Mateo 10:3
Lebeo, por sobrenombre Tadeo
Las listas no coinciden en cómo llamarlo y todas lo conservan. Ser difícil de nombrar e imposible de quitar es su propio testimonio.
Versículo por versículo
- 10:3
La Reina Valera identifica a Lebeo y Tadeo como una sola persona: Lebeo, por sobrenombre Tadeo. Su redacción no añade dos individuos distintos al total de doce.
- 10:3
La tradición textual griega conserva varias lecturas, incluida la más breve Tadeo. La Reina Valera sigue la forma larga de su texto griego de base.
- 10:3
El versículo no presenta un llamado individual ni explica el origen de la designación.










Dos nombres, un solo lugar a la mesa. La redacción de Mateo identifica a Lebeo y Tadeo como el mismo hombre, no como un inesperado decimotercer apóstol. La designación adicional permite reconocerlo, así como Pedro, hijo de Alfeo y publicano distinguen a otros hombres cercanos. La lista admite varias maneras de nombrar a una persona sin entregar una biografía detrás de cada una.
Aquí conviene respetar ese límite. Algunas explicaciones atractivas de los nombres han servido para dibujar a un discípulo tierno o valiente. Mateo no ofrece ninguna de esas descripciones. El significado propuesto de un nombre no equivale a un temperamento documentado. Lo que sí ofrece el capítulo es un nombramiento: la autoridad concedida en el versículo 1 también le corresponde a este hombre.
Su nombre queda, por tanto, entre un don compartido y un envío compartido. El versículo 5 retoma la lista con estos doce enviados por Jesús. Las instrucciones siguientes no están reservadas a los apóstoles con más palabras conservadas. Tadeo recibe con ellos el encargo de anunciar y sanar. Mateo dice poco de su manera personal de actuar. De su inclusión no deja duda.