El panorama
Se llama a naciones lejanas a comparecer ante Dios. Isaías, el profeta que habla en nombre de Dios, pregunta quién dirige el ascenso de un conquistador y el curso de las generaciones. Los pueblos asustados se dedican a fabricar ídolos. Israel, el pueblo elegido de Dios, recibe otra palabra: Dios no los ha rechazado. Jacob y Abraham son antepasados cuyos nombres expresan ese vínculo. La debilidad recibirá ayuda; la sed, agua; el miedo, la mano de Dios. El capítulo termina desafiando a los dioses falsos a presentar pruebas de que saben o controlan algo.
En este capítulo
- Las naciones temen y fabrican sus apoyos Isaías 41:1-7
Dios convoca a las costas y a los pueblos a acercarse y presentar su causa.
- El siervo elegido no queda rechazado Isaías 41:8-13
Dios se dirige a Israel como su siervo, elegido por medio de la familia de Abraham, a quien llama su amigo.
- Los indefensos logran vencer montañas Isaías 41:14-16
Dios llama gusano a Jacob y nombra la condición indefensa del pueblo sin abandonarlo a ella.
- La tierra sedienta recibe agua y árboles Isaías 41:17-20
Los pobres buscan agua hasta que la lengua les falla de sed.
- Los ídolos no pueden defender su causa Isaías 41:21-29
Dios desafía a los supuestos dioses a explicar el pasado y anunciar el futuro.
Verdad central
El Dios que dirige la historia sostiene a su pueblo elegido en medio del miedo y la debilidad, mientras los ídolos fabricados no ofrecen conocimiento ni ayuda eficaz.

Las Escrituras junto al resumen
Isaías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 29Isaías 41:1-7
Las naciones temen y fabrican sus apoyos
Dios convoca a las costas y a los pueblos a acercarse y presentar su causa. Pregunta quién levantó a la figura victoriosa del oriente y puso naciones en su mano. Aquí no se da su nombre. Dios responde que ha dirigido las generaciones desde la primera hasta la última. Los pueblos lejanos tiemblan y se animan unos a otros. Los artesanos también se animan mientras dan forma y acabado a un ídolo. Lo fijan con clavos para que siga de pie. Su respuesta al gobernante de la historia es un objeto que ellos mismos deben sostener.

En la vida diaria
Un trabajador del metal tranquiliza a su compañero mientras atornillan una figura ceremonial a un pedestal durante una crisis. Fuera, los vecinos buscan confianza en el objeto terminado, sin saber que aún se colocan soportes ocultos. Su estabilidad depende de manos cansadas. Isaías contrasta ese trabajo con el Dios que dirige naciones y generaciones.
Observe
Isaías 41:7 Los fabricantes necesitan clavos para que la imagen no se mueva. Sus palabras de ánimo terminan con una admisión práctica: el objeto ni siquiera puede mantener su propia posición.
Isaías 41:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091ESCUCHADME, islas, y esfuércense los pueblos; alléguense, y entonces hablen: estemos juntamente á juicio.
2¿Quién despertó del oriente al justo, lo llamó para que le siguiese, entregó delante de él naciones, é hízolo enseñorear de reyes; entrególos á su espada como polvo, y á su arco como hojarascas arrebatadas?
3Siguiólos, pasó en paz por camino por donde sus pies nunca habían entrado.
4¿Quién obró é hizo esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.
5Las islas vieron, y tuvieron temor; los términos de la tierra se espantaron: congregáronse, y vinieron.
6Cada cual ayudó á su cercano; y á su hermano dijo: Esfuérzate.
7El carpintero animó al platero, y el que alisa con martillo al que batía en el yunque, diciendo, Buena está la soldadura; y afirmólo con clavos, porque no se moviese.
Isaías 41:8-13
El siervo elegido no queda rechazado
Dios se dirige a Israel como su siervo, elegido por medio de la familia de Abraham, a quien llama su amigo. Ha llamado a su pueblo desde lugares lejanos y no lo ha rechazado. No tienen que ceder al miedo porque él está presente como su Dios. De su mano fiel vienen fuerza, ayuda y apoyo. Quienes luchan contra ellos perderán su posición y dejarán de ser una amenaza. La promesa termina con Dios tomando la mano derecha de su siervo. Su pequeñez no anula la relación que él ha decidido mantener.

