El panorama
Otras normas indican al príncipe y al pueblo cómo rendir culto en la visión del templo. Dios precisa cuándo se abre una puerta oriental, dónde se sitúa el gobernante y cómo entra y sale la multitud. Las ofrendas diarias acompañan a las grandes reuniones. Las normas sobre regalos protegen las tierras familiares de la confiscación real. Los lugares para cocinar mantienen los alimentos sagrados en su ámbito adecuado. Ezequiel, el profeta de la visión, ve hasta dónde llegan las normas. Abarcan los recorridos, los alimentos y la tierra, además del altar.
En este capítulo
- Días señalados abren la puerta oriental Ezequiel 46:1-8
La puerta oriental del atrio interior permanece cerrada los seis días de trabajo.
- Los adoradores cruzan sin volver atrás Ezequiel 46:9-12
En las fiestas, quienes entran por la puerta norte deben salir por la del sur.
- Cada mañana tiene su propia ofrenda Ezequiel 46:13-15
Cada mañana debe prepararse un cordero de un año sin defecto como holocausto para el Señor.
- El príncipe no puede regalar tierras ajenas Ezequiel 46:16-18
Un regalo de las tierras del príncipe a un hijo pasa a ser herencia de ese hijo.
- Cocinas separadas para distintas comidas sagradas Ezequiel 46:19-24
El guía lleva a Ezequiel a las cámaras santas de los sacerdotes y le señala un lugar al oeste para cocinar.
Verdad central
Dios ordena el culto común y las ofrendas diarias, limita los regalos del príncipe a sus propios bienes y asigna cocinas separadas a los alimentos sagrados.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 24Ezequiel 46:1-8
Días señalados abren la puerta oriental
La puerta oriental del atrio interior permanece cerrada los seis días de trabajo. Se abre el sábado y en la luna nueva. El príncipe se sitúa junto a su poste mientras los sacerdotes preparan sus ofrendas. Adora en el umbral y sale por el camino del portal. La puerta permanece abierta hasta la tarde para el culto del pueblo. La ofrenda semanal incluye seis corderos sin defecto y un carnero; en la luna nueva se añade un becerro. Los acompañan grano y aceite. La porción de grano de los corderos depende de los medios disponibles. Dios fija dónde pueden adorar tanto el gobernante como el pueblo.

En la vida diaria
El encargado de un recinto abre una entrada lateral a la hora señalada y dirige a un invitado de honor al lugar que se le ha asignado. El invitado se marcha, pero la entrada sigue abierta para el resto de la reunión. Su rango especial no decide el acceso de los demás. Las normas del templo de Dios rigen el culto sagrado y las ofrendas, no el protocolo de actos de un recinto.
Observe
Ezequiel 46:2 La puerta sigue abierta después de que se marcha el príncipe. Su culto tiene un lugar asignado dentro del día, pero el acceso del pueblo no termina cuando él se va.
Ezequiel 46:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091ASÍ ha dicho el Señor Jehová: La puerta del atrio de adentro que mira al oriente, estará cerrada los seis días de trabajo, y el día del sábado se abrirá: abriráse también el día de la nueva luna.
2Y el príncipe entrará por el camino del portal de la puerta de afuera, y estará al umbral de la puerta, mientras los sacerdotes harán su holocausto y sus pacíficos, y adorará á la entrada de la puerta: después saldrá; mas no se cerrará la puerta hasta la tarde.
3Asimismo adorará el pueblo de la tierra delante de Jehová, á la entrada de la puerta, en los sábados y en las nuevas lunas.
4Y el holocausto que el príncipe ofrecerá á Jehová el día del sábado, será seis corderos sin defecto, y un carnero sin tacha:
5Y [por] presente un epha con cada carnero; y con cada cordero un presente, don de su mano, y un hin de aceite con el epha.
6Mas el día de la nueva luna, un becerro sin tacha de la vacada, y seis corderos, y un carnero: deberán ser sin defecto.
7Y hará presente de un epha con el becerro, y un epha con cada carnero: mas con los corderos, conforme á su facultad; y un hin de aceite por cada epha.
8Y cuando el príncipe entrare, entrará por el camino del portal de la puerta: y por el mismo camino saldrá.
