1 Samuel 31:1-6
Mataron á Jonathán
Se nombra y se mata a tres hijos en un versículo. El relato no les da escena, que es como el capítulo registra la magnitud.
Versículo por versículo
- 31:2
Aquí se nombra a los tres hijos muertos. No se afirma que Saúl no tuviera hijos sobrevivientes; Is-boset aparece en 2 Samuel 2:8.
- 31:4
La preocupación expresada por Saúl es el maltrato de sus enemigos. La negativa del escudero se atribuye al miedo, no a una explicación añadida por comentaristas posteriores.
- 31:6
Todos sus hombres describe a quienes acompañaban a Saúl en esta derrota. El propio versículo 7 menciona israelitas sobrevivientes que abandonan sus ciudades.












Jonatán aparece primero entre los hijos. El hombre que había defendido a David, el hijo cuya lealtad no había seguido la hostilidad de su padre, muere en la misma derrota. Gilboa no separa sus muertos entre quienes merecen caer y quienes no. Los nombres caen juntos.
La última orden registrada de Saúl trata de lo que sus enemigos podrían hacerle. El temor al maltrato está expresado; cualquier otra idea sobre sus pensamientos privados debe quedar sin afirmar. Su escudero no logra cumplir la orden, y las dos muertes se registran en una secuencia breve y terrible. El Primer Libro de Samuel no las adorna.
La frase que reúne a todos en aquel mismo día cierra el párrafo. Esa concentración importa: rey, hijos, asistente y combatientes quedan dentro de una sola oración, mientras el versículo siguiente describirá ciudades abandonadas. La derrota tiene consecuencias fuera del campo de batalla. David no está sobre el cuerpo de Saúl, reclamando una victoria. Según 2 Samuel 1:1, está en Siclag. El trono pierde a su ocupante sin que el fugitivo lo haya herido.