe
Ezequiel 36:9 Dios dice que está a favor de la tierra antes de describir la labranza y la siembra. El regreso del trabajo útil se vincula con el cambio de su acción hacia ella, no solo con el esfuerzo humano.
Ezequiel 36:8-15
Santa Biblia Reina Valera 19098Mas vosotros, oh montes de Israel, daréis vuestros ramos, y llevaréis vuestro fruto á mi pueblo Israel; porque cerca están para venir.
9Porque heme aquí á vosotros, y á vosotros me volveré, y seréis labrados y sembrados.
10Y haré multiplicar sobre vosotros hombres, á toda la casa de Israel, toda ella; y las ciudades han de ser habitadas, y serán edificadas las ruinas.
11Y multiplicaré sobre vosotros hombres y bestias, y serán multiplicados y crecerán: y os haré morar como solíais antiguamente, y os haré más bien que en vuestros principios; y sabréis que yo soy Jehová.
12Y haré andar hombres sobre vosotros, á mi pueblo Israel; y te poseerán, y les serás por heredad, y nunca más les matarás los hijos.
13Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto dicen de vosotros: Comedora de hombres, y matadora de los hijos de tus gentes has sido:
14Por tanto, no devorarás más hombres, y nunca más matarás los hijos á tus gentes, dice el Señor Jehová.
15Y nunca más te haré oir injuria de gentes, ni más llevarás denuestos de pueblos, ni harás más morir los hijos á tus gentes, dice el Señor Jehová.
Ezequiel 36:16-23
Dios defiende el nombre que deshonraron
Dios recuerda que la conducta del pueblo en su hogar contaminó la tierra, usando una imagen de impureza ritual menstrual. El derramamiento de sangre y los ídolos provocaron su ira y la dispersión entre las naciones. En el extranjero, su situación llevó a otros a hablar del pueblo del Señor como expulsado de su tierra, lo que deshonraba su nombre. Él actuará por ese nombre, no porque el pueblo merezca la restauración. Otras naciones lo conocerán cuando revele su santidad por medio de ellos. La promesa de regreso no niega la causa del destierro. Responde a la deshonra relacionada con la situación pública de su pueblo.

En la vida diaria
La dirigente de un gremio restaura una sala de formación descuidada después de que antiguos miembros la usaran mal y desacreditaran el nombre del gremio. La reparación honra el compromiso del gremio con su oficio sin declarar aceptable la conducta anterior. Ella publica esa razón junto al calendario de trabajo. El santo nombre de Dios y el pueblo de su pacto tienen una importancia que ninguna asociación de artesanos puede igualar.
Observe
Ezequiel 36:22 Dios niega expresamente que la restauración se deba a los méritos del pueblo. Su preocupación por su nombre explica por qué promete el regreso después de condenar su conducta.
Ezequiel 36:16-23
Santa Biblia Reina Valera 190916Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:
17Hijo del hombre, morando en su tierra la casa de Israel, la contaminaron con sus caminos y con sus obras: como inmundicia de menstruosa fué su camino delante de mí.
18Y derramé mi ira sobre ellos por las sangres que derramaron sobre la tierra; porque con sus ídolos la contaminaron.
19Y esparcílos por las gentes, y fueron aventados por las tierras: conforme á sus caminos y conforme á sus obras los juzgué.
20Y entrados á las gentes á donde fueron, profanaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: Estos son pueblo de Jehová, y de su tierra de él han salido.
21Y he tenido lástima en atención á mi santo nombre, el cual profanó la casa de Israel entre las gentes á donde fueron.
22Por tanto, di á la casa de Israel: Así ha dicho el Señor Jehová: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las gentes á donde habéis llegado.
23Y santificaré mi grande nombre profanado entre las gentes, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, dice el Señor Jehová, cuando fuere santificado en vosotros delante de sus ojos.
Ezequiel 36:24-28
La limpieza y un corazón nuevo permiten obedecer
Dios reunirá al pueblo de las naciones y lo llevará a casa. Promete agua limpia para quitar la contaminación de sus ídolos. Dará un corazón y un espíritu nuevos; cambiará el corazón representado como piedra por uno representado como carne viva. Pondrá su propio Espíritu dentro de ellos y los capacitará para obedecer sus mandatos. Vivirán en la tierra y le pertenecerán como su pueblo. Los cristianos difieren sobre cuán directamente conectan el agua de limpieza con el bautismo. Aquí el agua y el corazón cambiado van juntos dentro de la promesa de Dios de hacer a su pueblo limpio y dispuesto a responder.


