El panorama
Dios responde ahora a Job desde un torbellino. Job es el hombre que sufre y ha pedido ser escuchado después de que sus amigos intentaran explicar sus pérdidas. Eliú, un joven que participó en ese debate, ha terminado de hablar sobre la grandeza divina. La respuesta que recibe Job no enumera las razones de cada muerte o herida. En cambio, Dios pregunta dónde estaba Job cuando se hizo el mundo y cuánto de él puede gobernar. Las preguntas van desde los cimientos de la tierra hasta las crías de aves que tienen hambre.
En este capítulo
- El Creador interroga a quien pregunta Job 38:1-7
Desde la tormenta, Dios pregunta quién ha oscurecido el consejo con palabras carentes de conocimiento.
- El mar y el alba tienen límites Job 38:8-15
El mar se presenta como un recién nacido que irrumpe, envuelto en nubes y profunda oscuridad.
- Job no puede llegar a todo lugar Job 38:16-21
Dios pregunta por las fuentes del mar y los caminos ocultos en sus profundidades.
- La lluvia alcanza tierras sin habitantes Job 38:22-30
Las preguntas pasan a la nieve y al granizo, presentados en almacenes, listos para tiempos de angustia y guerra.
- Las estrellas y tormentas no reciben órdenes Job 38:31-38
Las preguntas nombran las Pléyades y el Orión, grupos de estrellas, y otras dos referencias ligadas al cielo.
- Los animales hambrientos también reciben atención Job 38:39-41
La respuesta pasa del cielo inmenso a los animales que buscan comida.
Verdad central
Dios cuestiona el conocimiento limitado de Job al preguntar por una creación inmensa cuyo orden y cuidado no dependen del control humano.

Las Escrituras junto al resumen
Job · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 41Job 38:1-7
El Creador interroga a quien pregunta
Desde la tormenta, Dios pregunta quién ha oscurecido el consejo con palabras carentes de conocimiento. Job debe prepararse para responder. Las primeras preguntas se refieren a la creación de la tierra. ¿Dónde estaba Job cuando se pusieron sus cimientos? ¿Quién fijó su tamaño, extendió una cuerda para medirla o colocó su piedra angular? Las imágenes de construcción presentan un mundo hecho con un propósito. Los seres celestiales y las estrellas aparecen celebrando su comienzo. Job no estaba allí para ver ni dirigir esa obra. Su exigencia de una respuesta encuentra ahora preguntas sobre los límites de su propia posición y de lo que ha visto.

En la vida diaria
Un aprendiz de construcción cuestiona el plano de unos cimientos mientras sostiene solo el dibujo más reciente de una planta. El ingeniero coloca al lado los antiguos planos del terreno y pregunta qué estudios del suelo ha leído. Una inquietud real ha surgido desde una visión parcial. Dios interroga a Job como Creador del mundo, no como un ser humano con un archivo más amplio.
Observe
Job 38:4 Dios pregunta dónde estaba Job al principio, en vez de nombrar un delito secreto. El primer cuestionamiento se refiere al conocimiento limitado, no a una prueba de que las acusaciones de sus amigos fueran ciertas.
Job 38:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091Y RESPONDIÓ Jehová á Job desde un torbellino, y dijo:
2¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?
3Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú.
4¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? házme[lo] saber, si tienes inteligencia.
5¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿ó quién extendió sobre ella cordel?
6¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿ó quién puso su piedra angular,
7Cuando las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios?
Job 38:8-15
El mar y el alba tienen límites
El mar se presenta como un recién nacido que irrumpe, envuelto en nubes y profunda oscuridad. Dios le da un lugar y pone límites a sus olas orgullosas. Luego las preguntas se dirigen a la mañana. ¿Ha ordenado Job alguna vez que llegue el alba? La luz del día revela la tierra como un sello que da forma al barro o una prenda que muestra sus pliegues. También perturba a quienes dependen de la oscuridad para hacer daño. El mar y el alba son familiares para los ojos humanos, pero ninguno espera las órdenes de Job. El mundo tiene límites y ritmos que existen desde antes de su vida.

