El pecado grabado y la confianza elegida

Jeremías 17

El panorama

Las advertencias a Judá, el reino del sur, describen ahora el pecado como una marca tallada profundamente en el corazón. Hasta los niños recuerdan los lugares de falsa adoración. Dios contrasta la confianza en la fuerza humana con la confianza en él mediante plantas en tierras secas y regadas. Jeremías, su profeta, pide después sanidad mientras sus adversarios se burlan de sus palabras. Una orden final lo envía a las puertas de Jerusalem, la capital. Allí debe decir a gobernantes y habitantes que honren el sábado, el día semanal apartado para Dios.

En este capítulo

Verdad central

El Señor examina los corazones ocultos y presenta a su pueblo las consecuencias duraderas de confiar donde no debe y negarse a escuchar.

Jeremías 17: El pecado grabado y la confianza elegida
Escena del capítuloJeremías 17

Las Escrituras junto al resumen

Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 27

Jeremías 17:1-4

El pecado queda tallado en el corazón

El pecado de Judá se describe como una escritura hecha con una herramienta de hierro y una punta de diamante. Está tallado en los corazones y en los cuernos de los altares, las salientes en las esquinas de los altares de culto. Los niños recuerdan la falsa adoración junto a los árboles y en las colinas. La advertencia señala luego el costo: sus riquezas y tesoros serán tomados, junto con los lugares altos usados para pecar. El pueblo perderá la herencia que Dios le dio y servirá a enemigos en una tierra desconocida. Su conducta ha encendido su ira como un fuego que no terminará.

Jeremías 17:1-4: El pecado queda tallado en el corazón
Escena del capítuloJeremías 17

En la vida diaria

Una grabadora de piedra pasa el pulgar por letras talladas profundamente en un antiguo mojón. Años de lluvia no las han borrado, y los niños aún aprenden de la piedra aquella reclamación disputada. Lavar la superficie no cambia nada. Jeremías describe el pecado fijado en los corazones y el culto, mientras la grabadora examina una marca hecha en roca.

Observe

Jeremías 17:1 El hierro y el diamante hacen que la escritura parezca difícil de borrar. La imagen dice que la culpa se ha alojado muy adentro, en vez de quedar como una mancha superficial.

Jeremías 17:1-4

Santa Biblia Reina Valera 1909

1EL pecado de Judá escrito está con cincel de hierro, [y] con punta de diamante: esculpido está en la tabla de su corazón, y en los lados de vuestros altares;

2Cuando sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus bosques, junto á los árboles verdes y en los collados altos.

3¡Oh mi montaña! tu hacienda en el campo y todos tus tesoros daré á saco, por el pecado de tus altos en todos tus términos.

4Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te dí, y te haré servir á tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá.

Jeremías 17:5-8

La confianza decide dónde arraiga la vida

El Señor pronuncia una maldición sobre quienes se apoyan en la fuerza humana mientras apartan de él su corazón. Son como un arbusto en tierra estéril y salada, incapaz de aprovechar el bien cuando llega. Quienes confían en él son bendecidos. Se parecen a un árbol junto al agua cuyas raíces alcanzan la corriente. El calor sigue llegando, y la sequía también tiene su tiempo. Pero las hojas permanecen verdes y el fruto sigue creciendo. El contraste trata de la fuente que sostiene una vida, no de una promesa de que la persona que confía nunca sufrirá dificultades.

Jeremías 17:5-8: La confianza decide dónde arraiga la vida
Escena del capítuloJeremías 17

En la vida diaria

El fruticultor revisa dos árboles durante una temporada seca. Uno tiene raíces que alcanzan un canal constante; el otro está en suelo pobre y seco. El mismo calor cae sobre ambos, pero solo uno conserva hojas firmes y fruto. Jeremías compara confiar en Dios con una confianza que lo abandona, no la habilidad para elegir dónde plantar.

Observe

Jeremías 17:8 El árbol arraigado aún enfrenta calor y un año de sequía. Su bendición consiste en seguir vivo y dar fruto en esas condiciones, no en su ausencia total.

Jeremías 17:5-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

5Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.

6Pues será como la retama en el desierto, y no verá cuando viniere el bien; sino que morará en las securas en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada.

7Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.

8Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.

Jeremías 17:9-11

Los motivos ocultos quedan abiertos ante Dios

El corazón se describe como profundamente engañoso y enfermo de maldad. ¿Quién puede conocerlo? Dios responde que examina los pensamientos internos y prueba los motivos ocultos. Da a cada persona un resultado acorde con su conducta y sus frutos. Las riquezas obtenidas injustamente ofrecen un ejemplo. Se comparan con una perdiz que se sienta sobre huevos sin hacerlos nacer. La ganancia abandonará a su dueño antes del fin de su vida y al final dejará expuesta su necedad. Lo que parece seguro según el cálculo de una persona sigue abierto al examen y al juicio de Dios.

Jeremías 17:9-11: Los motivos ocultos quedan abiertos ante Dios
Escena del capítuloJeremías 17
Asiria y Babilonia
Asiria y Babilonia

En la vida diaria

Una empleada de nóminas descubre dinero desviado mediante asientos que su autor suponía que nadie revisaría. El dueño de la cuenta ha tomado el saldo creciente como prueba de éxito. Ahora los asientos revelan cómo lo obtuvo. Dios examina tanto el corazón como la conducta; la empleada solo puede revisar los registros disponibles.

Observe

Jeremías 17:10 Dios responde a la pregunta sobre conocer el corazón señalando su propio examen. Los motivos ocultos no dejan la conducta humana fuera de su juicio.

