El panorama
El rescate que Dios traerá se vincula con la conducta justa y la adoración fiel. El mensaje de Isaías habla a quienes temen no tener un lugar duradero entre el pueblo de Dios. Los extranjeros reciben una promesa directa de pertenencia. También los eunucos, hombres incapaces de engendrar hijos porque han sido castrados. Israel es el pueblo que Dios reúne, pero su reunión incluirá también a otros. La invitación se vuelve entonces bruscamente hacia dirigentes que han fallado. Los guardias son ciegos y codiciosos. Beben mientras el rebaño queda expuesto. Esperan que mañana les traiga aún más comodidad.
En este capítulo
- El rescate cercano exige conducta justa Isaías 56:1-2
Dios ordena juzgar con equidad y actuar rectamente porque su obra salvadora está cerca.
- Quienes no tienen hijos reciben nombre Isaías 56:3-5
Un extranjero unido al Señor no debe dar por hecho que quedará excluido de su pueblo.
- La casa de oración acoge naciones Isaías 56:6-8
Son acogidos los extranjeros que se unen al Señor para servirlo y amarlo, guardar el sábado y mantener su pacto.
- Los vigilantes codiciosos duermen ante el peligro Isaías 56:9-12
Se llama a las fieras a venir y devorar.
Verdad central
Dios promete una pertenencia duradera a los extraños fieles mientras condena a los dirigentes cuya codicia y confianza descuidada dejan a su pueblo sin protección.

Las Escrituras junto al resumen
Isaías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 12Isaías 56:1-2
El rescate cercano exige conducta justa
Dios ordena juzgar con equidad y actuar rectamente porque su obra salvadora está cerca. Su justicia pronto se revelará. Se llama dichosa a la persona que se mantiene en ese camino. Respetar el sábado y rechazar el mal se nombran como partes concretas de la fidelidad. El rescate prometido no vuelve irrelevante la conducta diaria. Tampoco se restringe la bendición a un rango social sin nombrar. Importa lo que una persona hace y mantiene con firmeza. Esto prepara la acogida que viene. Quienes esperan quedar fuera oirán sus propios nombres en ella.

En la vida diaria
Una organizadora vecinal prepara un fondo compartido de ayuda e insiste en que las solicitudes se escuchen con justicia antes de que lleguen los primeros pagos. Los voluntarios protegen el tiempo de descanso acordado y la honestidad de las cuentas. Esperar ayuda no excusa una conducta descuidada. Dios une estos actos con su salvación venidera; la organizadora distribuye ayuda presente.
Observe
Isaías 56:2 La bendición une el tiempo de adoración con las manos alejadas del mal. La fidelidad no se divide en un día sagrado que excuse la conducta dañina durante el resto de la vida.
Isaías 56:1-2
Santa Biblia Reina Valera 19091ASÍ dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia: porque cercana está mi salud para venir, y mi justicia para manifestarse.
2Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare: que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.
Isaías 56:3-5
Quienes no tienen hijos reciben nombre
Un extranjero unido al Señor no debe dar por hecho que quedará excluido de su pueblo. Tampoco debe un eunuco describirse como árbol seco sin futuro. Dios se dirige a quienes guardan sus sábados, eligen lo que le agrada y se aferran a su pacto. Dentro de su casa y sus muros les dará un lugar y un nombre mejores que hijos e hijas. Ese nombre no desaparecerá. No necesitan demostrar un linaje puro ni tener hijos para pertenecer. Dios les da un lugar propio y duradero.

