Éxodo 32:1
No sabemos qué le haya acontecido
El detonante es un hombre ausente y una espera insoportable. Piden algo que vaya delante de ellos, que es lo que la columna venía haciendo.
Versículo por versículo
- 32:1
No sabemos, dicen, y la Reina Valera lo deja en esas dos palabras. Su petición declara incertidumbre sobre Moisés, no conocimiento confirmado de su muerte.
- 32:1
El SEÑOR va delante de Israel en Éxodo 13:21; pedir dioses que vayan delante repite ese lenguaje de guía.












Saben que Moisés tarda. No saben que haya muerto, desaparecido para siempre o terminado su tarea; el versículo no afirma ninguna de esas cosas. La distancia entre lo que saben y lo que exigen abre el problema. Una ausencia sin explicación se convierte en motivo para encargar dioses. Buscan algo que vaya delante de ellos, ocupando el lugar de la guía ya atribuida al SEÑOR en Éxodo 13:21.
Este Moisés es una descripción notablemente reducida del hombre que en ese momento recibe instrucciones para el culto del pueblo. Su petición recuerda la salida de Egipto, pero la vincula con el dirigente ausente y propone una respuesta fabricada a su ausencia. Aarón no es un espectador cualquiera atrapado junto a la multitud. Éxodo 24:14 lo dejó entre los responsables de atender asuntos durante la ausencia de Moisés. La exigencia llega, por tanto, al encargado de gestionar la espera. El silencio del monte no ha dado instrucciones nuevas. El campamento decide producir las suyas.