El panorama
Jeremías, el profeta de Dios, lleva una vasija de barro a un valle fuera de Jerusalem, la capital de Judá. Lo acompaña un grupo de ancianos. El valle del hijo de Hinnom se ha convertido en un lugar de falsa adoración y sacrificio de niños. Dios envía allí a Jeremías para anunciar juicio ante testigos. La vasija se romperá como señal del destino de la ciudad. Después el profeta vuelve al atrio del templo, el espacio público de la casa de Dios, para repetir la advertencia a una multitud más amplia.
En este capítulo
- Los ancianos oyen la acusación en el valle Jeremías 19:1-5
Dios dice a Jeremías que compre una vasija de barro y lleve ancianos del pueblo y de los sacerdotes.
- El valle recibe un nombre de matanza Jeremías 19:6-9
Topheth, el lugar de sacrificio del valle, recibirá un nuevo nombre ligado a la matanza.
- La vasija rota no puede restaurarse Jeremías 19:10-13
Jeremías debe romper la vasija delante de los ancianos.
- El templo escucha la misma advertencia Jeremías 19:14-15
Después de hablar en el valle, Jeremías vuelve a la casa de Dios y se coloca en su atrio.
Verdad central
Dios responde al sacrificio de niños y a la obstinada adoración falsa con una advertencia de asedio y ruina, representada por una vasija que no puede restaurarse.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 15Jeremías 19:1-5
Los ancianos oyen la acusación en el valle
Dios dice a Jeremías que compre una vasija de barro y lleve ancianos del pueblo y de los sacerdotes. En el valle cercano a la puerta oriental debe dirigirse a los gobernantes y habitantes. Dios traerá un desastre tan espantoso que al oírlo les resonarán los oídos. La razón es que lo han abandonado. Han ofrecido incienso a dioses desconocidos y llenado el lugar de sangre inocente. Han quemado a sus hijos como ofrendas a Baal, un dios falso. Dios niega con firmeza haber ordenado, dicho o querido semejante culto.

En la vida diaria
Una revisora de protección infantil recorre un recinto cerrado con representantes destacados de la comunidad y lee en voz alta los hallazgos. Los testigos deben afrontar un daño oculto durante mucho tiempo bajo la defensa de una costumbre respetada. Ella señala las fallas sin reproducir los actos ante ellos. Jeremías expresa el juicio de Dios sobre el sacrificio de niños, mientras la revisora informa de pruebas dentro de la autoridad humana.
Observe
Jeremías 19:5 Dios rechaza la práctica de tres maneras relacionadas: no la ordenó, no habló de ella ni la quiso. El lenguaje del sacrificio no puede convertir estas muertes en su voluntad.
Jeremías 19:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091ASÍ dijo Jehová: Ve, y compra una vasija de barro del alfarero, y [lleva contigo] de los ancianos del pueblo, y de los ancianos de los sacerdotes;
2Y saldrás al valle del hijo de Hinnom, que está á la entrada de la puerta oriental, y publicarás allí las palabras que yo te hablaré.
3Dirás pues: Oid palabra de Jehová, oh reyes de Judá, y moradores de Jerusalem. Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo traigo mal sobre este lugar, tal que quien lo oyere, le retiñan los oídos.
4Porque me dejaron, y enajenaron este lugar, y ofrecieron en él perfumes á dioses ajenos, los cuales no habían ellos conocido, ni sus padres, ni los reyes de Judá; y llenaron este lugar de sangre de inocentes;
5Y edificaron alto á Baal, para quemar con fuego sus hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me vino al pensamiento.
Jeremías 19:6-9
El valle recibe un nombre de matanza
Topheth, el lugar de sacrificio del valle, recibirá un nuevo nombre ligado a la matanza. Dios frustrará los planes del reino y dejará que los enemigos maten a su pueblo. Los cuerpos sin sepultura alimentarán a aves y bestias. La ciudad arruinada provocará horror y burla entre quienes pasen. El asedio también traerá un hambre tan extrema que la gente comerá a sus hijos y unos a otros. Dios señala este terrible resultado como parte de su juicio. La advertencia no presenta las defensas ni los planes de la ciudad como una forma de evitar lo anunciado.

