Marcos 15:42-43
Entró osadamente a Pilato
La tarde antes de un sábado, un miembro del concilio pide a un gobernador ocupante el cuerpo de un hombre que sus propios colegas acaban de condenar.
Versículo por versículo
- 15:42
Marcos explica que la preparación es el día anterior al sábado. La aclaración hace visible la urgencia de la sepultura.
- 15:43
La palabra bouleutes designa a un miembro de un consejo, no simplemente a un asesor personal.
- 15:43
El griego describe el hecho de atreverse a entrar. Marcos registra la petición de José, pero no reproduce sus palabras.











El hombre que espera el reino de Dios ahora pide un cadáver a un gobernador romano. Marcos coloca ambos hechos uno junto al otro, sin suavizar ninguno. La esperanza de José no se ha convertido en un discurso de victoria. Se ha convertido en una petición de sepultura.
Su posición importa. Un miembro distinguido del consejo no es un transeúnte anónimo, y presentarse ante Pilato lo vincula con el hombre que el gobernador acaba de mandar crucificar. Marcos dice que entró con valentía. El griego habla de atreverse a actuar, no de una personalidad incapaz de sentir miedo. Hay valor porque ocurre una acción concreta, no porque el Evangelio permita inspeccionar la mente de José.
También corre el tiempo. Marcos explica que la preparación es el día anterior al sábado, de modo que incluso una intención generosa debe volverse práctica enseguida. Permiso, un cuerpo, lino, un lugar: los versículos siguientes están llenos de cosas que deben conseguirse o atenderse. José aparece tarde en el relato, pero no llega sin recursos. Su posición se convierte en acceso, y su espera, en acción. El reino que espera figura en la misma oración que el cuerpo que solicita.