El panorama
Jeremías observa trabajar a un alfarero después de que Dios envía allí a su profeta. Una vasija malograda adquiere otra forma en las manos de quien la hace. Dios aplica esa escena a Israel, el pueblo que formó, y explica cómo la respuesta de una nación afecta el juicio o la bendición anunciados. Se insta a Judá, el reino del sur, y a Jerusalem, su capital, a apartarse del mal. Se niegan. Después unos adversarios traman silenciar a Jeremías, cuya anterior súplica por ellos da paso a una oración severa contra quienes buscan matarlo.
En este capítulo
- El alfarero rehace la vasija malograda Jeremías 18:1-6
Jeremías recibe la orden de visitar a un alfarero.
- Una nación puede cambiar el desenlace anunciado Jeremías 18:7-10
Dios explica qué significa dar nueva forma a naciones y reinos.
- El pueblo elige su propio camino Jeremías 18:11-17
Dios dice a Jeremías que se está preparando un desastre.
- Una conspiración responde al profeta que rogaba Jeremías 18:18-20
Los adversarios de Jeremías proponen un plan contra él.
- El profeta traicionado pide un juicio severo Jeremías 18:21-23
Jeremías pide ahora a Dios que entregue al hambre a los hijos de sus adversarios y a una muerte violenta a sus hombres.
Verdad central
Dios ofrece a un pueblo que se niega a escuchar la oportunidad de volverse a él, mientras su ataque a Jeremías lleva al profeta de rogar por ellos a exigir juicio.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 23Jeremías 18:1-6
El alfarero rehace la vasija malograda
Jeremías recibe la orden de visitar a un alfarero. Dios le hablará allí. Lo observa trabajar en la rueda. Una vasija de barro se malogra en las manos del artesano, así que este le da forma de nuevo y hace otra vasija como le parece mejor. Dios pregunta entonces si no puede actuar con su pueblo como ese alfarero. Están en su mano igual que el barro está en manos de quien lo trabaja. La escena los prepara para oír que su estado presente no le quita autoridad para darles otra forma.

En la vida diaria
Una profesora de cerámica sostiene las manos de una estudiante mientras un cuenco se desploma en la rueda. Reúne el barro húmedo y forma una vasija más pequeña con la misma masa. La forma fallida no agota lo que puede hacer. Dios se dirige a personas que pueden obedecer o negarse, mientras el barro no tiene voluntad propia.
Observe
Jeremías 18:4 El alfarero hace otra vasija con el barro que ya tiene en la mano. El fracaso de la primera forma no deja el material fuera de su poder para trabajarlo.
Jeremías 18:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091LA palabra que fué á Jeremías de Jehová, diciendo:
2Levántate, y vete á casa del alfarero, y allí te haré oir mis palabras.
3Y descendí á casa del alfarero, y he aquí que él hacía obra sobre la rueda.
4Y el vaso que él hacía de barro se quebró en la mano del alfarero; y tornó é hízolo otro vaso, según que al alfarero pareció mejor hacerlo.
5Entonces fué á mí palabra de Jehová, diciendo:
6¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.
Jeremías 18:7-10
Una nación puede cambiar el desenlace anunciado
Dios explica qué significa dar nueva forma a naciones y reinos. Puede anunciar que arrancará y destruirá una nación. Si esta se aparta del mal, retirará el desastre que pensaba traer. También puede anunciar que edificará y plantará una nación. Si luego hace el mal y rechaza su voz, retirará el bien prometido. Tanto las advertencias como las promesas exigen una respuesta. La autoridad del alfarero se aplica así a la conducta moral, con acciones que cambian en respuesta a lo que las personas eligen hacer.

En la vida diaria
Una directora musical dice a un conjunto que tiene dificultades que perderá su lugar en un concierto si no cambian los ensayos. Los músicos empiezan a llegar preparados, y ella los mantiene en el programa. Luego un grupo cuyo puesto parecía seguro lo pierde por negarse repetidamente a practicar. Dios juzga moralmente a naciones enteras; una directora decide el programa de un concierto.
Observe
Jeremías 18:8 Apartarse del mal cambia el desenlace anunciado. El propósito de la advertencia incluye una respuesta distinta, en vez de hacer inevitable la destrucción sin importar lo que siga.
Jeremías 18:7-10
Santa Biblia Reina Valera 19097En un instante hablaré contra gentes y contra reinos, para arrancar, y disipar, y destruir.
8Empero si esas gentes se convirtieren de su maldad, de que habré hablado, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles.
9Y en un instante hablaré de la gente y del reino, para edificar y para plantar;
10Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, arrepentiréme del bien que había determinado hacerle.
Jeremías 18:11-17
El pueblo elige su propio camino
Dios dice a Jeremías que se está preparando un desastre. Debe instar a cada persona a cambiar. Responden que seguirán sus propios planes y deseos obstinados. Dios llama escandalosa a su conducta incluso entre otras naciones. Pregunta por abandonar la nieve del Líbano, una región montañosa del norte, y el agua fría que corre. Su pueblo lo ha olvidado y ha quemado incienso a dioses inútiles. Han dejado los caminos conocidos por sendas ásperas. Su tierra será objeto de burla permanente. Los dispersará ante sus enemigos y les dará la espalda cuando llegue la calamidad.