En la vida diaria
La encargada de unas pozas de marea observa cómo la primera luz revela canales bajo el agua que se retira. Anota la hora y hace que los visitantes se alejen de una cornisa resbaladiza. Su trabajo sigue un ritmo que ella no puso en marcha. Las preguntas de Dios afirman su autoridad sobre el propio mar y el alba, no una habilidad para leer una tabla de mareas.
Observe
Job 38:12 La pregunta es si Job ha dado alguna vez una orden a la mañana. Vivir el amanecer día tras día es distinto de tener el poder de producirlo.
Job 38:8-15
Santa Biblia Reina Valera 19098¿Quién encerró con puertas la mar, cuando se derramaba por fuera [como] saliendo de madre;
9Cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad.
10Y establecí sobre ella mi decreto, y le puse puertas y cerrojo,
11Y dije: Hasta aquí vendrás, y no pasarás adelante, y ahí parará la hinchazón de tus ondas?
12¿Has tú mandado á la mañana en tus días? ¿has mostrado al alba su lugar,
13Para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos?
14Trasmúdase como lodo bajo de sello, y viene á estar como [con] vestidura:
15Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado.
Job 38:16-21
Job no puede llegar a todo lugar
Dios pregunta por las fuentes del mar y los caminos ocultos en sus profundidades. ¿Ha visto Job las puertas de la muerte o medido toda la tierra? La luz y la oscuridad se describen como si tuvieran casas y caminos. ¿Sabe Job cómo guiarlas a sus lugares? Las preguntas sobre su edad son incisivas: él no había nacido cuando estas cosas comenzaron. Sus años no le dan la visión completa que necesitaría para gobernarlas. La respuesta recalca la diferencia entre hablar del mundo y conocer todos sus rincones ocultos.

En la vida diaria
Una cartógrafa de cuevas sostiene un croquis de la primera cámara ante un túnel sin explorar. Su dibujo cuidadoso es exacto en los lugares por los que ha caminado. El haz de su lámpara deja la mayor parte del túnel a oscuras. Ella no llena el espacio en blanco con pasadizos imaginados. Job afronta preguntas sobre la propia muerte, que ningún mapa así puede trazar.
Observe
Job 38:17 La muerte se describe mediante puertas y entradas que Job no ha visto. Dios incluye un ámbito central en los temores de Job entre las cosas que su conocimiento actual no alcanza.
Job 38:16-21
Santa Biblia Reina Valera 190916¿Has entrado tú hasta los profundos de la mar, y has andado escudriñando el abismo?
17¿Hante sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de muerte?
18¿Has tú considerado hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.
19¿Por dónde va el camino á la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas?
20¿Si llevarás tú [ambas cosas] á sus términos, y entenderás las sendas de su casa?
21¿Sabíaslo tú porque hubieses ya nacido, ó [porque es] grande el número de tus días?
Job 38:22-30
La lluvia alcanza tierras sin habitantes
Las preguntas pasan a la nieve y al granizo, presentados en almacenes, listos para tiempos de angustia y guerra. Dios pregunta quién dirige la luz, el viento, la lluvia y los relámpagos. La lluvia cae incluso en lugares desiertos donde no vive nadie que la pida. El suelo seco recibe agua suficiente para que crezcan las plantas. Luego el rocío, el hielo y la escarcha se describen como hijos cuyo progenitor Job no puede nombrar. Con el frío, el agua se endurece como piedra. Estas preguntas muestran un cuidado que llega fuera de los poblados humanos, junto con fuerzas que las personas viven, pero no hacen nacer.

En la vida diaria
Una botánica del desierto se arrodilla junto a brotes nuevos lejos del camino más cercano. La lluvia ha llegado a esa tierra vacía sin que se vea un campo sembrado ni una tubería de agua. Ella registra el crecimiento y deja las raíces en su lugar. Dios afirma que él da esa lluvia, mientras que la botánica solo puede observar lo que ha producido.
Observe
Job 38:26 La lluvia cae donde no vive ningún ser humano. El ejemplo extiende el cuidado a lugares que no sirven a las personas y cuestiona la idea de que cada acto se centre en las necesidades humanas.
Job 38:22-30
Santa Biblia Reina Valera 190922¿Has tú entrado en los tesoros de la nieve, ó has visto los tesoros del granizo,
23Lo cual tengo yo reservado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?
24¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra?
25¿Quién repartió conducto al turbión, y camino á los relámpagos y truenos,
26Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,
27Para hartar la [tierra] desierta é inculta, y para hacer brotar la tierna hierba?
28¿Tiene la lluvia padre? ¿ó quién engendró las gotas del rocío?
29¿De qué vientre salió el hielo? y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
30Las aguas se endurecen á manera de piedra, y congélase la haz del abismo.
Job 38:31-38
Las estrellas y tormentas no reciben órdenes
Las preguntas nombran las Pléyades y el Orión, grupos de estrellas, y otras dos referencias ligadas al cielo. La identidad de los signos de los cielos y del Arcturo no se establece con certeza. ¿Puede Job guiarlos o fijar sus tiempos? ¿Conoce las reglas del cielo lo bastante bien como para hacerlas cumplir en la tierra? ¿Puede llamar a las nubes o enviar relámpagos como si fueran siervos que obedecen? Dios también pregunta de dónde viene la sabiduría humana. Contar las nubes y derramar lluvia sobre el suelo duro no son tareas que Job gobierne. Puede observar el cielo sin tener poder para dirigirlo.

