44:14Y llegó Judá con sus hermanos á casa de José, que aun estaba allí, y postráronse delante de él en tierra.
44:15Y díjoles José: ¿Qué obra es esta que habéis hecho? ¿no sabéis que un hombre como yo sabe adivinar?
44:16Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos á mi señor? ¿qué hablaremos? ¿ó con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos: he aquí, nosotros somos siervos de mi señor, nosotros, y también aquél en cuyo poder fué hallada la copa.
44:17Y él respondió: Nunca yo tal haga: el varón en cuyo poder fué hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id en paz á vuestro padre.
44:18Entonces Judá se llegó á él, y dijo: Ay señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón.
44:19Mi señor preguntó á sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre ó hermano?
44:20Y nosotros respondimos á mi señor: Tenemos un padre anciano, y un mozo que le nació en su vejez, pequeño [aún]; y un hermano suyo murió, y él quedó solo de su madre, y su padre lo ama.
44:21Y tú dijiste á tus siervos: Traédmelo, y pondré mis ojos sobre él.
44:22Y nosotros dijimos á mi señor: El mozo no puede dejar á su padre, porque si le dejare, su padre morirá.
44:23Y dijiste á tus siervos: Si vuestro hermano menor no descendiere con vosotros, no veáis más mi rostro.
44:24Aconteció pues, que como llegamos á mi padre tu siervo, contámosle las palabras de mi señor.
44:25Y dijo nuestro padre: Volved á comprarnos un poco de alimento.
44:26Y nosotros respondimos: No podemos ir: si nuestro hermano fuere con nosotros, iremos; porque no podemos ver el rostro del varón, no estando con nosotros nuestro hermano el menor.
44:27Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabéis que dos me parió mi mujer;
44:28Y el uno salió de conmigo, y pienso de cierto que fué despedazado, y hasta ahora no le he visto;
44:29Y si tomareis también éste de delante de mí, y le aconteciere [algún] desastre, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura.
44:30Ahora, pues, cuando llegare yo á tu siervo mi padre, y el mozo no fuere conmigo, como su alma está ligada al alma de él,
44:31Sucederá que cuando no vea al mozo, morirá: y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor á la sepultura.
44:32Como tu siervo salió por fiador del mozo con mi padre, diciendo: Si no te lo volviere, entonces yo seré culpable para mi padre todos los días;
44:33Ruégote por tanto que quede ahora tu siervo por el mozo por siervo de mi señor, y que el mozo vaya con sus hermanos.
44:34Porque ¿cómo iré yo á mi padre sin el mozo? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá á mi padre.
La primera aparición de Judá pertenece a la gratitud de otra persona. Lea dice que ahora alabará al SEÑOR, y el niño recibe un nombre formado alrededor de esa alabanza. El versículo no anuncia un rey, una tribu ni una futura posición de mando. Es el cuarto hijo de una mujer cuyas palabras anteriores al poner nombres volvían una y otra vez al amor de su marido.
Aquí la frase se dirige al SEÑOR sin mencionar lo que Jacob podría hacer por fin. Ese cambio es real; atribuirle a Lea una recuperación emocional permanente sería inventar. Judá comienza con lo que su madre dice de verdad, no con una reputación que ya haya ganado. El nombre es alabanza. El niño todavía no ha actuado.