En la vida diaria
Una voluntaria de archivo sin hijos ve su nombre incluido entre los miembros permanentes cuyo trabajo dio forma a una colección comunitaria. El registro da un lugar duradero a un servicio que no pasará por una línea familiar. La pertenencia tiene más de una forma de continuidad. Un archivo conserva registros, pero Dios promete un lugar duradero en su propia casa.
Observe
Isaías 56:5 El nombre prometido es mejor que uno continuado mediante hijos. La respuesta no exige que cambie la condición corporal del eunuco antes de que pueda recibir honor duradero.
Isaías 56:3-5
Santa Biblia Reina Valera 19093Y el hijo del extranjero, allegado á Jehová, no hable diciendo: Apartaráme totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco.
4Porque así dijo Jehová á los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren lo que yo quiero, y abrazaren mi pacto:
5Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que [el] de hijos é hijas; nombre perpetuo les daré que nunca perecerá.
Isaías 56:6-8
La casa de oración acoge naciones
Son acogidos los extranjeros que se unen al Señor para servirlo y amarlo, guardar el sábado y mantener su pacto. Dios los lleva a su monte santo y les da alegría en su casa de oración. Sus ofrendas son aceptadas en su altar. La casa se nombra como lugar de oración para todos los pueblos. Dios ya reúne a los desterrados de Israel, pero dice que reunirá aún a otros además de ellos. La invitación no descarta al pueblo existente. Amplía la comunidad reunida y mantiene en el centro la lealtad compartida a Dios.


En la vida diaria
Una recepcionista de una escuela de idiomas recibe a los recién llegados en la misma sala principal que usan los miembros antiguos, en vez de enviarlos a una entrada aparte. Sus voces se unen a la reunión común y quedan lugares listos para más llegadas. La aceptación se hace visible mediante la participación compartida. Isaías promete una adoración aceptada por Dios en su casa santa.
Observe
Isaías 56:8 La reunión de Dios no termina cuando llega el pueblo disperso de Israel. La promesa adicional nombra a otros que todavía han de ser traídos y mantiene la acogida más amplia que el primer regreso.
Isaías 56:6-8
Santa Biblia Reina Valera 19096Y á los hijos de los extranjeros que se llegaren á Jehová para ministrarle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos: á todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto,
7Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos.
8Dice el Señor Jehová, el que junta los echados de Israel: Aun juntaré sobre él sus congregados.
Isaías 56:9-12
Los vigilantes codiciosos duermen ante el peligro
Se llama a las fieras a venir y devorar. Los vigilantes del pueblo son ciegos y como perros incapaces de ladrar una advertencia. Aman el sueño en vez de cumplir su deber. Otra imagen de perros revela un hambre que nunca se satisface. Estos pastores carecen de entendimiento y cada uno busca su propio beneficio. Piden más bebida, suponiendo que mañana será tan cómodo como hoy, o mejor. La acusación no es de simple cansancio. Quienes son responsables de otros eligen el apetito y la falsa confianza, mientras dejan expuesto al peligro al pueblo que deberían proteger.
En la vida diaria
Un jefe de seguridad nocturna silencia una alarma para que él y los demás guardias sigan bebiendo en privado. Les asegura que el siguiente turno será tan tranquilo como este, mientras nadie vigila las cámaras. Su confianza solo protege su comodidad. Isaías condena a dirigentes espirituales y públicos que dejan expuesto al pueblo de Dios.
Observe
Isaías 56:11 Los guardias son incapaces tanto de advertir como de quedar satisfechos. Su falta de cuidado se vincula con una codicia activa, no solo con información que les falta sobre la amenaza.
Isaías 56:9-12
Santa Biblia Reina Valera 19099Todas las bestias del campo, todas las bestias del monte, venid á devorar.
10Sus atalayas ciegos son, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir.
11Y esos perros ansiosos no conocen hartura; y los mismos pastores no supieron entender: todos ellos miran á sus caminos, cada uno á su provecho, [cada uno] por su cabo.
12Venid, [dicen], tomaré vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, ó mucho más excelente.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Isaías 56:1 comienza con “ASÍ dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia: porque cercana está mi salud para venir, y mi justicia para manifestarse.”
Dónde cambia el capítulo
Isaías 56:6 forma un giro natural: “Y á los hijos de los extranjeros que se llegaren á Jehová para ministrarle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos: á todos los que…”
La nota final
Isaías 56:12 deja al lector con “Venid, [dicen], tomaré vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, ó mucho más excelente.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, todos, casa, para, ellos, nombre ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- sábado
- Día semanal apartado para el descanso y la adoración bajo el pacto con Dios.
- eunuco
- Hombre castrado, a menudo empleado al servicio de una casa real.
- atalayas
- Guardias encargados de detectar el peligro y advertir al pueblo.
Escucha y mira junto al pasaje
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