El panorama
¿Quién ocupa el lugar más alto en el reino de Dios? Los discípulos, quienes aprenden a seguir a Jesús, le plantean esa pregunta. Jesús pone a un niño en medio de ellos y cambia su medida de grandeza. Advierte contra hacer caer a los vulnerables, presenta la búsqueda de una oveja perdida y explica cómo abordar la falta de un hermano. Pedro, uno de los discípulos, pregunta luego cuántas veces debe perdonar. La deuda que un rey cancela y la respuesta cruel de un siervo revelan la gravedad de recibir misericordia mientras se la niega a otro.
En este capítulo
- Un niño invierte la competencia por la grandeza Mateo 18:1-9
Cuando le preguntan sobre la grandeza, Jesús coloca a un niño entre los discípulos.
- Una oveja perdida recibe el cuidado del Padre Mateo 18:10-14
Jesús dice que no se debe despreciar a ninguno de los pequeños.
- La corrección busca al hermano e involucra a la comunidad Mateo 18:15-20
Jesús dice al discípulo que ha sufrido una ofensa que hable en privado con el hermano que pecó.
- Una deuda inmensa se cancela por compasión Mateo 18:21-27
Pedro pregunta si basta con perdonar a un hermano siete veces.
- Negar misericordia lleva al siervo perdonado al juicio Mateo 18:28-35
El siervo liberado encuentra a un compañero que le debe una suma mucho menor, lo agarra por el cuello y exige el pago.
Verdad central
El cuidado humilde de los débiles, la búsqueda de quienes se extravían y la misericordia dada libremente marcan la vida que Jesús exige a sus seguidores.

Las Escrituras junto al resumen
Mateo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 35Mateo 18:1-9
Un niño invierte la competencia por la grandeza
Cuando le preguntan sobre la grandeza, Jesús coloca a un niño entre los discípulos. Si no cambian y se hacen como niños, no entrarán en el reino. Humillarse da grandeza, y recibir a un niño así en su nombre es recibirlo a él. Llevar al pecado a un pequeño creyente es tan grave que se declara preferible ahogarse bajo una piedra de molino. Quienes causan tales caídas enfrentan juicio. Jesús vuelve a usar imágenes de quitarse una mano, un pie o un ojo en vez de entrar en el fuego eterno. Es lenguaje fuerte sobre renunciar al pecado, no una orden de mutilar el cuerpo. El rango no es la meta. Los pequeños deben ser recibidos y protegidos del daño.

En la vida diaria
Una responsable de protección de menores pausa una reunión de dirigentes. Lee el testimonio ignorado de un niño sobre la presión de un adulto de confianza. Los títulos y las ambiciones se dejan de lado mientras la seguridad del niño se vuelve la preocupación central. Ella señala la falta sin recrear el daño. Jesús pone a los pequeños bajo su cuidado y advierte del juicio divino, no solo de un procedimiento de protección.
Observe
Mateo 18:5 Recibir al niño se describe como recibir al propio Jesús. Quien busca un rango alto debe, por tanto, prestar atención a alguien que ofrece poca ventaja social.
Mateo 18:1-9
Santa Biblia Reina Valera 19091EN aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
2Y llamando Jesús á un niño, le puso en medio de ellos,
3Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
4Así que, cualquiera que se humillare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos.
5Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe.
6Y cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo de la mar.
7¡Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan escándalos; mas ¡ay de aquel hombre por el cual viene el escándalo!
8Por tanto, si tu mano ó tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo y échalo de ti: mejor te es entrar cojo ó manco en la vida, que teniendo dos manos ó dos pies ser echado en el fuego eterno.
9Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno del fuego.
Mateo 18:10-14
Una oveja perdida recibe el cuidado del Padre
Jesús dice que no se debe despreciar a ninguno de los pequeños. Sus ángeles están ante el Padre celestial, y el Hijo del hombre, su título para sí mismo, ha venido a salvar a los perdidos. Presenta a un pastor con cien ovejas que deja noventa y nueve para buscar por los montes una que se extravió. Encontrarla trae una alegría especial. La voluntad del Padre no es que perezca uno de estos pequeños. La seguridad de muchos no hace pequeña una sola pérdida. El pastor sigue cuidando de la oveja que falta. El Padre también cuida de cada pequeño.
En la vida diaria
La responsable de una excursión escolar nota que falta un alumno. El resto del grupo ya ha sido contado y está a salvo. Organiza el cuidado de los presentes e inicia la búsqueda, en vez de declarar que el número total es suficiente. El niño que falta no se ha vuelto prescindible. Jesús revela la voluntad del Padre para los pequeños, no la capacidad limitada de una dirigente para completar una búsqueda.
Observe
Mateo 18:14 La conclusión menciona a un solo pequeño y mantiene a la vista el valor de la única oveja. El cuidado no se reduce a conservar una proporción satisfactoria del grupo.
Mateo 18:10-14
Santa Biblia Reina Valera 190910Mirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos.
11Porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
12¿Qué os parece? Si tuviese algún hombre cien ovejas, y se descarriase una de ellas, ¿no iría por los montes, dejadas las noventa y nueve, á buscar la que se había descarriado?
13Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que más se goza de aquélla, que de las noventa y nueve que no se descarriaron.
14Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
Mateo 18:15-20
La corrección busca al hermano e involucra a la comunidad
Jesús dice al discípulo que ha sufrido una ofensa que hable en privado con el hermano que pecó. Si escucha, se recupera la relación. Si no, deben ir uno o dos testigos para que el asunto esté apoyado por testimonio. La negativa persistente lo lleva ante la iglesia, la comunidad reunida, y después cambia la posición de la persona entre ellos. Jesús da autoridad para atar y desatar, con el cielo involucrado en esas decisiones. Los cristianos discrepan sobre cómo usar esa autoridad. También promete la respuesta del Padre a la oración compartida y su propia presencia entre dos o tres reunidos en su nombre. La meta es la verdad y recuperar al hermano, no su vergüenza pública.

