Pureza, restitución y sospechas de traición

Números 5

El panorama

El campamento de Israel, el pueblo que vive alrededor de la tienda de encuentro con Dios, ya tiene normas para trasladarla y custodiarla. Moisés, su líder, recibe ahora órdenes sobre las condiciones dentro del campamento. Algunas personas deben permanecer fuera por impureza ritual, un estado que limita el contacto con la vida sagrada. Quienes han hecho daño deben devolver lo que deben. Otra ley trata la sospecha de adulterio de un marido, incluidos los casos en que su esposa es inocente.

En este capítulo

Verdad central

La presencia de Dios determina las normas del campamento sobre pureza ritual, reparación de daños y sospechas de adulterio sin probar por parte de un marido.

Números 5: Pureza, restitución y sospechas de traición
Escena del capítuloNúmeros 5

Las Escrituras junto al resumen

Números · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 31

Números 5:1-4

Las personas impuras salen del campamento

Dios manda a Moisés sacar a ciertas personas del campamento. Algunas tienen lepra, un término que abarca afecciones graves de la piel. Otras tienen flujos corporales o han tocado un cadáver. La orden se aplica por igual a hombres y mujeres. La razón indicada es que Dios habita entre el pueblo, por lo que el campamento no debe contaminarse. Israel obedece. Estas personas no pueden participar por ahora en la vida santa. Tocar a un muerto no significa por sí mismo que alguien haya obrado mal.

Números 5:1-4: Las personas impuras salen del campamento
Escena del capítuloNúmeros 5

En la vida diaria

Una enfermera de trasplantes aleja de la habitación de un paciente a un visitante con fiebre. El visitante no ha hecho nada deshonesto, pero no puede entrar según las normas actuales de la sala. La enfermera aplica la misma restricción a familiares y empleados. Números da la presencia de Dios como razón de la exclusión, en lugar de una explicación médica.

Observe

Números 5:3 Hombres y mujeres se enfrentan al mismo límite. La preocupación expresada es que Dios habita entre el pueblo, no que cada persona afectada haya cometido una falta deliberada.

Números 5:1-4

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo:

2Manda á los hijos de Israel que echen del campo á todo leproso, y á todos los que padecen flujo de semen, y á todo contaminado sobre muerto:

3Así hombres como mujeres echaréis, fuera del campo los echaréis; porque no contaminen el campo de aquellos entre los cuales yo habito.

4E hiciéronlo así los hijos de Israel, que los echaron fuera del campo: como Jehová dijo á Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel.

Números 5:5-10

Quien hace daño debe reparar la pérdida

Un hombre o una mujer que perjudica a otra persona debe confesar el pecado. La restitución incluye toda la pérdida más una quinta parte, y se paga a la persona perjudicada. Si no hay un pariente que pueda recibir lo adeudado, el pago pasa al sacerdote como algo que pertenece a Dios. También se ofrece un carnero para tratar la culpa ante él. Las órdenes confirman después el derecho del sacerdote a los dones sagrados que le llevan. Reparar el daño y buscar una relación restaurada con Dios van juntos.

Números 5:5-10: Quien hace daño debe reparar la pérdida
Escena del capítuloNúmeros 5

En la vida diaria

Una aprendiz de joyería admite haber vendido el reloj de un cliente sin permiso. Entrega su valor completo y un pago añadido, en vez de tratar una disculpa como toda la reparación necesaria. El reloj perdido deja una deuda que las palabras solas no saldan. Esta norma bíblica también exige una ofrenda a Dios, a diferencia de una compensación ordinaria.

Observe

Números 5:7 La confesión va acompañada de restitución y de una quinta parte adicional. Admitir la falta no anula la pérdida sufrida por la persona perjudicada.

Números 5:5-10

Santa Biblia Reina Valera 1909

5Además habló Jehová á Moisés, diciendo:

6Habla á los hijos de Israel: El hombre ó la mujer que cometiere alguno de todos los pecados de los hombres, haciendo prevaricación contra Jehová, y delinquiere aquella persona;

7Confesarán su pecado que cometieron, y compensarán su ofensa enteramente, y añadirán su quinto sobre ello, y lo darán á aquel contra quien pecaron.

8Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcida la ofensa, daráse la indemnización del agravio á Jehová, al sacerdote, á más del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por él.

9Y toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel presentaren al sacerdote, suya será.

10Y lo santificado de cualquiera será suyo: asimismo lo que cualquiera diere al sacerdote, suyo será.

Números 5:11-15

Los celos llevan a una esposa ante Dios

Dios entrega a Moisés esta ley para un marido que sospecha de su esposa. Cree que ella ha tenido relaciones sexuales con otro hombre. No hay testigos y no la han sorprendido en el acto. Su esposa podría ser culpable o inocente. Se incluyen ambos casos. El marido la lleva al sacerdote con harina de cebada como ofrenda. No se añade aceite ni incienso. La sospecha inicia el proceso, pero por sí sola no determina si ella ha cometido la falta de la que se la acusa.

Números 5:11-15: Los celos llevan a una esposa ante Dios
Escena del capítuloNúmeros 5

En la vida diaria

La dueña de una pequeña panadería sospecha de su contable después de que desaparezca dinero, pero no tiene testigos ni registros claros. Lleva las cuentas discutidas a un revisor en vez de declarar probado el caso. La tensión es real antes de que se aclaren los hechos. Números describe la acusación de un marido y un rito sagrado, no una auditoría.

Observe

Números 5:14 La ley incluye expresamente a una esposa inocente. Por tanto, la certeza de un marido celoso no se trata como prueba de que el acto sospechado ocurrió realmente.

Números 5:11-15

Santa Biblia Reina Valera 1909

11Y Jehová habló á Moisés, diciendo:

12Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando la mujer de alguno se desmandare, é hiciere traición contra él,

13Que alguno se hubiere echado con ella en carnal ayuntamiento, y su marido no lo hubiese visto por haberse ella contaminado ocultamente, ni hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido cogida en el acto;

14Si viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, habiéndose ella contaminado; ó viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose ella contaminado;

15Entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y traerá su ofrenda con ella, la décima de un epha de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso: porque es presente de celos, presente de recordación, que trae en memoria pecado.

Números 5:16-22

El sacerdote anuncia el juramento

El sacerdote coloca a la mujer ante Dios con la ofrenda en las manos. Mezcla agua sagrada con polvo del suelo del tabernáculo y le descubre la cabeza. Luego formula un juramento: la inocencia la deja libre, pero la culpa trae una maldición sobre su cuerpo. Se le hinchará el vientre y se le consumirá el muslo. Se discute qué significan estos efectos corporales. Ella acepta el juramento. El rito pone el asunto oculto ante Dios, en lugar de presentar a un testigo capaz de demostrar lo ocurrido.

Números 5:16-22: El sacerdote anuncia el juramento
Escena del capítuloNúmeros 5
La disposición del campamento de Israel
La disposición del campamento de Israel

En la vida diaria

Un inquilino acusado permanece de pie en una furgoneta de mediación mientras una trabajadora neutral lee la queja. El propietario habla con enojo desde el escalón. La acusación escrita todavía necesita una respuesta antes de una resolución. Quienes escuchan oyen lo que está en juego antes de que llegue cualquier decisión. La mujer de Números se enfrenta a un juramento divino con consecuencias corporales, no a una mediación.

Observe

Números 5:19 El juramento declara primero que una mujer inocente queda libre de la maldición. Esa condición importa porque la sospecha del marido no ha demostrado su culpa.

Números 5:16-22

Santa Biblia Reina Valera 1909

16Y el sacerdote la hará acercar, y la hará poner delante de Jehová.

17Luego tomará el sacerdote del agua santa en un vaso de barro: tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el suelo del tabernáculo, y echarálo en el agua.

18Y hará el sacerdote estar en pie á la mujer delante de Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos el presente de la recordación, que es el presente de celos: y el sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean maldición.

19Y el sacerdote la conjurará, y le dirá: Si ninguno hubiere dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido á inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición:

20Mas si te has descarriado de tu marido, y te has amancillado, y alguno hubiere tenido coito contigo, fuera de tu marido:

21(El sacerdote conjurará á la mujer con juramento de maldición, y dirá á la mujer): Jehová te dé en maldición y en conjuración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová á tu muslo que caiga, y á tu vientre que se te hinche;

22Y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén, amén.

