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Génesis 38:6-7
Esposa de Er
Judá toma esposa para Er su primogénito, cuyo nombre es Tamar. Er es malo ante los ojos del SEÑOR, y el SEÑOR le quita la vida.
- 02
Génesis 38:8-10
Onán
Judá dice a Onán que se llegue a la mujer de su hermano y levante descendencia a su hermano. Onán sabe que la descendencia no será suya, y la derrama en tierra. Lo que hace desagrada al SEÑOR, y muere también.
- 03
Génesis 38:11
Enviada a casa a esperar
Judá dice a Tamar que permanezca viuda en casa de su padre hasta que crezca Sela, porque dice para sí: no sea que muera él también como sus hermanos. Tamar se va y habita en casa de su padre.
- 04
Génesis 38:12-14
El velo
Muere la esposa de Judá. Después de consolarse sube a sus trasquiladores en Timnat. Tamar lo sabe, y viendo que Sela ha crecido y ella no le ha sido dada, se quita sus ropas de viuda, se cubre con un velo y se sienta en un lugar abierto junto al camino.
- 05
Génesis 38:15-19
Sello, cordón y báculo
Judá, al verla velada, la toma por ramera. Ofrece un cabrito del rebaño; ella pide una prenda hasta que llegue. Tu sello, tu cordón, y tu báculo que tienes en tu mano. Se los da, ella concibe, y vuelve a sus ropas de viuda.
- 06
Génesis 38:20-23
El cabrito que no halló a nadie
Judá envía el cabrito por su amigo Hira para recuperar la prenda. Hira pregunta a los hombres del lugar por la ramera de Enaim y le dicen que no hubo ninguna. Judá lo deja: tómeselo para sí, para que no seamos menospreciados.
- 07
Génesis 38:24-26
Reconoce de quién son
Tres meses después le dicen a Judá que Tamar ha fornicado y está encinta. Sacadla, y sea quemada. Cuando la sacan, envía la prenda a su suegro: del dueño de estas cosas estoy encinta. Judá las reconoce: más justa es ella que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoce.
- 08
Génesis 38:27-30
Fares y Zara
Hay mellizos en su vientre. Uno saca una mano y la partera le ata un hilo de grana, diciendo: este salió primero. Él la retira, y sale su hermano: ¡qué brecha te has abierto!, y lo llaman Fares. Luego el del hilo de grana, Zara.
Entra en la historia como un nombre pegado a la decisión de otro: y Judá tomó mujer para Er su primogénito, la cual se llamaba Tamar. No se dice nada de dónde venía ni de qué quería. Luego uno de los versículos más cortos y pesados de Génesis: y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová, y le quitó Jehová la vida. El texto no dice qué hizo. Da el veredicto sin el cargo, lo cual es raro, y deja a Tamar viuda en las primeras líneas de su propio capítulo, sin hijo y sin lugar. Todo lo que hace después es un intento de recuperar lo que este versículo le quitó antes de que tuviera ocasión de hablar.