En la vida diaria
El dueño de un barco de canal rechaza la ruta marcada y dirige la nave hacia un paso poco profundo porque insiste en su propio camino. Tiene la carta abierta a su lado, pero sigue el agua sin marcar. Pronto el casco roza el fondo. Judá abandona a Dios a sabiendas, y él anuncia juicio; el barco encuentra un peligro físico.
Observe
Jeremías 18:15 El pueblo deja caminos conocidos por una ruta que no ha sido preparada. La imagen une el olvido de Dios con la elección de un rumbo que los hace tropezar.
Jeremías 18:11-17
Santa Biblia Reina Valera 190911Ahora pues habla luego á todo hombre de Judá, y á los moradores de Jerusalem, diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios: conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejorad vuestros caminos y vuestras obras.
12Y dijeron: Es por demás: porque en pos de nuestras imaginaciones hemos de ir, y hemos de hacer cada uno el pensamiento de su malvado corazón.
13Por tanto, así dijo Jehová: Preguntad ahora á las gentes, quién tal haya oído. Gran fealdad ha hecho la virgen de Israel.
14¿Faltará la nieve del Líbano de la piedra del campo? ¿faltarán las aguas frías que corren de lejanas tierras?
15Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando á la vanidad, y hácenles tropezar en sus caminos, en las sendas antiguas, para que caminen por sendas, por camino no hollado;
16Para poner su tierra en desolación, y en silbos perpetuos; todo aquel que pasare por ella se maravillará, y meneará su cabeza.
17Como viento solano los esparciré delante del enemigo; mostraréles las espaldas, y no el rostro, en el día de su perdición.
Jeremías 18:18-20
Una conspiración responde al profeta que rogaba
Los adversarios de Jeremías proponen un plan contra él. Suponen que los sacerdotes seguirán dando ley, los sabios consejo y los profetas mensajes, por lo que pueden desoír a este portavoz. Quieren herirlo con palabras e ignorar lo que dice. Jeremías pide a Dios que escuche tanto a él como a quienes lo atacan. ¿Por qué devolver mal por el bien que ofreció? Han cavado una trampa para su vida. Recuerda a Dios que estuvo ante él para rogar por esas mismas personas y apartar de ellas su ira.

En la vida diaria
La defensora de los residentes oye a varios miembros planear cómo desacreditarla después de que pasó meses pidiendo reparaciones en nombre de ellos. Dicen que habrá otro asesor disponible, así que pueden ignorar sus advertencias. Ella presenta sus cartas anteriores al presidente. Jeremías rogó ante Dios para evitar su ira; la defensora pidió reparaciones del edificio.
Observe
Jeremías 18:20 Jeremías recuerda que habló a favor de las personas que ahora le tienden una trampa. Su hostilidad se presenta como respuesta a la intercesión, haciendo que la traición sea personal además de pública.
Jeremías 18:18-20
Santa Biblia Reina Valera 190918Y dijeron: Venid, y tracemos maquinaciones contra Jeremías; porque la ley no faltará del sacerdote, ni consejo del sabio, ni palabra del profeta. Venid é hirámoslo de lengua, y no miremos á todas sus palabras.
19Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo.
20¿Dase mal por bien, para que hayan cavado hoyo á mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira.
Jeremías 18:21-23
El profeta traicionado pide un juicio severo
Jeremías pide ahora a Dios que entregue al hambre a los hijos de sus adversarios y a una muerte violenta a sus hombres. Pide que sus esposas pierdan hijos y maridos, y que las tropas invasoras provoquen gritos en sus casas. Son peticiones severas de daño para hogares enteros. Las basa en las trampas ocultas y los planes para matarlo. Dios conoce la conspiración, dice. Pide que no se perdone ni se borre su pecado y que caigan bajo la ira de Dios. El capítulo presenta su súplica sin registrar aquí una respuesta.

En la vida diaria
Una encargada de atención a víctimas escucha a un testigo amenazado pasar de describir la traición a exigir que sufran las familias enteras de los culpables. Registra su ira sin tratar cada castigo pedido como una sentencia autorizada. La profundidad de la herida sigue siendo evidente. Jeremías se dirige directamente a Dios, y el capítulo deja sin respuesta esta severa súplica.
Observe
Jeremías 18:23 Jeremías pide que el pecado permanezca sin perdón ante Dios. Esa es la petición que expresa el profeta en este momento; el capítulo no registra una respuesta divina que respalde cada exigencia.
Jeremías 18:21-23
Santa Biblia Reina Valera 190921Por tanto, entrega sus hijos á hambre, y hazlos derramar por medio de la espada; y queden sus mujeres sin hijos, y viudas; y sus maridos sean puestos á muerte, y sus jóvenes heridos á cuchillo en la guerra.
22Oigase clamor de sus casas, cuando trajeres sobre ellos ejército de repente: porque cavaron hoyo para prenderme, y á mis pies han escondido lazos.
23Mas tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro: y tropiecen delante de ti; haz [así] con ellos en el tiempo de tu furor.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 18:1 comienza con “LA palabra que fué á Jeremías de Jehová, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 18:14 forma un giro natural: “¿Faltará la nieve del Líbano de la piedra del campo? ¿faltarán las aguas frías que corren de lejanas tierras?”
La nota final
Jeremías 18:23 deja al lector con “Mas tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro: y tropiecen delante…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras para, Jehov, alfarero, contra, delante, casa ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- alfarero
- Persona que forma y fabrica vasijas y otros objetos de barro.
- hollado
- Pisado o recorrido, como un camino ya abierto por otros.
- solano
- Viento que viene del este, aquí imagen de dispersión.
- maquinaciones
- Planes ocultos preparados para perjudicar a otra persona.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



