La generosidad y el servicio invierten la búsqueda de rango

Mateo 20

El panorama

Unos obreros reciben una generosidad inesperada en una parábola que Jesús cuenta a sus discípulos. Los lleva hacia Jerusalem, la ciudad principal. Los primeros contratados se resienten al recibir lo mismo que quienes llegaron al final. Luego vuelve a decir a los doce que sufrirá, morirá y resucitará. Una petición de puestos de honor muestra que todavía piensan en posiciones. Jesús los llama a servir, como él entrega su vida por otros. Junto al camino, se detiene ante unos ciegos a quienes la multitud intenta callar.

En este capítulo

Verdad central

Jesús trastoca las pretensiones de una recompensa y una posición superiores. Enseña que la generosidad de Dios y su propio servicio costoso definen la grandeza entre sus seguidores.

Mateo 20: La generosidad y el servicio invierten la búsqueda de rango
Escena del capítuloMateo 20

Las Escrituras junto al resumen

Mateo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 34

Mateo 20:1-16

La generosidad del dueño enoja a los primeros obreros

El dueño de una viña contrata obreros al amanecer por un salario diario acordado. Añade otros durante el día, incluso cerca del final, cuando algunos dicen que nadie los contrató. Al pagar, los últimos reciben la cantidad de un día completo. Quienes trabajaron más tiempo esperan más, y luego se resienten al recibir lo mismo. El dueño dice que cumplió su acuerdo y tiene libertad para dar con generosidad a otros. Su queja convierte la bondad de él en un agravio. Jesús termina invirtiendo a los primeros y los últimos y distinguiendo entre el llamado y la elección. La imagen trata de la generosidad del reino, no de una política completa para todo contrato laboral.

Mateo 20:1-16: La generosidad del dueño enoja a los primeros obreros
Escena del capítuloMateo 20

En la vida diaria

Un donante de becas da a los alumnos admitidos tarde la misma ayuda de manutención que a los seleccionados meses antes. Uno de los primeros protesta, aunque la ayuda prometida no se ha reducido. El donante pregunta por qué el alivio de otro alumno se ha convertido en una pérdida para él. Jesús describe el reino de Dios mediante la libertad del dueño para dar, no la justicia de toda política de becas.

Observe

Mateo 20:15 El dueño pregunta si su bondad es la causa del resentimiento. Los primeros obreros recibieron lo acordado; la disputa es por la generosidad que se mostró a otro.

Mateo 20:1-16

Santa Biblia Reina Valera 1909

1PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.

2Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.

3Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;

4Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.

5Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.

6Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?

7Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.

8Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

9Y viniendo los que [habían ido] cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

10Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.

11Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,

12Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.

13Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?

14Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.

15¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?

16Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

Mateo 20:17-19

El camino lleva al sufrimiento y la resurrección

En el camino a Jerusalem, Jesús aparta a los doce y les dice qué ocurrirá allí. El Hijo del hombre, el título que usa para sí mismo, será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a gobernantes no judíos. Se burlarán de él, lo azotarán y lo crucificarán, es decir, lo matarán fijándolo a una cruz. Al tercer día resucitará. La predicción se vuelve concreta tanto sobre la humillación como sobre la muerte. Jesús no lleva a los discípulos hacia un triunfo cuyo sufrimiento sea una interrupción imprevista; lo nombra antes de llegar.

En la vida diaria

Una encargada de enlace en una zona de conflicto explica claramente los riesgos a quienes apoyan a un testigo amenazado, en vez de dejar que esperen una celebración pública. Nombra la humillación y el daño físico sin convertirlos en espectáculo. Una preparación sincera reemplaza la vaguedad tranquilizadora. Jesús anuncia su muerte y resurrección como el camino que le espera, no riesgos que una encargada puede calcular sin conocerlos con certeza.

Observe

Mateo 20:19 Las burlas, los azotes y la crucifixión se nombran antes de la promesa de resucitar. La resurrección no se usa para volver vago el sufrimiento ni para negar su costo corporal.

Mateo 20:17-19

Santa Biblia Reina Valera 1909

17Y subiendo Jesús á Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:

18He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes y á los escribas, y le condenarán á muerte;

19Y le entregarán á los Gentiles para que [le] escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer día resucitará.