Ezequiel 46:9-12
Los adoradores cruzan sin volver atrás
En las fiestas, quienes entran por la puerta norte deben salir por la del sur. Quienes llegan desde el sur salen por el norte. No vuelven por la puerta que usaron al entrar. El príncipe camina entre ellos al llegar y al salir. El grano y el aceite acompañan a los sacrificios de la fiesta según lo dispuesto. Cuando el príncipe presenta una ofrenda voluntaria, la puerta oriental se abre de forma especial y se cierra cuando él se marcha. Estas normas distinguen las fiestas comunes de una apertura especial. También el gobernante debe seguir el recorrido que se le asigna.
En la vida diaria
Una encargada de dirigir al público lleva a los visitantes por una sala pública desde una entrada hasta la salida opuesta. La persona invitada a presidir camina entre ellos. Más tarde, una visita aparte usa una puerta que se cierra al terminar esa visita. La encargada sigue instrucciones distintas para cada ocasión. Los recorridos de Ezequiel pertenecen al culto ordenado por Dios. El pasaje no los presenta como una norma de control de multitudes ni explica que ese sea su fin.
Observe
Ezequiel 46:10 El príncipe entra y sale en medio del pueblo durante la fiesta. Su rango no lo aparta del recorrido común que siguen todos.
Ezequiel 46:9-12
Santa Biblia Reina Valera 19099Mas cuando el pueblo de la tierra entrare delante de Jehová en las fiestas, el que entrare por la puerta del norte, saldrá por la puerta del mediodía; y el que entrare por la puerta del mediodía, saldrá por la puerta del norte: no volverá por la puerta por donde entró, sino que saldrá por [la de] enfrente de ella.
10Y el príncipe, cuando ellos entraren, él entrará en medio de ellos: y cuando ellos salieren, él saldrá.
11Y en las fiestas y en las solemnidades será el presente un epha con cada becerro, y un epha con cada carnero; y con los corderos, lo que le pareciere; y un hin de aceite con cada epha.
12Mas cuando el príncipe libremente hiciere holocausto ó pacíficos á Jehová, abriránle la puerta que mira al oriente, y hará su holocausto y sus pacíficos, como hace en el día del sábado: después saldrá; y cerrarán la puerta después que saliere.
Ezequiel 46:13-15
Cada mañana tiene su propia ofrenda
Cada mañana debe prepararse un cordero de un año sin defecto como holocausto para el Señor. Lo acompaña una ofrenda de grano: la sexta parte de un epha, la medida habitual para grano, y la tercera parte de un hin de aceite. El aceite humedece la harina fina. Dios lo establece como norma permanente y repite que el cordero, el grano y el aceite pertenecen al servicio diario de la mañana. El día corriente tiene así su lugar junto a los sábados y las grandes fiestas. El culto no queda reservado para acontecimientos especiales separados por largos intervalos.


En la vida diaria
La encargada de abrir una panadería prepara antes del amanecer las mismas cantidades de suministros iniciales, mientras los pedidos para fiestas esperan en otra estantería. Las fechas especiales añaden trabajo, pero no eliminan la tarea diaria que da comienzo a cada mañana. Ella vuelve a comprobar las cantidades. El cordero y el grano son ofrendas a Dios, no ingredientes para la producción habitual de un negocio.
Observe
Ezequiel 46:15 El servicio de la mañana repite juntos el cordero, el grano y el aceite. Su regularidad se establece como deber continuo, no como algo reservado para una gran fiesta.
Ezequiel 46:13-15
Santa Biblia Reina Valera 190913Y sacrificarás á Jehová cada día en holocausto un cordero de un año sin defecto, cada mañana lo sacrificarás.
14Y con él harás todas las mañanas presente [de] la sexta parte de un epha, y la tercera parte de un hin de aceite para mezclar con la flor de harina: presente para Jehová continuamente por estatuto perpetuo.
15Ofrecerán pues el cordero, y el presente y el aceite, todas las mañanas en holocausto continuo.
Ezequiel 46:16-18
El príncipe no puede regalar tierras ajenas
Un regalo de las tierras del príncipe a un hijo pasa a ser herencia de ese hijo. Un regalo a un siervo dura solo hasta el año de libertad, cuando vuelve al príncipe. Las tierras siguen disponibles para sus hijos. Dios prohíbe después que el príncipe oprima al pueblo para quitarle su herencia y expulsarlo de ella. Los regalos a sus hijos deben salir de su propia porción. Esta distinción limita tanto la generosidad como la codicia: un gobernante no puede hacer un gran regalo despojando primero a otra persona. Su poder no debe expulsar al pueblo de sus casas y tierras.

