Éxodo 15:22-23
No pudieron beber las aguas
Tres días sin agua, y luego agua que no sirve. El lugar recibe nombre por el sabor, y el nombre se queda pegado al suceso.
Versículo por versículo
- 15:22
Los tres días se cuentan desde la salida del mar. El pasaje no indica cuántos días transcurrieron entre Mara y Elim.
- 15:23
El nombre Mara se vincula expresamente con la amargura del agua. No se identifica un mineral, una sustancia tóxica ni una planta medicinal concreta.
- 15:23
No podían beber señala un impedimento real para aprovechar el agua, no solo una queja por su sabor.











El primer problema después del exceso de agua es la falta de agua. El mar dejó de ser una barrera, pero el desierto no dejó de ser desierto. Tres días de camino conducen a un lugar donde por fin aparece lo necesario y aun así no puede aprovecharse. El texto pasa de no encontrar agua a no poder beberla. Tenerla delante todavía no resuelve la necesidad.
Esa diferencia le da a Mara su dureza particular. No son personas rechazando una bebida poco atractiva. El Libro de Éxodo afirma que no podían beber porque las aguas eran amargas. No ofrece un análisis químico ni cantidades medidas, pero deja clara la imposibilidad. El nombre conserva la condición: Mara pertenece al vocabulario hebreo de la amargura. El mapa guarda el sabor.
Moisés sigue siendo quien lleva adelante a Israel. Nada indica aquí que haya perdido la ruta o abandonado la dirección divina. El capítulo que acaba de celebrar la liberación deja espacio para la sed sin fingir que esta anula aquella. Los dos cuerpos de agua presentan problemas contrarios. Ante el mar, Israel necesitaba que las aguas se apartaran. En Mara, necesita que se vuelvan potables.