En la vida diaria
Una investigadora de hambrunas se sienta junto a un archivo de testimonios de asedios y se detiene ante relatos de familias llevadas por el hambre a traspasar los límites habituales. Registra las pruebas con cuidado y deja fuera de la exposición pública los detalles sensacionalistas. La pérdida de la seguridad humana sigue siendo clara. Jeremías anuncia juicio divino antes del asedio, en vez de documentarlo después.
Observe
Jeremías 19:6 El nuevo nombre hace que la violencia venidera del lugar forme parte de su identidad. Un sitio usado para sacrificios indebidos será recordado por la matanza que traerá el juicio.
Jeremías 19:6-9
Santa Biblia Reina Valera 19096Por tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que este lugar no se llamará más Topheth, ni Valle del hijo de Hinnom, sino Valle de la Matanza.
7Y desvaneceré el consejo de Judá y de Jerusalem en este lugar; y haréles caer á cuchillo delante de sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus almas; y daré sus cuerpos para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra:
8Y pondré á esta ciudad por espanto y silbo: todo aquel que pasare por ella se maravillará, y silbará sobre todas sus plagas.
9Y haréles comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas; y cada uno comerá la carne de su amigo, en el cerco y en el apuro con que los estrecharán sus enemigos y los que buscan sus almas.
Jeremías 19:10-13
La vasija rota no puede restaurarse
Jeremías debe romper la vasija delante de los ancianos. Debe decir que Dios quebrantará de la misma forma al pueblo y a la ciudad, sin que pueda volverse a unir la vasija. Los entierros llenarán el valle hasta que no quede espacio. Toda la ciudad quedará contaminada como aquel lugar. También se incluyen las casas reales. En sus tejados la gente quemaba incienso a los astros y derramaba ofrendas líquidas a otros dioses. La vasija destrozada une el acto visible a la advertencia de muerte, pérdida de integridad y contaminación generalizada.


En la vida diaria
Una conservadora coloca fragmentos de una vasija de almacenamiento sobre una mesa acolchada y explica a su dueño que nunca volverá a contener agua. Las piezas pueden guardarse, pero se ha perdido su uso anterior. Deja visibles los huecos. Jeremías rompe una vasija para anunciar el destino de un pueblo y una ciudad, no solo de un objeto.
Observe
Jeremías 19:11 Esta vasija no puede restaurarse. Su estado endurecido y roto da a la señal un carácter definitivo distinto del barro que todavía puede recibir otra forma en una rueda.
Jeremías 19:10-13
Santa Biblia Reina Valera 190910Y quebrarás la vasija ante los ojos de los varones que van contigo,
11Y les dirás: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Así quebrantaré á este pueblo y á esta ciudad, como quien quiebra un vaso de barro, que no puede más restaurarse; y en Topheth se enterrarán, porque no habrá otro lugar para enterrar.
12Así haré á este lugar, dice Jehová, y á sus moradores, poniendo esta ciudad como Topheth.
13Y las casas de Jerusalem, y las casas de los reyes de Judá, serán como el lugar de Topheth inmundas, por todas las casas sobre cuyos tejados ofrecieron perfumes á todo el ejército del cielo, y vertieron libaciones á dioses ajenos.
Jeremías 19:14-15
El templo escucha la misma advertencia
Después de hablar en el valle, Jeremías vuelve a la casa de Dios y se coloca en su atrio. Se dirige a todo el pueblo reunido allí. El Señor traerá sobre la capital y sus poblaciones vecinas cada desastre que ha anunciado. La razón es su obstinada negativa a escuchar sus palabras. El mensaje ya no lo oyen solo los ancianos que vieron romperse la vasija. Ahora llega al público más amplio que acude al culto. Entrar en el templo no los deja fuera de la advertencia ya pronunciada en el lugar de falsa adoración.

En la vida diaria
Una encargada de seguridad comunitaria vuelve de un edificio dañado y se dirige a los residentes en el salón principal. El mismo hallazgo comunicado a sus representantes llega ahora a todos los afectados. Reunirse en otra sala no cambia el estado que ella describe. Jeremías lleva la palabra de Dios del valle al templo, donde la acusación es que el pueblo se niega a escuchar.
Observe
Jeremías 19:15 La advertencia incluye las poblaciones que rodean la ciudad además de la capital. El anuncio público amplía la audiencia sin limitar el juicio solamente al valle.
Jeremías 19:14-15
Santa Biblia Reina Valera 190914Y volvió Jeremías de Topheth, á donde le envió Jehová á profetizar, y paróse en el atrio de la casa de Jehová, y dijo á todo el pueblo.
15Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella: porque han endurecido su cerviz, para no oir mis palabras.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 19:1 comienza con “ASÍ dijo Jehová: Ve, y compra una vasija de barro del alfarero, y [lleva contigo] de los ancianos del pueblo, y de los ancianos de los sacerdotes;”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 19:8 forma un giro natural: “Y pondré á esta ciudad por espanto y silbo: todo aquel que pasare por ella se maravillará, y silbará sobre todas sus plagas.”
La nota final
Jeremías 19:15 deja al lector con “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, lugar, este, sobre, Topheth, ciudad ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- ancianos
- Representantes mayores del pueblo o de los sacerdotes, con autoridad reconocida.
- holocaustos
- Ofrendas quemadas por completo; aquí se refiere a sacrificios humanos prohibidos.
- libaciones
- Ofrendas líquidas que se derramaban como acto de culto.
- atrio
- Patio del templo donde podía reunirse el pueblo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



