21:5Y vino á él su mujer Jezabel, y díjole: ¿Por qué está tan triste tu espíritu, y no comes pan?
21:6Y él respondió: Porque hablé con Naboth de Jezreel, y díjele que me diera su viña por dinero, ó que, si más quería, le daría [otra] viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña.
21:7Y su mujer Jezabel le dijo: ¿Eres tú ahora rey sobre Israel? Levántate, y come pan, y alégrate: yo te daré la viña de Naboth de Jezreel.
21:8Entonces ella escribió cartas en nombre de Achâb, y sellólas con su anillo y enviólas á los ancianos y á los principales que moraban en su ciudad con Naboth.
21:9Y las cartas que escribió decían así: Proclamad ayuno, y poned á Naboth á la cabecera del pueblo;
21:10Y poned dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él, y digan: Tú has blasfemado á Dios y al rey. Y entonces sacadlo, y apedreadlo, y muera.
21:11Y los de su ciudad, los ancianos y los principales que moraban en su ciudad, lo hicieron como Jezabel les mandó, conforme á lo escrito en las cartas que ella les había enviado.
21:12Y promulgaron ayuno, y asentaron á Naboth á la cabecera del pueblo.
21:13Vinieron entonces dos hombres perversos, y sentáronse delante de él: y aquellos hombres de Belial atestiguaron contra Naboth delante del pueblo, diciendo: Naboth ha blasfemado á Dios y al rey. Y sacáronlo fuera de la ciudad, y apedreáronlo con piedras, y murió.
21:14Después enviaron á decir á Jezabel: Naboth ha sido apedreado y muerto.
21:15Y como Jezabel oyó que Naboth había sido apedreado y muerto, dijo á Achâb: Levántate y posee la viña de Naboth de Jezreel, que no te la quiso dar por dinero; porque Naboth no vive, sino que es muerto.
21:16Y oyendo Achâb que Naboth era muerto, levantóse para descender á la viña de Naboth de Jezreel, para tomar posesión de ella.
El contraste no está solamente entre dos grupos de profetas. Está en las condiciones bajo las que pueden comer. Un grupo necesita cuevas, ocultamiento, pan y agua. Cuatrocientos vinculados con Asera comen a la mesa de Jezabel. La casa real no se mantiene a igual distancia de las dos lealtades. Sostiene a un lado mientras la reina elimina al otro.
Abdías impide reducir esa casa a un bloque uniforme de obediencia. Los versículos cercanos lo identifican como su administrador, pero actúa para conservar las vidas que Jezabel amenaza. Los dos versículos seleccionados no explican cada escondite ni describen toda la política de la reina. Dan algo más concreto: cien hombres alimentados fuera de la vista y una compañía numerosa sostenida por el patrocinio real. En un capítulo marcado por el hambre, la distribución del pan dice mucho.