En la vida diaria
La abogada que administra una propiedad compara el regalo que propone un padre con las tierras que realmente posee. No se puede añadir la parcela de un arrendatario para que el regalo a su hijo parezca mayor. Ella elimina esa parcela del borrador. Dios protege las tierras de su pueblo frente al príncipe, no solo los derechos que una abogada pueda defender.
Observe
Ezequiel 46:18 El príncipe debe dar de su posesión para que el pueblo no sea expulsado de la suya. Importa de dónde sale el regalo. No se juzga solo por quién se beneficia de él.
Ezequiel 46:16-18
Santa Biblia Reina Valera 190916Así ha dicho el Señor Jehová: Si el príncipe diere algún don de su heredad á alguno de sus hijos, será de ellos; posesión de ellos será por herencia.
17Mas si de su heredad diere don á alguno de sus siervos, será de él hasta el año de libertad, y volverá al príncipe; mas su herencia será de sus hijos.
18Y el príncipe no tomará nada de la herencia del pueblo, por no defraudarlos de su posesión: de lo que él posee dará herencia á sus hijos; para que mi pueblo no sea echado cada uno de su posesión.
Ezequiel 46:19-24
Cocinas separadas para distintas comidas sagradas
El guía lleva a Ezequiel a las cámaras santas de los sacerdotes y le señala un lugar al oeste para cocinar. Allí se cuecen las ofrendas por el pecado y por la culpa, y se hornean las ofrendas de grano. Así esos alimentos santos no salen al atrio exterior. Después le muestra cuatro patios cerrados en las esquinas, cada uno de cuarenta codos por treinta. Las hileras de construcciones contienen lugares donde cocer los sacrificios del pueblo. La visión asigna un lugar a ambos tipos de preparación. Los alimentos santos también necesitan un sitio para cocinarse. Su condición determina dónde se hace ese trabajo. También limita adónde pueden llevarse.

En la vida diaria
La supervisora de la cocina de un hospital revisa dos salas de preparación separadas. Mantiene las comidas de uso restringido dentro del proceso asignado, mientras una cocina mayor sirve a las salas generales. La distinción exige hornos y espacios de trabajo reales, no solo etiquetas en un plano. Ella recorre ambos trayectos. La separación de Ezequiel protege la santidad de las ofrendas, no las restricciones alimentarias ni la higiene clínica.
Observe
Ezequiel 46:20 El lugar de cocina de los sacerdotes impide que los alimentos más santos se lleven entre el pueblo. Su ubicación mantiene un límite sagrado además de atender una necesidad práctica.
Ezequiel 46:19-24
Santa Biblia Reina Valera 190919Metióme después por la entrada que estaba hacia la puerta, á las cámaras santas de los sacerdotes, las cuales miraban al norte, y había allí un lugar á los lados del occidente.
20Y díjome: Este es el lugar donde los sacerdotes cocerán el [sacrificio por] el pecado y la expiación: allí cocerán el presente, por no sacarlo al atrio de afuera para santificar al pueblo.
21Luego me sacó al atrio de afuera, y llevóme por los cuatro rincones del atrio; y en cada rincón había un patio.
22En los cuatro rincones del atrio había patios juntos de cuarenta codos de longitud, y treinta de anchura: tenían una [misma] medida todos cuatro á los rincones.
23Y había una pared alrededor de ellos, alrededor de todos cuatro, y chimeneas hechas abajo alrededor de las paredes.
24Y díjome: Estos son los aposentos de los cocineros, donde los servidores de la casa cocerán el sacrificio del pueblo.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 46:1 comienza con “ASÍ ha dicho el Señor Jehová: La puerta del atrio de adentro que mira al oriente, estará cerrada los seis días de trabajo, y el día del sábado se abrirá…”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 46:12 forma un giro natural: “Mas cuando el príncipe libremente hiciere holocausto ó pacíficos á Jehová, abriránle la puerta que mira al oriente, y hará su holocausto y sus pacíficos…”
La nota final
Ezequiel 46:24 deja al lector con “Y díjome: Estos son los aposentos de los cocineros, donde los servidores de la casa cocerán el sacrificio del pueblo.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras puerta, cada, epha, Jehov, ncipe, presente ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- hin
- Medida de capacidad para líquidos, equivalente a unos tres litros y siete décimas.
- año de libertad
- Año señalado en que la tierra regalada a un siervo vuelve al príncipe.
- flor de harina
- Harina fina que se emplea en la ofrenda de grano.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



