El panorama
Jesús, el maestro que habla a sus seguidores, continúa su enseñanza sobre la vida ante Dios. Ahora trata de dar, orar y ayunar, que significa dejar de comer para buscar a Dios. Cada una de estas cosas puede convertirse en una forma de ganar elogios. Jesús llama a Dios el Padre de sus seguidores y dice que ve los actos ocultos. Les da palabras para orar y advierte que no deben dejarse gobernar por el dinero. La comida y la ropa son necesidades reales, pero los insta a confiar en el cuidado de Dios en vez de vivir gobernados por el miedo.
En este capítulo
- Dar debe buscar a Dios y no aplausos Mateo 6:1-4
Jesús advierte a sus seguidores que no ayuden a los pobres para recibir elogios.
- La oración se dirige al Padre que ya sabe Mateo 6:5-8
Quienes aman orar donde las multitudes pueden verlos han elegido la alabanza humana, dice Jesús.
- La oración une la necesidad diaria al perdón Mateo 6:9-15
Jesús da a sus seguidores una oración a Dios como su Padre celestial.
- Ayunar sin una exhibición pública Mateo 6:16-18
Jesús pasa al ayuno, dejar de comer como acto de devoción.
- El tesoro muestra qué gobierna el corazón Mateo 6:19-24
Jesús contrasta las reservas terrenales, expuestas a polillas, deterioro y robo, con el tesoro guardado con Dios.
- El Padre conoce sus necesidades diarias Mateo 6:25-34
La preocupación por comida, bebida y ropa no debe gobernar a sus oyentes, dice Jesús.
Verdad central
Jesús enseña una devoción que busca al Padre en vez de un público, y una confianza que se niega a dejar que la riqueza o la preocupación gobiernen la vida.

Las Escrituras junto al resumen
Mateo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 34Mateo 6:1-4
Dar debe buscar a Dios y no aplausos
Jesús advierte a sus seguidores que no ayuden a los pobres para recibir elogios. Describe a personas que llaman la atención sobre sus regalos en las calles y las sinagogas, lugares judíos de culto. Una vez que los demás las alaban, tienen la recompensa que querían. Sus seguidores deben dar con tanta discreción que una mano parezca ignorar lo que hace la otra. Es una imagen viva de evitar la exhibición, no una afirmación sobre cómo funcionan las manos. Dios ve incluso un regalo oculto. Jesús promete que su Padre lo recompensará. La intención de quien da importa tanto como la ayuda que llega al pobre.

En la vida diaria
Una empleada de una lavandería mete dinero discretamente en la colecta del personal para pagar el pasaje de tren de una compañera. Deja el sobre sin su nombre y vuelve a doblar sábanas. La compañera recibe el billete sin que le pidan alabarla ante el equipo. Jesús promete una recompensa de Dios, algo que dar discretamente en el trabajo no puede garantizar.
Observe
Mateo 6:2 Quienes dan buscando elogios ya tienen su recompensa cuando otros los admiran. Jesús revela el propósito que eligieron, en vez de decir que su éxito público pasó inadvertido.
Mateo 6:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091MIRAD que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos.
2Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su recompensa.
3Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha;
4Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público.
Mateo 6:5-8
La oración se dirige al Padre que ya sabe
Quienes aman orar donde las multitudes pueden verlos han elegido la alabanza humana, dice Jesús. Dice a sus seguidores que cierren una puerta y hablen con Dios en privado. Su Padre ve lo que nadie más ve. Tampoco necesitan acumular palabras vacías para que Dios los escuche. Él conoce sus necesidades antes de que hablen. Los cristianos discrepan sobre las fórmulas repetidas de oración; aquí la advertencia se dirige a las palabras vacías que pretenden lograr que Dios escuche por su extensión. Jesús sigue enseñando a pedir lo necesario. La oración es hablar a un Padre que los conoce, no una exhibición de habilidad con las palabras.
En la vida diaria
Una hija se sienta junto a su padre en un banco del jardín y le cuenta lo que la preocupa. Abandona el discurso pulido que había preparado y habla sin tratar de impresionar a los vecinos. Él escucha, aunque ya conoce parte de las noticias. Jesús describe a un Padre cuyo conocimiento no tiene las lagunas humanas.
Observe
Mateo 6:8 El conocimiento del Padre precede a la petición. Aun así, se enseña a pedir, de modo que ese conocimiento previo no vuelve la oración inútil ni indeseada.
Mateo 6:5-8
Santa Biblia Reina Valera 19095Y cuando oras, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago.
6Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
7Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.
8No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
Mateo 6:9-15
La oración une la necesidad diaria al perdón
Jesús da a sus seguidores una oración a Dios como su Padre celestial. Pide que el nombre de Dios sea honrado como santo. Busca su reino, es decir, su gobierno, y pide que la tierra le obedezca como el cielo. Luego vienen el alimento del día, el perdón de las faltas y el rescate de la tentación y del mal. La oración termina alabando el gobierno y la fuerza de Dios. Aquí las deudas incluyen las faltas cometidas, como muestran las siguientes palabras de Jesús. Advierte que quienes se nieguen a perdonar no recibirán el perdón del Padre. Las tradiciones cristianas discrepan sobre cómo se relaciona esta advertencia con la gracia, la ayuda que Dios da gratuitamente.

