El panorama
Las instrucciones para las fiestas anuales van seguidas del cuidado regular dentro del lugar santo. Moisés, el líder de Israel, recibe mandatos sobre el aceite y el pan, mientras Aarón, el sacerdote principal, los mantiene ante Dios. Después Israel, el pueblo que los rodea, enfrenta un caso de maldecir el nombre de Dios durante una pelea. El acusado permanece detenido mientras se busca la decisión de Dios. Los mandatos resultantes tratan las palabras contra Dios, las lesiones humanas y la misma ley para residentes y nativos.
En este capítulo
- El aceite y pan permanecen ante Dios Levítico 24:1-9
El pueblo aporta aceite puro de oliva para que Aarón atienda las lámparas desde la tarde hasta la mañana fuera del velo interior.
- Un hombre queda detenido por maldecir Levítico 24:10-12
El hijo de una madre israelita y un padre egipcio pelea con otro israelita en el campamento.
- Dios ordena una sentencia pública de muerte Levítico 24:13-16
Moisés recibe órdenes de llevar al culpable fuera del campamento.
- La misma ley limita la respuesta al daño Levítico 24:17-23
Dios distingue entre matar a una persona y matar a un animal: el asesinato trae muerte, mientras la pérdida de un animal exige reemplazo.
Verdad central
Dios exige cuidado en el servicio sagrado y da un juicio público severo junto a reglas que se aplican por igual a residentes nativos y extranjeros.

Las Escrituras junto al resumen
Levítico · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 23Levítico 24:1-9
El aceite y pan permanecen ante Dios
El pueblo aporta aceite puro de oliva para que Aarón atienda las lámparas desde la tarde hasta la mañana fuera del velo interior. Doce panes de harina fina se colocan en dos filas sobre la mesa de oro, con incienso como porción de recuerdo. Cada sábado se pone pan nuevo como parte duradera del acuerdo de Dios con Israel. Aarón y sus hijos comen el pan en el lugar santo. La adoración regular depende del aporte repetido y de la atención cuidadosa de los sacerdotes.

En la vida diaria
La encargada de una capilla llena las lámparas y coloca flores frescas antes del servicio semanal. Las tareas silenciosas se repiten aunque ninguna fiesta especial atraiga a una multitud. El cuidado habitual da a la reunión un lugar preparado cada vez. El pan de Israel es alimento sagrado asignado a los sacerdotes bajo un mandato concreto del pacto.
Observe
Levítico 24:8 El pan se renueva cada sábado. Su presencia constante depende de un acto repetido, no de dejar los primeros panes allí sin límite.
Levítico 24:1-9
Santa Biblia Reina Valera 19091Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:
2Manda á los hijos de Israel que te traigan aceite de olivas claro, molido, para la luminaria, para hacer arder las lámparas de continuo.
3Fuera del velo del testimonio, en el tabernáculo del testimonio, las aderezará Aarón desde la tarde hasta la mañana delante de Jehová, de continuo: estatuto perpetuo por vuestras edades.
4Sobre el candelero limpio pondrá siempre en orden las lámparas delante de Jehová.
5Y tomarás flor de harina, y cocerás de ella doce tortas: cada torta será de dos décimas.
6Y has de ponerlas en dos órdenes, seis en cada orden, sobre la mesa limpia delante de Jehová.
7Pondrás también sobre cada orden incienso limpio, y será para el pan por perfume, ofrenda encendida á Jehová.
8Cada día de sábado lo pondrá de continuo en orden delante de Jehová, de los hijos de Israel por pacto sempiterno.
9Y será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en el lugar santo; porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas á Jehová, por fuero perpetuo.
Levítico 24:10-12
Un hombre queda detenido por maldecir
El hijo de una madre israelita y un padre egipcio pelea con otro israelita en el campamento. Durante la disputa maldice y habla contra el nombre del Señor. El pueblo lo lleva a Moisés y lo mantiene detenido mientras espera conocer la decisión de Dios. Su madre se llama Selomith, hija de Dribi, de la tribu de Dan, uno de los grupos familiares de Israel. Se registra su origen mixto, pero el pueblo no decide el caso actuando de inmediato por su propio enojo.