Mateo 20:20-28

La grandeza toma la forma del servicio

La madre de dos hermanos pide a Jesús lugares junto a él en su reino. Los hijos dicen que pueden compartir su vaso y su bautismo, imágenes de su sufrimiento. Él dice que compartirán el costo, pero los asientos de honor pertenecen a aquellos para quienes el Padre los ha preparado. Los otros diez se resienten por la petición. Jesús los reúne a todos y contrasta a los gobernantes que dominan con el servicio exigido entre sus seguidores. Quien busca grandeza debe hacerse servidor. El propio Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida como rescate por muchos. Su medida de rango debe seguir su entrega, no el modelo del poder mundano.

Galilea y Judea
Galilea y Judea

En la vida diaria

El jefe de un equipo de rescate responde a un recluta que pide el puesto más visible entregándole los suministros que necesitan sus compañeros agotados. Dirigir significa atender sus necesidades, no buscar un lugar por encima de ellos. El jefe asume una parte igual de exigente. Jesús entrega su vida como rescate por muchos, no solo un ejemplo de buena dirección de equipos.

Observe

Mateo 20:28 Jesús une el servicio con dar su vida como rescate. Su ejemplo implica la liberación de otros a costa de sí mismo, no solo una conducta cortés que conserve todas las ventajas.

Mateo 20:20-28

Santa Biblia Reina Valera 1909

20Entonces se llegó á él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorándo[le], y pidiéndole algo.

21Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos, el uno á tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino.

22Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís: ¿podéis beber el vaso que yo he de beber, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Y ellos le dicen: Podemos.

23Y él les dice: A la verdad mi vaso beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas el sentaros á mi mano derecha y á mi izquierda, no es mío dar[lo], sino á aquellos para quienes está aparejado de mi Padre.

24Y como los diez oyeron esto, se enojaron de los dos hermanos.

25Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.

26Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor;

27Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo:

28Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Mateo 20:29-34

Jesús se detiene ante quienes la multitud calla

Al salir de Jericó, una ciudad de la ruta, una gran multitud sigue a Jesús. Dos ciegos junto al camino oyen que pasa y piden misericordia. Lo llaman Hijo de David, el heredero real prometido. La gente les manda callar, pero gritan más fuerte. Jesús se detiene y pregunta qué quieren que haga. Piden ver. Movido por compasión, les toca los ojos; enseguida ven y lo siguen. Aquellos a quienes se trataba como interrupciones se vuelven seguidores gracias a la atención que la multitud intentó negarles.

En la vida diaria

Una intérprete de un congreso se detiene junto a dos visitantes cuyas peticiones de acceso quedan ahogadas por la multitud en movimiento. Pregunta qué ayuda necesitan en vez de dejar que la gente responda por ellos. El acto puede detenerse el tiempo necesario para escuchar. Jesús devuelve la vista al instante con compasión y contacto, no el acceso que facilita una intérprete.

Observe

Mateo 20:32 Los hombres responden por sí mismos cuando Jesús pregunta qué quieren. La multitud intentó callarlos. Él no deja que ese rechazo decida el lugar que tendrán en su tiempo.

Mateo 20:29-34

Santa Biblia Reina Valera 1909

29Entonces saliendo ellos de Jericó, le seguía gran compañía.

30Y he aquí dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

31Y la gente les reñía para que callasen; mas ellos clamaban más, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

32Y parándose Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros?

33Ellos le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.

34Entonces Jesús, teniendo misericordia [de ellos], les tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron.

Detalles que vale la pena notar

34versículos en esta lectura
4movimientos principales
6preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Mateo 20:1 comienza con “PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.”

Dónde cambia el capítulo

Mateo 20:15 forma un giro natural: “¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?”

La nota final

Mateo 20:34 deja al lector con “Entonces Jesús, teniendo misericordia [de ellos], les tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras ellos, dijo, para, vosotros, Entonces, cerca ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

denario
Moneda que aquí equivale al salario acordado por un día de trabajo.
mayordomo
Persona encargada de administrar los bienes o pagos de otra.
rescate
Precio que se entrega para liberar a otros de esclavitud o cautiverio.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20