El profeta castigado no puede callar

Jeremías 20

El panorama

Jeremías ha anunciado ruina en el atrio del templo, el espacio público de la casa de Dios en Jerusalem. La ciudad es la capital de Judá, y sus dirigentes reciben con enojo la advertencia. Pashur, sacerdote y alto funcionario del templo, golpea al profeta y lo encierra en un cepo. La liberación trae otro mensaje severo, no una retractación. Jeremías habla entonces del costo de su llamado en términos profundamente personales. La confianza y la alabanza aparecen junto a una acusación contra Dios y el deseo de no haber nacido.

En este capítulo

Verdad central

Jeremías no puede callar la palabra de Dios pese al castigo y la burla, pero su confianza en la ayuda divina no elimina su angustia.

Jeremías 20: El profeta castigado no puede callar
Escena del capítuloJeremías 20

Las Escrituras junto al resumen

Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 18

Jeremías 20:1-6

Un funcionario recibe un nombre de terror

Pashur, hijo de Immer, otro sacerdote, oye la advertencia de Jeremías y manda golpearlo y ponerlo en un cepo cerca del templo. Al día siguiente lo libera. Jeremías dice que Dios le ha dado un nombre que significa terror por todas partes. Verá morir a sus amigos, y Judá caerá ante Babilonia, el reino invasor. Se llevarán las riquezas de la ciudad y los tesoros reales. Pashur y su familia irán allí al destierro, donde él morirá y será sepultado. Sus falsas profecías no salvarán a los amigos que confiaron en ellas.

Jeremías 20:1-6: Un funcionario recibe un nombre de terror
Escena del capítuloJeremías 20

En la vida diaria

Un visitador de detenidos registra el nombre de un funcionario que castigó a un testigo por una declaración incómoda. Una vez libre, el testigo repite su relato y añade las acciones del funcionario. El encierro no ha retirado las pruebas. Jeremías anuncia un juicio recibido de Dios, que incluye muerte y destierro, en vez de presentar una denuncia humana.

Observe

Jeremías 20:6 Los amigos de Pashur se identifican como personas que oyeron sus falsas profecías. El destierro venidero revela el fracaso de sus promesas además de su trato hacia Jeremías.

Jeremías 20:1-6

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y PASHUR sacerdote, hijo de Immer, que presidía por príncipe en la casa de Jehová, oyó á Jeremías que profetizaba estas palabras.

2E hirió Pashur á Jeremías profeta, y púsole en el cepo que estaba á la puerta de Benjamín en lo alto, la cual [conducía] á la casa de Jehová.

3Y el día siguiente Pashur sacó á Jeremías del cepo. Díjole entonces Jeremías: Jehová no ha llamado tu nombre Pashur, sino Magor-missabib.

4Porque así ha dicho Jehová: He aquí yo te pondré en espanto á ti, y á todos los que bien te quieren, y caerán por el cuchillo de sus enemigos, y tus ojos lo verán: y á todo Judá entregaré en mano del rey de Babilonia, y los trasportará á Babilonia, y herirálos á cuchillo.

5Entregaré asimismo toda la sustancia de esta ciudad, y todo su trabajo, y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán, y llevaránlos á Babilonia.

6Y tú, Pashur, y todos los moradores de tu casa iréis cautivos, y entrarás en Babilonia, y allí morirás, y serás allá enterrado, tú, y todos los que bien te quieren, á los cuales has profetizado con mentira.

Jeremías 20:7-10

Callar se vuelve tan insoportable como hablar

Jeremías dice a Dios que se siente engañado y vencido. Sus advertencias de violencia y saqueo lo han convertido en objeto de burla diaria. Decide dejar de mencionar a Dios o hablar en su nombre. Pero la palabra arde dentro de él como fuego encerrado en sus huesos, y contenerla lo agota. A su alrededor oye calumnias y planes para denunciarlo. Incluso sus conocidos de confianza esperan un tropiezo que puedan aprovechar. Está atrapado entre el dolor de hablar y una presión interior que no le permite callar.

Jeremías 20:7-10: Callar se vuelve tan insoportable como hablar
Escena del capítuloJeremías 20

En la vida diaria

Una denunciante de un hospital cierra el borrador de un informe después de otra ronda de burlas de sus colegas. Intenta volver al trabajo normal, pero la práctica insegura que presenció sigue imponiéndose en sus pensamientos. Vuelve a abrir el documento, sabiendo lo que le costará. Jeremías describe la palabra de Dios como un fuego interior, no solo como un recuerdo humano inquietante.

Observe

Jeremías 20:9 Jeremías primero elige el silencio y luego descubre que no puede mantenerlo. El fuego describe la presión de la palabra dentro de él, no consuelo ni entusiasmo público por su mensaje.

