19:1LLEGARON, pues, los dos ángeles á Sodoma á la caída de la tarde: y Lot estaba sentado á la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, levantóse á recibirlos, é inclinóse hacia el suelo;
19:2Y dijo: Ahora, pues, mis señores, os ruego que vengáis á casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies: y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la plaza nos quedaremos esta noche.
19:3Mas él porfió con ellos mucho, y se vinieron con él, y entraron en su casa; é hízoles banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.
19:4Y antes que se acostasen, cercaron la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo;
19:5Y llamaron á Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron á ti esta noche? sácanoslos, para que los conozcamos.
19:6Entonces Lot salió á ellos á la puerta, y cerró las puertas tras sí,
19:7Y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.
19:8He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré afuera, y haced de ellas como bien os pareciere: solamente á estos varones no hagáis nada, pues que vinieron á la sombra de mi tejado.
19:9Y ellos respondieron: Quita allá: y añadieron: Vino éste aquí para habitar como un extraño, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que á ellos. Y hacían gran violencia al varón, á Lot, y se acercaron para romper las puertas.
19:10Entonces los varones alargaron la mano, y metieron á Lot en casa con ellos, y cerraron las puertas.
19:11Y á los hombres que estaban á la puerta de la casa desde el menor hasta el mayor, hirieron con ceguera; mas ellos se fatigaban por hallar la puerta.
Los pastos son realmente buenos. El Libro de Génesis no insinúa que Lot haya confundido terreno estéril con tierra fértil. Compara la región con el huerto del SEÑOR y con Egipto, dos referencias enormes de abundancia de agua. El problema no es que sus ojos no reconozcan una tierra productiva. El problema pertenece a una categoría que los campos verdes no pueden medir.
Por eso llega con tanta fuerza el versículo 13. El paisaje recibe una descripción; los hombres de Sodoma, otra. La abundancia de riego queda junto a una maldad extrema delante del SEÑOR. Ninguna afirmación anula la otra. Un lugar puede sostener rebaños prósperos y albergar una comunidad cuya conducta es gravemente perversa.
El relato también coloca la destrucción dentro de la frase anterior a la elección de Lot. No crea suspenso sobre la supervivencia de la región. Su final ya está dicho, de modo que la fertilidad se contempla bajo el peso de su pérdida. La decisión de Lot se registra sin inventar un discurso sobre dinero, ambición o desprecio hacia Abram. El contraste es más fuerte sin añadirlo. Él elige la llanura regada. El Libro de Génesis impide confundir el carácter de sus habitantes con otra característica del paisaje.