En la vida diaria
Una mentora de acogimiento familiar toma la mano de un joven adulto asustado en el tribunal. Promete quedarse durante la audiencia. Él ya no afronta solo la sala de espera, aunque no ha traído nuevas fuerzas consigo. La mentora ofrece su presencia, pero Dios también promete acabar con los enemigos de Israel.
Observe
Isaías 41:9 La elección y la ausencia de rechazo se afirman juntas. La seguridad repetida responde al miedo de ser rechazados, sin exigir al pueblo que pruebe que merece seguir recibiendo ayuda.
Isaías 41:8-13
Santa Biblia Reina Valera 19098Mas tú, Israel, siervo mío eres; [tú], Jacob, á quien yo escogí, simiente de Abraham mi amigo.
9Porque te tomé de los extremos de la tierra, y de sus principales te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.
10No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
11He aquí que todos los que se airan contra ti, serán avergonzados y confundidos: serán como nada y perecerán, los que contienden contigo.
12Los buscarás, y no los hallarás, los que tienen contienda contigo; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen guerra.
13Porque yo Jehová [soy] tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé.
Isaías 41:14-16
Los indefensos logran vencer montañas
Dios llama gusano a Jacob y nombra la condición indefensa del pueblo sin abandonarlo a ella. Es su santo salvador y promete ayuda. Los hará como un trillo nuevo con dientes afilados. Montañas y colinas se vuelven grano o paja bajo ese instrumento y luego se dispersan con el viento. Los obstáculos que antes los empequeñecían perderán su volumen. Su alegría estará en Dios, no en una fuerza imaginaria que siempre hubieran tenido. El cambio sorprendente va de una impotencia casi total a una acción eficaz que él hace posible.


En la vida diaria
Una trabajadora novata de senderos recibe una desbrozadora con potencia suficiente después de luchar con maleza más alta que ella. Bajo la guía de su instructor despeja el camino bloqueado y ve cómo se retira lo cortado. Recibe esa nueva capacidad; no la atribuye a su fuerza anterior. Isaías promete una victoria hecha posible por Dios mediante la imagen de montañas deshechas al trillarlas.
Observe
Isaías 41:14 El nombre humilde recibe enseguida la respuesta de una ayuda prometida. Dios no niega la debilidad del pueblo, pero tampoco permite que determine su futuro.
Isaías 41:14-16
Santa Biblia Reina Valera 190914No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel.
15He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes: trillarás montes y los molerás, y collados tornarás en tamo.
16Los aventarás, y los llevará el viento, y esparcirálos el torbellino. Tú empero te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.
Isaías 41:17-20
La tierra sedienta recibe agua y árboles
Los pobres buscan agua hasta que la lengua les falla de sed. Dios dice que los oirá y no los dejará. Se abren ríos en alturas desnudas, aparecen manantiales en los valles y la tierra seca se vuelve estanques. Varias clases de árboles crecen juntas en el desierto. Todo el cambio debe verse y entenderse como obra de Dios. La ayuda atiende a la necesidad que provocó el clamor: agua, sombra y tierra viva. El pueblo no tiene que hacer fértil el desierto antes de que el Creador acepte encontrarse allí con ellos.