Jeremías 17:9-11

Santa Biblia Reina Valera 1909

9Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

10Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar á cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

11Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que allega riquezas, y no con justicia; en medio de sus días las dejará, y en su postrimería será insipiente.

Jeremías 17:12-18

El profeta burlado pide sanidad

Jeremías honra al Señor como esperanza de Israel, el pueblo ligado a Dios por el pacto, y fuente de agua viva. Quienes lo abandonen quedarán avergonzados. El profeta pide la sanidad y el rescate que solo Dios puede dar. Sus críticos exigen que la palabra amenazadora se cumpla ya. Él dice que no ha abandonado su llamado ni ha deseado el día terrible que anuncia. Dios sabe lo que ha dicho. Pide que Dios siga siendo su refugio, y luego ruega que sus perseguidores sufran terror y doble destrucción en vez de que la vergüenza caiga sobre él.

En la vida diaria

Un voluntario que alerta de inundaciones escucha a sus vecinos burlarse de un pronóstico porque su calle sigue seca. Revisa el informe otra vez, esperando que el peligro nunca alcance sus hogares aunque quiere que tomen en serio su advertencia. Las burlas lo dejan conmocionado. Jeremías también pide a Dios que destruya a sus perseguidores, algo que la preocupación del voluntario no representa.

Observe

Jeremías 17:16 Jeremías no ha deseado ver aquel día terrible. Su papel al anunciar el desastre no significa que disfrute del sufrimiento que amenaza.

Jeremías 17:12-18

Santa Biblia Reina Valera 1909

12Trono de gloria, excelso desde el principio, [es] el lugar de nuestro santuario.

13¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron la vena de aguas vivas, á Jehová.

14Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.

15He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de Jehová? venga ahora.

16Mas yo no me entrometí á ser pastor en pos de ti, ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fué en tu presencia.

17No me seas tú por espanto: esperanza mía eres tú en el día malo.

18Avergüéncense los que me persiguen, y no me avergüence yo; asómbrense ellos, y yo no me asombre: trae sobre ellos día malo, y quebrántalos con doble quebrantamiento.

Jeremías 17:19-27

Las puertas deben honrar el sábado

En las puertas de la ciudad, Jeremías debe dirigirse tanto a reyes como a habitantes. Debe decirles que dejen de llevar cargas y trabajar el sábado. Sus antepasados rechazaron esta orden y no quisieron aprender. Si el pueblo escucha ahora, seguirán entrando en la ciudad reyes del linaje de David, un antiguo gobernante. Los adoradores traerán ofrendas de todas partes de la tierra. La ciudad perdurará. Si siguen introduciendo cargas por las puertas, Dios encenderá allí un fuego que consumirá los palacios y no podrá apagarse.

En la vida diaria

El capataz de reparto se coloca a la entrada de un depósito en un día de descanso obligatorio y manda las furgonetas cargadas de vuelta a sus espacios. La norma cambia lo que de verdad pasa por la puerta, no solo lo que dice un aviso. Los trabajadores pueden ver si la cumple. El sábado vincula a esta ciudad con Dios, quien promete su futuro o juzga su negativa.

Observe

Jeremías 17:24 La orden se pone a prueba en las puertas por donde pasan las cargas. Honrar el día tiene un efecto visible en el comercio y el trabajo diarios, en vez de quedar como una afirmación privada.

Jeremías 17:19-27

Santa Biblia Reina Valera 1909

19Así me ha dicho Jehová: Ve, y ponte á la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y á todas las puertas de Jerusalem,

20Y diles: Oid la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá, y todos los moradores de Jerusalem que entráis por estas puertas.

21Así ha dicho Jehová: Guardaos por vuestras vidas, y no traigáis carga en el día del sábado, para meter por las puertas de Jerusalem;

22Ni saquéis carga de vuestras casas en el día del sábado, ni hagáis obra alguna: mas santificad el día del sábado, como mandé á vuestros padres;

23Mas ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, antes endurecieron su cerviz, por no oir, ni recibir corrección.

24Será empero, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificareis el día del sábado, no haciendo en él ninguna obra;

25Que entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá, y los moradores de Jerusalem: y esta ciudad será habitada para siempre.

26Y vendrán de las ciudades de Judá, y de los alrededores de Jerusalem, y de tierra de Benjamín, y de los campos, y del monte, y del austro, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda é incienso, y trayendo sacrificio de alabanza á la casa de Jehová.

27Mas si no me oyereis para santificar el día del sábado, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalem en día de sábado, yo haré encender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalem, y no se apagará.

Detalles que vale la pena notar

27versículos en esta lectura
5movimientos principales
2preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Jeremías 17:1 comienza con “EL pecado de Judá escrito está con cincel de hierro, [y] con punta de diamante: esculpido está en la tabla de su corazón, y en los lados de vuestros…”

Dónde cambia el capítulo

Jeremías 17:15 forma un giro natural: “He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de Jehová? venga ahora.”

La nota final

Jeremías 17:27 deja al lector con “Mas si no me oyereis para santificar el día del sábado, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalem en día de sábado, yo haré encender…”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, bado, Jerusalem, puertas, para, ellos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

retama
Arbusto de lugares secos, usado aquí como imagen de esterilidad.
escudriño
Examino con cuidado y profundidad lo que no se ve fácilmente.
riñones
Aquí representan los motivos íntimos que Dios pone a prueba.
insipiente
Persona necia, carente de buen juicio para actuar.

Escucha y mira junto al pasaje

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20