En la vida diaria
Una jardinera de rehabilitación sustituye un lecho sellado y endurecido por tierra viva capaz de recibir agua y sostener raíces. Solo poner semillas nuevas no habría resuelto la incapacidad del antiguo suelo para absorber lo que necesitaba. Ella riega la superficie abierta. Dios da a las personas un corazón nuevo y su Espíritu, no una condición física del suelo que una jardinera pueda cambiar.
Observe
Ezequiel 36:27 Dios promete su Espíritu dentro del pueblo y conecta ese don con guardar sus mandatos. El regreso a la tierra va unido a un cambio dentro de sus habitantes.
Ezequiel 36:24-28
Santa Biblia Reina Valera 190924Y yo os tomaré de las gentes, y os juntaré de todas las tierras, y os traeré á vuestro país.
25Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
26Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne.
27Y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los pongáis por obra.
28Y habitaréis en la tierra que dí á vuestros padres; y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré á vosotros por Dios.
Ezequiel 36:29-32
La abundancia no borra la culpa recordada
Dios rescatará al pueblo de la impureza y hará venir grano abundante. Aumentarán los frutos y las cosechas del campo, y acabarán el hambre y su vergüenza entre otras naciones. En esa abundancia renovada, el pueblo recordará sus malos caminos y aborrecerá lo que hizo. Dios repite que no actúa por sus méritos. Deben avergonzarse de la conducta que él ha señalado. La promesa no busca hacerles sentir que el pasado fue inofensivo. El alimento, la limpieza y el recuerdo honesto coexistirán en la vida que él les devuelve.

En la vida diaria
Un miembro reincorporado a una cooperativa recibe una parte de una buena cosecha. Se detiene ante el registro de suministros que antes retuvo a otros. Recibir lo suficiente no hace menos mala su conducta anterior. Firma por su parte sin afirmar que se ganó la nueva acogida. Dios da limpieza y abundancia por su nombre, no por la decisión de una cooperativa de readmitir a un miembro.
Observe
Ezequiel 36:31 El recuerdo del mal viene después de la promesa de rescate y abundancia. La vida renovada no depende de olvidar el pasado ni de llamar buenos a los actos anteriores.
Ezequiel 36:29-32
Santa Biblia Reina Valera 190929Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.
30Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, porque nunca más recibáis oprobio de hambre entre las gentes.
31Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades, y por vuestras abominaciones.
32No lo hago por vosotros, dice el Señor Jehová, séaos notorio: avergonzaos y confundíos de vuestras iniquidades, casa de Israel.
Ezequiel 36:33-38
Las ciudades reconstruidas hacen visible la promesa
Dios limpiará al pueblo y le permitirá vivir en ciudades reconstruidas. Cultivarán la tierra que los viajeros veían desolada. Quienes la observen la compararán con Edén, el jardín de Dios, y verán ciudades defendidas llenas de habitantes. Los vecinos que queden sabrán que el Señor reconstruye y planta. También escuchará las peticiones de su pueblo y lo multiplicará como rebaños reunidos en Jerusalem, su centro de adoración, durante las fiestas. Las ciudades vacías se llenarán de personas. El capítulo termina con una respuesta visible a la antigua desolación y un conocimiento renovado de quién lo ha hecho.

En la vida diaria
La mujer que antes fue evacuada recorre su ciudad reabierta entre jardines plantados y ventanas iluminadas, donde los visitantes antes fotografiaban edificios vacíos. Un vecino señala a niños que entran en la escuela restaurada. El cambio se puede ver sin una pancarta publicitaria. Dios promete esta reconstrucción como obra propia y señal para las naciones, no solo como una recuperación municipal exitosa.
Observe
Ezequiel 36:37 Dios promete dejarse buscar por su pueblo para pedir este aumento. Su intención declarada y la petición de ellos aparecen juntas, sin que una vuelva innecesaria a la otra.
Ezequiel 36:33-38
Santa Biblia Reina Valera 190933Así ha dicho el Señor Jehová: El día que os limpiaré de todas vuestras iniquidades, haré también habitar las ciudades, y las asoladas serán edificadas.
34Y la tierra asolada será labrada, en lugar de haber sido asolada en ojos de todos los que pasaron;
35Los cuales dijeron: Esta tierra asolada fué como huerto de Edén; y estas ciudades desiertas y asoladas y arruinadas, fortalecidas estuvieron.
36Y las gentes que fueron dejadas en vuestros alrededores, sabrán que yo edifiqué las derribadas, y planté las asoladas: yo Jehová he hablado, y harélo.
37Así ha dicho el Señor Jehová: Aun seré solicitado de la casa de Israel, para hacerles esto: multiplicarélos de hombres á modo de rebaños.
38Como las ovejas santas, como las ovejas de Jerusalem en sus solemnidades, así las ciudades desiertas serán llenas de rebaños de hombres; y sabrán que yo soy Jehová.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 36:1 comienza con “Y TÚ, hijo del hombre, profetiza sobre los montes de Israel, y di: Montes de Israel, oid palabra de Jehová:”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 36:19 forma un giro natural: “Y esparcílos por las gentes, y fueron aventados por las tierras: conforme á sus caminos y conforme á sus obras los juzgué.”
La nota final
Ezequiel 36:38 deja al lector con “Como las ovejas santas, como las ovejas de Jerusalem en sus solemnidades, así las ciudades desiertas serán llenas de rebaños de hombres; y sabrán que yo…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, vosotros, gentes, Israel, dicho, sobre ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- oprobio
- Vergüenza pública causada por el desprecio o los insultos de otros.
- enconamiento
- Rencor intenso que lleva a tratar a otros con hostilidad.
- solemnidades
- Fiestas religiosas señaladas en las que el pueblo se reunía para adorar.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