Números 5:23-28

El agua y el resultado

El sacerdote escribe las maldiciones y borra lo escrito con el agua. Toma la ofrenda de cebada de la mujer, la presenta ante Dios y quema un puñado sobre el altar. Ella bebe el agua. La ley dice que la culpa trae la maldición corporal anunciada y vergüenza entre su pueblo. La inocencia la deja libre y capaz de tener hijos. Aquí no se relata ningún caso real. La orden describe el resultado esperado del rito sin dar una explicación médica de cómo funciona.

Números 5:23-28: El agua y el resultado
Escena del capítuloNúmeros 5

En la vida diaria

Un conserje escolar acusado falsamente espera a que una investigación formal llegue a una conclusión. Cuando no se sostiene la acusación, la resolución escrita limpia su nombre en vez de dejarlo bajo sospecha permanente. El temor de quien lo acusa no se convierte en el veredicto final. Esta investigación depende de pruebas, mientras que el rito de Números confía el asunto oculto a Dios.

Observe

Números 5:28 Se describe a una mujer inocente como libre y capaz de concebir. El resultado declarado del rito distingue la inocencia de la culpa, en vez de tratar por igual a todas las esposas acusadas.

Números 5:23-28

Santa Biblia Reina Valera 1909

23Y el sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro, y las borrará con las aguas amargas:

24Y dará á beber á la mujer las aguas amargas que traen maldición; y las aguas que obran maldición entrarán en ella por amargas.

25Después tomará el sacerdote de la mano de la mujer el presente de los celos, y mecerálo delante de Jehová, y lo ofrecerá delante del altar:

26Y tomará el sacerdote un puñado del presente, en memoria de ella, y lo quemará sobre el altar, y después dará á beber las aguas á la mujer.

27Darále pues á beber las aguas; y será, que si fuere inmunda y hubiere hecho traición contra su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella en amargura, y su vientre se hinchará, y caerá su muslo; y la mujer será por maldición en medio de su pueblo.

28Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.

Números 5:29-31

La ley asigna responsabilidades desiguales

Las líneas finales reúnen la ley de los celos en una declaración de cierre. Se aplica cuando una esposa ha sido infiel o cuando un marido siente celos y la lleva ante Dios. El sacerdote debe realizar todo el procedimiento. Se describe al marido como libre de culpa, mientras la mujer carga con la suya. La norma impone cargas desiguales a los dos esposos. No se da una prueba equivalente para una esposa que sospeche de su marido. La ley no explica por qué.

Números 5:29-31: La ley asigna responsabilidades desiguales
Escena del capítuloNúmeros 5

En la vida diaria

La gerente de un taller presenta una queja contra un empleado bajo una norma que expone solo al empleado a una sanción. Ella sigue el proceso exigido, pero el trabajador soporta la carga de la investigación. El desequilibrio sigue siendo visible aunque se cumplan las reglas. Esta política moderna no invoca a Dios ni amenaza con una maldición corporal.

Observe

Números 5:31 La responsabilidad recae de manera distinta sobre el marido y la esposa. La redacción final no ofrece un procedimiento equivalente para comprobar la fidelidad de un marido cuando su esposa sospecha de él.

Números 5:29-31

Santa Biblia Reina Valera 1909

29Esta es la ley de los celos, cuando la mujer hiciere traición á su marido, y se amancillare;

30O del marido, sobre el cual pasare espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer: presentarála entonces delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.

31Y aquel varón será libre de iniquidad, y la mujer llevará su pecado.

Detalles que vale la pena notar

31versículos en esta lectura
6movimientos principales

La imagen inicial

Números 5:1 comienza con “Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo:”

Dónde cambia el capítulo

Números 5:16 forma un giro natural: “Y el sacerdote la hará acercar, y la hará poner delante de Jehová.”

La nota final

Números 5:31 deja al lector con “Y aquel varón será libre de iniquidad, y la mujer llevará su pecado.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras mujer, sacerdote, ella, JEHOV, aguas, maldici ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

expiación
Ofrenda o acto que trata la culpa ante Dios.
iniquidad
Maldad o culpa por una conducta que viola lo justo.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

Informar de un error en esta página

Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20