En la vida diaria
La encargada de un torneo separa a dos competidores que pelean y retiene a uno al oír una infracción grave de las reglas del evento. Registra lo ocurrido y espera al funcionario autorizado en vez de dejar que el público decida. La contención viene antes del juicio. Maldecir el nombre de Dios tiene una gravedad sagrada ausente de las reglas de un torneo.
Observe
Levítico 24:12 El hombre permanece bajo custodia mientras se busca la decisión de Dios. La demora distingue el juicio que viene de un acto inmediato de represalia de la multitud.
Levítico 24:10-12
Santa Biblia Reina Valera 190910En aquella sazón el hijo de una mujer Israelita, el cual era hijo de un Egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la Israelita y un hombre de Israel riñeron en el real:
11Y el hijo de la mujer Israelita pronunció el Nombre, y maldijo: entonces le llevaron á Moisés. Y su madre se llamaba Selomith, hija de Dribi, de la tribu de Dan.
12Y pusiéronlo en la cárcel, hasta que les fuese declarado por palabra de Jehová.
Levítico 24:13-16
Dios ordena una sentencia pública de muerte
Moisés recibe órdenes de llevar al culpable fuera del campamento. Quienes oyeron la maldición deben poner las manos sobre su cabeza y la congregación debe apedrearlo. Luego Dios declara la ley de forma más amplia: quien maldice a Dios lleva culpa, y hablar contra el nombre del Señor trae muerte. La misma pena se aplica a un extranjero residente y a alguien nacido entre el pueblo. La decisión es severa y se da como mandato para el pueblo reunido.

En la vida diaria
Una intérprete de tribunal ve que el juez exige a los testigos respaldar lo que han declarado antes de leer la sentencia. Sus palabras no pueden quedar como rumores anónimos cuando el destino de otra persona depende de ellas. El testimonio público conlleva un deber grave. Dios manda a los testigos poner las manos sobre el culpable antes de que la comunidad lo mate a pedradas.
Observe
Levítico 24:16 El nacimiento nativo y la residencia extranjera reciben la misma pena indicada. El origen mixto del hombre no produce una regla distinta para la falta.
Levítico 24:13-16
Santa Biblia Reina Valera 190913Y Jehová habló á Moisés, diciendo:
14Saca al blasfemo fuera del real, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación.
15Y á los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cualquiera que maldijere á su Dios, llevará su iniquidad.
16Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto: toda la congregación lo apedreará: así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.
Levítico 24:17-23
La misma ley limita la respuesta al daño
Dios distingue entre matar a una persona y matar a un animal: el asesinato trae muerte, mientras la pérdida de un animal exige reemplazo. Una lesión corporal recibe una pena correspondiente, descrita con términos equivalentes de fractura, ojo y diente. Una sola ley se aplica al extranjero residente y al nativo. Moisés da entonces el mandato, y el pueblo lleva al hombre fuera del campamento y lo apedrea. El relato termina con la ejecución realizada, no solo amenazada como sentencia posible.

En la vida diaria
Una perita de seguros se niega a aumentar una reclamación de daños porque el dueño tenga buenos contactos. Registra la pérdida real y aplica la misma escala que usa para el inquilino extranjero de al lado. La posición social no cambia la respuesta medida. Los mandatos de Israel incluyen penas corporales y ejecución, no solo una valoración monetaria.
Observe
Levítico 24:22 El mandato de una misma ley aparece junto a las penas por lesiones corporales. El origen de la persona no debe crear una norma distinta para juzgar la falta.
Levítico 24:17-23
Santa Biblia Reina Valera 190917Asimismo el hombre que hiere de muerte á cualquiera persona, que sufra la muerte.
18Y el que hiere á algún animal, ha de restituirlo: animal por animal.
19Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho:
20Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho á otro, tal se hará á él.
21El que hiere algún animal, ha de restituirlo; mas el que hiere de muerte á un hombre, que muera.
22Un mismo derecho tendréis: como el extranjero, así será el natural: porque yo soy Jehová vuestro Dios.
23Y habló Moisés á los hijos de Israel, y ellos sacaron al blasfemo fuera del real, y apedreáronlo con piedras. Y los hijos de Israel hicieron según que Jehová había mandado á Moisés.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Levítico 24:1 comienza con “Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Levítico 24:12 forma un giro natural: “Y pusiéronlo en la cárcel, hasta que les fuese declarado por palabra de Jehová.”
La nota final
Levítico 24:23 deja al lector con “Y habló Moisés á los hijos de Israel, y ellos sacaron al blasfemo fuera del real, y apedreáronlo con piedras. Y los hijos de Israel hicieron según que…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, hijos, Israel, Mois, animal, cada ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- sempiterno
- Algo que se establece para durar sin un final señalado.
- blasfemare
- Hablare de Dios o de su nombre con insulto o desprecio.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



