Éxodo 30:1-6
Delante del velo que está junto al arca
La posición es toda la descripción. Todo lo relativo a este altar se declara en términos de cuán cerca del arca se le permite estar.
Versículo por versículo
- 30:2
El altar mide un codo por lado y dos de altura; el pasaje no permite convertir esas dimensiones a una medida moderna absolutamente segura.
- 30:3
El oro recubre una estructura de madera; no es un bloque macizo de oro.
- 30:6
La redacción vincula el altar con el lugar de encuentro sobre el arca y conserva el velo que los separa.











El altar más pequeño recibe la ubicación más íntima. Su posición no se describe solo mediante una pared o un punto cardinal, sino mediante el velo, el arca, el propiciatorio y el lugar donde Dios se encontrará con Moisés. Las medidas sitúan un mueble. La última frase sitúa su servicio en relación con la presencia divina.
Eso no coloca el altar dentro del lugar santísimo. Éxodo 40:26 lo sitúa expresamente delante del velo. La cortina sigue en medio. Cercanía y acceso sin restricciones no son lo mismo; la disposición conserva tanto la invitación a servir como el límite de la estancia interior.
Su superficie cuadrada mide un codo por lado, frente al cuadrado de cinco codos del altar de bronce en Éxodo 27:1. No es una versión reducida del mismo aparato. Tiene material, ubicación y propósito propios. La madera recubierta de oro, los cuernos, la moldura y las varas lo integran plenamente en el santuario itinerante. Ocupar poco espacio no significa tener una función menor. El incienso diario se ofrece junto al límite del lugar de encuentro.