Génesis 22:3
Cortó leña
La leña se prepara al comienzo de una caminata de tres días, antes de que el monte esté siquiera identificado. Nada de la preparación se deja al destino.
Versículo por versículo
- 22:3
Cortó traduce el hebreo baqa, que es partir o hender: la leña sale de casa ya rajada, y quien la raja es Abraham.
- 22:3
El mandato menciona la tierra de Moriah en 22:2, pero no indica la edad de Isaac ni cuánto duraron los preparativos.












La leña no se parte sola. En un versículo lleno de preparativos, el Libro de Génesis mantiene a Abraham en el centro del trabajo: se levanta, ensilla, toma, corta y parte. Lo acompañan dos jóvenes, pero la oración no les entrega a ellos la tarea difícil. Antes de que haya un altar en el monte, hay leña que cortar en casa. La ofrenda ya tiene peso mucho antes de tener un lugar.
Aquí no se registra una discusión, una noche en vela ni un corazón tranquilo. Salir temprano demuestra una acción, no un estado emocional. Esa reserva importa porque el mandato del versículo anterior se refiere a Isaac, el hijo que Abraham ama. Una lista de tareas corrientes queda junto a una exigencia extraordinaria, y esas tareas ya no pueden parecer corrientes. Incluso el destino sigue siendo el lugar señalado por Dios, no un sitio que Abraham escoge a su gusto. Los preparativos hacen visible la obediencia. No la convierten en algo fácil.