En la vida diaria
La presentadora del planetario mueve un puntero por un mapa de estrellas cuando una niña le pide que detenga un punto brillante. Puede hacer más lenta la proyección, pero el cielo real no responde a ningún interruptor de su mesa. Nombrar una figura no da control sobre ella. Dios habla de dirigir los propios cielos, no su imagen proyectada.
Observe
Job 38:35 Los relámpagos se presentan como si acudieran a cumplir una orden. La imagen marca con claridad el contraste entre el dominio que Dios afirma tener y la incapacidad de Job para enviar siquiera un destello.
Job 38:31-38
Santa Biblia Reina Valera 190931¿Podrás tú impedir las delicias de las Pléyades, ó desatarás las ligaduras del Orión?
32¿Sacarás tú á su tiempo los signos de los cielos, ó guiarás el Arcturo con sus hijos?
33¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿dispondrás tú de su potestad en la tierra?
34¿Alzarás tú á las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?
35¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿y diránte ellos: Henos aquí?
36¿Quién puso la sabiduría en el interior? ¿ó quién dió al entendimiento la inteligencia?
37¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar,
38Cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros?
Job 38:39-41
Los animales hambrientos también reciben atención
La respuesta pasa del cielo inmenso a los animales que buscan comida. ¿Caza Job para el león o sacia a los cachorros que esperan en una guarida? ¿Puede alimentar a los cuervos cuyas crías vagan hambrientas y claman a Dios? Estos animales no son ayudantes domesticados al servicio de un hogar humano. Aun así, su necesidad tiene un lugar en las preguntas de Dios. El cuidado del Creador incluye un grito desde un nido y también los cimientos de la tierra. Se pide a Job que considere un mundo vivo cuyo hambre y cuidado se extienden mucho más de lo que él puede alcanzar.

En la vida diaria
Una voluntaria que cuida la fauna revisa una caja nido al borde de una cantera cerrada. Las pequeñas bocas que hay dentro necesitan comida aunque ningún visitante las vea. Ella anota su estado antes de volver al estudio más amplio. Su trabajo abarca solo unos pocos nidos; la pregunta de Dios se refiere a la alimentación de los animales salvajes en todas partes.
Observe
Job 38:41 En la última pregunta, las crías de cuervo claman a Dios. El hambre de un ave recibe atención después de las estrellas y las tormentas, de modo que los animales pequeños no quedan fuera del cuidado del Creador.
Job 38:39-41
Santa Biblia Reina Valera 190939¿CAZARÁS tú la presa para el león? ¿y saciarás el hambre de los leoncillos,
40Cuando están echados en las cuevas, ó se están en sus guaridas para acechar?
41¿Quién preparó al cuervo su alimento, cuando sus pollos claman á Dios, bullendo de un lado á otro por carecer de comida?
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Job 38:1 comienza con “Y RESPONDIÓ Jehová á Job desde un torbellino, y dijo:”
Dónde cambia el capítulo
Job 38:21 forma un giro natural: “¿Sabíaslo tú porque hubieses ya nacido, ó [porque es] grande el número de tus días?”
La nota final
Job 38:41 deja al lector con “¿Quién preparó al cuervo su alimento, cuando sus pollos claman á Dios, bullendo de un lado á otro por carecer de comida?”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras para, Cuando, tierra, sobre, cielos, como ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- ciñe
- Ajusta la ropa al cuerpo para prepararte para actuar o responder.
- basas
- Bases o apoyos sobre los que se sostiene una construcción.
- viento solano
- Viento que viene del este, nombrado entre las fuerzas del tiempo.
- odres
- Recipientes de piel para líquidos, usados aquí como imagen de las nubes.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



