El panorama
Jonás, el mensajero de Dios, recibe por segunda vez el llamado del que antes huyó. Ahora va a Nínive, la gran ciudad a la que Dios ha acusado de maldad, y anuncia su próxima destrucción. La respuesta alcanza desde los habitantes comunes hasta el rey. El ayuno y la ropa áspera expresan dolor, pero la orden también exige poner fin a la violencia. El pueblo espera misericordia sin reclamarla como un derecho. Dios ve su cambio de conducta y no trae el desastre que había anunciado.
En este capítulo
- Un segundo llamado lleva a Jonás a Nínive Jonás 3:1-4
Dios vuelve a hablar a Jonás y le manda ir a Nínive con el mensaje que le da.
- El rey se suma al cambio de Nínive Jonás 3:5-9
El pueblo cree a Dios, ayuna y se viste con tela áspera de luto.
- Dios ve sus actos y evita el desastre Jonás 3:10
Dios ve los actos del pueblo.
Verdad central
Nínive responde a la advertencia de Dios apartándose del mal, y Dios perdona a la ciudad al ver ese cambio de conducta.

Las Escrituras junto al resumen
Jonás · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 10Jonás 3:1-4
Un segundo llamado lleva a Jonás a Nínive
Dios vuelve a hablar a Jonás y le manda ir a Nínive con el mensaje que le da. Esta vez Jonás se levanta y va como se le ha ordenado. Se describe la ciudad como un lugar que requiere tres días para recorrerlo; no está claro qué medida exacta se quiere expresar. Jonás entra y comienza a proclamar que será destruida en cuarenta días. No elige una acusación más suave ni otro destino. El llamado repetido muestra que su huida anterior no ha terminado el encargo. La advertencia llega ahora a las personas a quienes Dios la había destinado desde el principio.

En la vida diaria
Una inspectora de seguridad alimentaria vuelve a un almacén tras haber abandonado una inspección anterior. Lleva el mismo aviso requerido y lo lee a los encargados sin reemplazar sus términos por los suyos. Su regreso pone por fin la advertencia ante ellos. Jonás lleva el anuncio de Dios sobre la destrucción de una ciudad, no un aviso emitido según normas para almacenar alimentos.
Observe
Jonás 3:1 El llamado se da expresamente por segunda vez. El fracaso de Jonás no ha llevado a Dios a elegir otra ciudad ni a cancelar la tarea que le mandó cumplir.
Jonás 3:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091Y FUÉ palabra de Jehová segunda vez á Jonás, diciendo:
2Levántate, y ve á Nínive, aquella gran ciudad, y publica en ella el pregón que yo te diré.
3Y levantóse Jonás, y fué á Nínive, conforme á la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad sobremanera grande, de tres días de camino.
4Y comenzó Jonás á entrar por la ciudad, camino de un día, y pregonaba diciendo: De aquí á cuarenta días Nínive será destruída.
Jonás 3:5-9
El rey se suma al cambio de Nínive
El pueblo cree a Dios, ayuna y se viste con tela áspera de luto. Cuando el rey se entera, deja su trono, se quita el manto y se sienta en ceniza. Él y sus nobles ordenan que todos, incluso el ganado, se abstengan de comida y agua. Piden oración urgente y el fin de la maldad y la violencia de cada persona. La inclusión poco común de los animales amplía el duelo público. El rey no dice que el rito obligará a Dios a perdonarlos. Pregunta si Dios se apartará de su fuerte ira para que no mueran. La misericordia sigue siendo una esperanza, no un pago que se ganan.

En la vida diaria
El director de una fábrica se quita su chaqueta de ceremonia y se une a los trabajadores que limpian los daños causados por una práctica insegura que él aprobó. Ordena detenerla, en vez de dejar la disculpa en un tablón de avisos. Pregunta si puede recuperarse la confianza, sin afirmar que se la deben. Nínive busca la misericordia de Dios ante la destrucción, no reparar una relación laboral.
Observe
Jonás 3:8 La orden incluye abandonar la violencia, no solo vestir tela de luto. Las señales públicas de dolor están ligadas a un cambio concreto en la forma de actuar.
Jonás 3:5-9
Santa Biblia Reina Valera 19095Y los hombres de Nínive creyeron á Dios, y pregonaron ayuno, y vistiéronse de sacos desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos.
6Y llegó el negocio hasta el rey de Nínive, y levantóse de su silla, y echó de sí su vestido, y cubrióse de saco, y se sentó sobre ceniza.
7E hizo pregonar y anunciar en Nínive, por mandado del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna, no se les dé alimento, ni beban agua:
8Y que se cubran de saco los hombres y los animales, y clamen á Dios fuertemente: y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que está en sus manos.
9¿Quién sabe si se volverá y arrepentirá Dios, y se apartará del furor de su ira, y no pereceremos?
Jonás 3:10
Dios ve sus actos y evita el desastre
Dios ve los actos del pueblo. Se han apartado de su mal camino. Entonces desiste del daño que había dicho que les causaría y no destruye la ciudad. El relato señala su cambio de conducta como lo que Dios ve, no el rango del rey ni la habilidad de Jonás. La advertencia ha provocado una respuesta, y la destrucción anunciada no ocurre. Esto no se presenta como si Dios no hubiera notado el mal. Lo ha confrontado y ahora muestra misericordia a quienes han dejado de seguirlo.

En la vida diaria
Una inspectora de viviendas regresa después de una advertencia grave y encuentra las salidas obstruidas ya abiertas y el cableado peligroso reemplazado. Registra los cambios y no ejecuta el cierre que había anunciado. Tiene ante sí la seguridad de los residentes, no lo bien redactada que esté la disculpa. Dios perdona a Nínive por misericordia, no por el deber de una inspectora de aplicar un reglamento de construcción.
Observe
Jonás 3:10 Dios ve que se han apartado de su mal camino. La frase señala la conducta como prueba, sin limitar su respuesta a una fe expresada de palabra o al dolor exterior.
Jonás 3:10
Santa Biblia Reina Valera 190910Y vió Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino: y arrepintióse del mal que había dicho les había de hacer, y no lo hizo.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jonás 3:1 comienza con “Y FUÉ palabra de Jehová segunda vez á Jonás, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Jonás 3:9 forma un giro natural: “¿Quién sabe si se volverá y arrepentirá Dios, y se apartará del furor de su ira, y no pereceremos?”
La nota final
Jonás 3:10 deja al lector con “Y vió Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino: y arrepintióse del mal que había dicho les había de hacer, y no lo hizo.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras nive, camino, Dios, ciudad, diciendo, hombres ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- pregón
- Anuncio que se proclama en público para que todos lo oigan.
- saco
- Tela áspera que se llevaba como señal de duelo y humillación.
- rapiña
- Robo violento de bienes que pertenecen a otras personas.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