En la vida diaria
Una mujer que cultiva una parcela pide compartir la cosecha de un vecino después de perder sus propias judías. Mientras recogen, le perdona una pequeña deuda que él aún tiene con ella. Busca ayuda a la vez que renuncia a un derecho que puede exigirle. Jesús habla de perdonar faltas ante Dios, no de intercambiar productos ni cancelar una deuda del huerto.
Observe
Mateo 6:12 La petición de perdón de las deudas incluye el trato que quien ora da a sus deudores. Se expresa la misericordia como una obligación compartida, no como un beneficio que se reclama mientras se niega a otros.
Mateo 6:9-15
Santa Biblia Reina Valera 19099Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11Danos hoy nuestro pan cotidiano.
12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.
13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
14Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial.
15Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
Mateo 6:16-18
Ayunar sin una exhibición pública
Jesús pasa al ayuno, dejar de comer como acto de devoción. Quienes buscan atención hacen que sus rostros parezcan abatidos para que otros noten lo que hacen. La aprobación visible es la recompensa que querían. Sus discípulos deben lavarse la cara y cuidar su aspecto de la forma habitual. El ayuno se dirige al Padre, no a observadores que puedan admirarlo. Dios ve lo oculto y lo recompensará. La instrucción no niega que ayunar tenga un costo corporal. Rechaza convertir ese costo en una pretensión pública de mayor santidad.


En la vida diaria
Un nadador llega al entrenamiento después de dedicar su tarde libre a ayudar a un amigo enfermo. Se lava, se cambia y se une a los demás sin buscar elogios por las horas de sueño perdidas. La ayuda sigue siendo real aunque nadie en la piscina conozca su costo. Jesús se ocupa del ayuno ante Dios, no del cansancio oculto por ayudar a un amigo.
Observe
Mateo 6:17 Durante el ayuno se indican el lavado y el arreglo habituales. No se pide al discípulo que muestre aflicción visible como prueba de que su devoción es seria.
Mateo 6:16-18
Santa Biblia Reina Valera 190916Y cuando ayunáis, no seáis como los hipócritas, austeros; porque ellos demudan sus rostros para parecer á los hombres que ayunan: de cierto os digo, que ya tienen su pago.
17Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu rostro;
18Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
Mateo 6:19-24
El tesoro muestra qué gobierna el corazón
Jesús contrasta las reservas terrenales, expuestas a polillas, deterioro y robo, con el tesoro guardado con Dios. El corazón sigue lo que una persona más valora. Luego representa al ojo como la lámpara del cuerpo: una visión clara trae luz, mientras un ojo malo deja oscuridad. Los lectores discrepan sobre detalles de esta imagen, pero su contexto trata de una mirada sin lealtades divididas hacia los bienes. Ningún siervo puede servir plenamente a dos amos rivales. Apegarse a uno implica rechazar al otro. Dios y la riqueza no pueden gobernar a la vez. La enseñanza pregunta quién dirige la vida, no solo cuánto dinero hay en una cuenta.

En la vida diaria
El dueño de un barco ordena a un capitán mantener la seguridad, mientras un segundo pagador recompensa en secreto los viajes más rápidos que incumplen los límites. Al timón, el capitán no puede obedecer ambas órdenes en la misma travesía. Una autoridad debe gobernar la elección. Jesús dice que la riqueza compite con Dios por la lealtad; ninguno de los dueños de barcos ocupa el lugar de Dios.
Observe
Mateo 6:21 El corazón sigue al tesoro; no se los describe como cosas separadas. Lo que se guarda y aprecia atrae la atención y la lealtad hacia el mismo lugar.
Mateo 6:19-24
Santa Biblia Reina Valera 190919No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladrones minan y hurtan;
20Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan:
21Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.
22La lámpara del cuerpo es el ojo: así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso:
23Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas?
24Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.
Mateo 6:25-34
El Padre conoce sus necesidades diarias
La preocupación por comida, bebida y ropa no debe gobernar a sus oyentes, dice Jesús. La vida es más que esas necesidades. Las aves reciben alimento sin graneros, y las flores del campo superan en esplendor a Salomón, el antiguo rey famoso por su magnificencia, sin tejer tela. La preocupación no puede aumentar la estatura de una persona. Si Dios cuida de la hierba que dura poco, su pueblo puede confiar en que lo cuida. El Padre ya conoce sus necesidades. Deben buscar primero su reino y sus caminos justos, confiando en que él proveerá. No hace falta cargar de antemano con el mañana; cada día ya tiene sus propios problemas.

En la vida diaria
Una cuidadora a domicilio se pone junto a la cama de un cliente ansioso y prepara la ropa de hoy. Él no deja de buscar una larga lista de preocupaciones para la semana siguiente. Ella lo ayuda a vestirse y menciona la única cita que tiene esa mañana. Jesús basa la confianza en el cuidado de Dios, no en el plan de una trabajadora para ese día.
Observe
Mateo 6:34 Jesús reconoce que cada día tiene dificultades. La confianza no se presenta como prueba de que la vida carezca de problemas reales, sino como libertad frente a la carga del mañana antes de que llegue.
Mateo 6:25-34
Santa Biblia Reina Valera 190925Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?
26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?
27Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?
28Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;
29Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.
30Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios [la] viste así, ¿no [hará] mucho más á vosotros, [hombres] de poca fe?
31No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos?
32Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester.
33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
34Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Mateo 6:1 comienza con “MIRAD que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los…”
Dónde cambia el capítulo
Mateo 6:23 forma un giro natural: “Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas?”
La nota final
Mateo 6:34 deja al lector con “Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Padre, vuestro, hombres, porque, como, cuando ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- limosna
- Ayuda material que se da a quienes carecen de lo necesario.
- cámara
- Habitación interior privada donde una persona puede cerrar la puerta.
- parlería
- Abundancia de palabras vacías usadas aquí para intentar hacerse oír.
- Mammón
- La riqueza o los bienes tratados como fuente de seguridad y dominio.
Escucha y mira junto al pasaje
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