En la vida diaria
Un ingeniero hidráulico abre una nueva perforación en un poblado seco mientras los vecinos esperan con recipientes vacíos. Las plantaciones posteriores darán sombra al terreno despejado, pero el primer chorro ya responde a la sed inmediata. La ayuda empieza donde la carencia es más urgente. Aquí el Creador da vida al desierto entero, no solo hace correr el agua de un pozo.
Observe
Isaías 41:20 Ver va seguido de conocer y entender. La tierra transformada debe llevar a los testigos a reconocer la mano de Dios, no solo a disfrutar una mejora sin explicación.
Isaías 41:17-20
Santa Biblia Reina Valera 190917Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.
18En los altos abriré ríos, y fuentes en mitad de los llanos: tornaré el desierto en estanques de aguas, y en manaderos de aguas la tierra seca.
19Daré en el desierto cedros, espinos, arrayanes, y olivas; pondré en la soledad hayas, olmos, y álamos juntamente;
20Porque vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo crió.
Isaías 41:21-29
Los ídolos no pueden defender su causa
Dios desafía a los supuestos dioses a explicar el pasado y anunciar el futuro. Que actúen para bien o para mal, de modo que pueda comprobarse su poder. No ofrecen nada. Dios, en cambio, levanta a un conquistador que viene del norte y del oriente, y pisa a los gobernantes como barro. Ningún ídolo lo anunció antes ni ofrece ahora una respuesta sabia. Dios trae buenas noticias a Jerusalem, la ciudad llamada también Sión. El juicio final llama a las imágenes viento vacío. Su fracaso afecta al conocimiento, al habla y a la acción, no solo al material del que están hechas.

En la vida diaria
Un perito de garantías pide a un vendedor que demuestre el aparato que, según él, resolverá cualquier avería. El hombre no ofrece una prueba que funcione ni una explicación de fallos anteriores, mientras un reparador de capacidad probada presenta un diagnóstico claro. Las afirmaciones solas no dan ayuda. El desafío de Isaías pone a prueba a los supuestos dioses frente al Señor que dirige los acontecimientos.
Observe
Isaías 41:23 El desafío pide acción además de predicción. Hasta un acto dañino ofrecería prueba de poder, pero las imágenes no pueden producir nada que respalde su pretensión.
Isaías 41:21-29
Santa Biblia Reina Valera 190921Alegad por vuestra causa, dice Jehová: exhibid vuestros fundamentos, dice el Rey de Jacob.
22Traigan, y anúnciennos lo que ha de venir: dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello: sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir.
23Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; ó á lo menos haced bien, ó mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos.
24He aquí que vosotros sois de nada, y vuestras obras de vanidad; abominación el que os escogió.
25Del norte desperté uno, y vendrá; del nacimiento del sol llamará en mi nombre: y hollará príncipes como lodo, y como pisa el barro el alfarero.
26¿Quién lo anunció desde el principio, para que sepamos; ó de tiempo atrás, y diremos: [Es] justo? Cierto, no hay quien anuncie, sí, no hay quien enseñe, ciertamente no hay quien oiga vuestras palabras.
27[Yo soy] el primero que he enseñado estas cosas á Sión, y á Jerusalem daré un portador de alegres nuevas.
28Miré, y no había ninguno; y [pregunté] de estas cosas, y ningún consejero hubo: preguntéles, y no respondieron palabra.
29He aquí, todos iniquidad, y las obras de ellos nada: viento y vanidad son sus vaciadizos.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Isaías 41:1 comienza con “ESCUCHADME, islas, y esfuércense los pueblos; alléguense, y entonces hablen: estemos juntamente á juicio.”
Dónde cambia el capítulo
Isaías 41:4 forma un giro natural: “¿Quién obró é hizo esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.”
La nota final
Isaías 41:29 deja al lector con “He aquí, todos iniquidad, y las obras de ellos nada: viento y vanidad son sus vaciadizos.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras como, Jehov, Israel, dice, nada, para ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- diestra
- La mano derecha, usada aquí como imagen de apoyo y fuerza.
- trillo
- Instrumento agrícola con dientes que separa el grano de la paja.
- tamo
- Paja fina y ligera que el viento puede llevarse al separar el grano.
- menesterosos
- Personas que carecen de lo necesario para vivir.
Escucha y mira junto al pasaje
Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.