En la vida diaria
Una integrante de una cooperativa plantea un acto en disputa al compañero implicado. Cuando él lo niega, pide ayuda a dos testigos. Si la negativa continúa, el grupo debe decidir cómo puede continuar su pertenencia. La preocupación incluye reparar el daño además de contar con pruebas. Jesús da a su iglesia autoridad vinculada al cielo y a su presencia, no las reglas de un grupo voluntario.
Observe
Mateo 18:15 La primera meta es recuperar al hermano. Hacer pública la falta no es el punto de partida. El acercamiento privado deja espacio para escuchar y cambiar.
Mateo 18:15-20
Santa Biblia Reina Valera 190915Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano.
16Mas si no [te] oyere, toma aún contigo uno ó dos, para que en boca de dos ó de tres testigos conste toda palabra.
17Y si no oyere á ellos, dilo á la iglesia: y si no oyere á la iglesia, tenle por étnico y publicano.
18De cierto os digo [que] todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo.
19Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
20Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos.
Mateo 18:21-27
Una deuda inmensa se cancela por compasión
Pedro pregunta si basta con perdonar a un hermano siete veces. Jesús responde con setenta veces siete y rompe la idea de una pequeña cuota que pueda agotarse. Compara el reino con un rey que ajusta cuentas. Un siervo debe diez mil talentos, una suma inmensa que no puede pagar. El rey ordena venderlo a él, a su esposa, a sus hijos y sus bienes, un entorno severo de esclavitud por deudas. El siervo ruega que le dé tiempo y promete pagar. El rey responde con compasión y cancela toda la deuda. El regalo es mayor que el aplazamiento pedido y mucho mayor que lo que el deudor puede ganar.
En la vida diaria
Una asesora de alivio de deudas se sienta con una familia cuya enorme deuda ha sido cancelada. El pago no se ha aplazado solamente. El padre llegó pidiendo otro mes y ahora debe asimilar una liberación que no tenía medios para costear. La asesora deja que procese la noticia. La parábola de Jesús incluye poder real sobre la esclavitud y el juicio, no las soluciones legales de un programa moderno de deudas.
Observe
Mateo 18:27 El siervo pide paciencia, pero recibe la liberación de la deuda misma. La misericordia del rey supera la petición en vez de esperar a que se produzca el pago imposible.
Mateo 18:21-27
Santa Biblia Reina Valera 190921Entonces Pedro, llegándose á él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete?
22Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.
23Por lo cual, el reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.
24Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos.
25Mas á éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y á su mujer é hijos, con todo lo que tenía, y que se [le] pagase.
26Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
27El señor, movido á misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda.
Mateo 18:28-35
Negar misericordia lleva al siervo perdonado al juicio
El siervo liberado encuentra a un compañero que le debe una suma mucho menor, lo agarra por el cuello y exige el pago. El otro ruega paciencia, repitiendo el ruego anterior. Él se niega y lo envía a la cárcel. Los testigos afligidos informan al rey. El rey recuerda la deuda cancelada y pregunta por qué no se mostró una compasión semejante. Enojado, entrega al siervo que no perdonó a quienes lo atormentarán hasta que pague. Jesús aplica ese final severo a quienes no perdonan de corazón a un hermano. El siervo había recibido misericordia. Estaba obligado a mostrarla a otro necesitado. No podía conservar el regalo y rechazar lo que este le exigía.

En la vida diaria
Una voluntaria de cuidado pastoral ayuda a un deudor perjudicado a registrar la coacción de un hombre cuya propia deuda abrumadora fue perdonada recientemente. Mantiene visible el contraste sin representar la amenaza ni el castigo posterior. Haber recibido alivio no ha vuelto inofensiva la crueldad del hombre. Jesús termina la parábola con juicio divino, no con la autoridad de una voluntaria para castigar a quien se niega a mostrar misericordia.
Observe
Mateo 18:33 El rey pide una compasión como la que ya había dado. El siervo es juzgado a partir de la misericordia que recibió personalmente, no de una norma desconocida impuesta después.
Mateo 18:28-35
Santa Biblia Reina Valera 190928Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que debes.
29Entonces su consiervo, postrándose á sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
30Mas él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda.
31Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo, declararon á su señor todo lo que había pasado.
32Entonces llamándole su señor, le dice: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste:
33¿No te convenía también á ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti?
34Entonces su señor, enojado, le entregó á los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.
35Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Mateo 18:1 comienza con “EN aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?”
Dónde cambia el capítulo
Mateo 18:21 forma un giro natural: “Entonces Pedro, llegándose á él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete?”
La nota final
Mateo 18:35 deja al lector con “Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras cielos, todo, digo, aquel, Entonces, hasta ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- piedra de molino
- Piedra pesada que se usaba para moler grano y obtener harina.
- talentos
- Grandes unidades de dinero; diez mil representan aquí una deuda inmensa e impagable.
- verdugos
- Personas que infligen dolor, mencionadas en el castigo severo de la parábola.
- étnico
- Aquí designa a alguien ajeno al pueblo judío y a su comunidad religiosa.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