Jeremías 20:7-10

Santa Biblia Reina Valera 1909

7Alucinásteme, oh Jehová, y hállome frustrado: más fuerte fuiste que yo, y vencísteme: cada día he sido escarnecido; cada cual se burla de mí.

8Porque desde que hablo, doy voces, grito, Violencia y destrucción: porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día.

9Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre: empero fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude.

10Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, y denunciaremos. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, [decían], y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza.

Jeremías 20:11-13

La confianza en su defensor se vuelve alabanza

El profeta declara que el Señor está con él como un guerrero temible. Sus perseguidores tropezarán y fracasarán, y su vergüenza perdurará. Apela al Dios que prueba a los justos y ve los pensamientos ocultos. Tras presentar su causa ante él, pide ver venganza sobre sus enemigos. Luego llama a alabar a Dios porque ha rescatado a los vulnerables de los malhechores. Las palabras expresan una confianza real en la ayuda sin borrar la amargura ya expresada ni la angustia que sigue. Su oración reúne estas notas tan distintas.

Jeremías 20:11-13: La confianza en su defensor se vuelve alabanza
Escena del capítuloJeremías 20
Asiria y Babilonia
Asiria y Babilonia

En la vida diaria

Una inquilina amenazada sale de una audiencia de apoyo con una defensora de confianza a su lado. Las amenazas no han desaparecido, pero puede hablar de ayuda después de presentar su caso. Agradece a quienes la acompañaron. Jeremías confía en que Dios derrote a sus perseguidores y pide venganza; una defensora trabaja mediante recursos humanos limitados.

Observe

Jeremías 20:12 Jeremías pide ver venganza después de confiar su causa a Dios. La confianza en la defensa divina sigue unida a su deseo de una respuesta a la persecución personal.

Jeremías 20:11-13

Santa Biblia Reina Valera 1909

11Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; [tendrán] perpetua confusión que jamás será olvidada.

12Oh Jehová de los ejércitos, que sondas los justos, que ves los riñones y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque á ti he descubierto mi causa.

13Cantad á Jehová, load á Jehová: porque librado ha el alma del pobre de mano de los malignos.

Jeremías 20:14-18

El día del nacimiento se vuelve maldición

Jeremías maldice el día de su nacimiento. También maldice al hombre que llevó a su padre la alegre noticia de un hijo. Desea que el mensajero oiga gritos de desastre como los de las ciudades que Dios destruyó. Sus palabras llegan luego a un deseo terrible: haber muerto antes de nacer y que el vientre de su madre hubiera quedado como su tumba. Pregunta por qué vino a la vida solo para encontrar trabajo penoso, dolor y vergüenza. Este lamento está junto a su alabanza anterior. El capítulo no resuelve la angustia del profeta.

En la vida diaria

Una consejera de duelo se sienta en silencio con un paciente que dice que cada parte de su vida parece ahora marcada por la pérdida. No responde al dolor con un recuerdo alegre de tiempos mejores. Permanece a su lado y escucha. Jeremías maldice su nacimiento y al mensajero ante Dios; la escena compara solo el peso de la desesperación.

Observe

Jeremías 20:18 La pregunta final mira toda la vida desde el sufrimiento presente. Su lugar después de la alabanza muestra con qué brusquedad conviven la confianza y la desesperación en las palabras del profeta.

Jeremías 20:14-18

Santa Biblia Reina Valera 1909

14Maldito el día en que nací: el día en que mi madre me parió no sea bendito.

15Maldito el hombre que dió nuevas á mi padre, diciendo, Hijo varón te ha nacido, haciéndole alegrarse así mucho.

16Y sea el tal hombre como las ciudades que asoló Jehová, y no se arrepintió: y oiga gritos de mañana, y voces al medio día;

17Porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre concebimiento perpetuo.

18¿Para qué salí del vientre? ¿para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?

Detalles que vale la pena notar

18versículos en esta lectura
4movimientos principales
1preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Jeremías 20:1 comienza con “Y PASHUR sacerdote, hijo de Immer, que presidía por príncipe en la casa de Jehová, oyó á Jeremías que profetizaba estas palabras.”

Dónde cambia el capítulo

Jeremías 20:18 forma un giro natural: “¿Para qué salí del vientre? ¿para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?”

La nota final

Jeremías 20:18 deja al lector con “¿Para qué salí del vientre? ¿para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, porque, PASHUR, todos, Babilonia, Jerem ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

cepo
Instrumento de madera que inmoviliza al preso en una posición fija.
Magor-missabib
Nombre que significa terror por todas partes y anuncia el desastre venidero.
claudicaría
Tropezaría o fallaría, dando a sus enemigos una ocasión para atacarlo.
afrenta
Ofensa pública o humillación que una persona sufre.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20