Lugares de la Biblia

Canaán

Prometida a un hombre que nunca tuvo en ella un campo propio salvo el que compró para sepultar a su mujer.

Canaán es una franja de tierra entre un desierto y un mar, y el relato tiene cuidado de decir quién estaba ya allí: y el cananeo estaba entonces en la tierra. La promesa se da estando dentro de ella, en Siquem, a un hombre que va de paso con tiendas y ganado. Recorre su largo, levanta altares en los lugares donde se detiene, y baja a Egipto cuando llega el hambre. Es un extranjero residente en el país que le ha sido dado.

Dónde apareceGénesis 12 a 13 · Génesis 15 · Génesis 17

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Canaán

Los movimientos, en el orden en que el texto los da.

El relato de Canaán

  1. 01

    Génesis 12:5-7

    A tu descendencia daré esta tierra

    La promesa se hace en Siquem con el cananeo en la tierra, y allí mismo se levanta un altar. Se da a los descendientes, no a él.

    La tierra tiene habitantes antes de tener a Abram. Esa breve frase sobre los cananeos queda junto a la promesa e impide convertir el paisaje en un escenario vacío, preparado a conveniencia para una familia recién llegada. Aquí ya vive gente. Abram recorre su territorio; el SEÑOR lo promete a unos descendientes que Sarai, todavía estéril, no ha tenido. Las dos partes de la promesa superan lo que la familia posee en ese momento.

    La llegada se subraya con una repetición: salieron para ir a Canaán y a Canaán llegaron. El destino mencionado cuando Taré salió de Ur en 11:31 por fin se vuelve un lugar donde están. Pero llegar no resuelve todo. Abram construye un altar, no una capital, y enseguida vuelve a trasladarse con su tienda. La respuesta visible a la promesa es la adoración, no la ocupación consumada del territorio.

    El contraste tiene una precisión admirable. El Libro de Génesis puede poner un país entero dentro de una declaración divina mientras deja al destinatario como viajero sobre su suelo. Canaán ya no es un destino sin nombre. Todavía no es una patria recibida en herencia.

    Versículo por versículo

    1. 12:5

      El destino repite Génesis 11:31, donde Taré inició el viaje hacia Canaán, pero se estableció en Harán.

    2. 12:6

      Sichêm es la forma que emplea aquí el texto para el lugar llamado Siquem.

    3. 12:7

      La simiente designa a los descendientes; Génesis 11:30 ya había señalado expresamente que Sarai no tenía hijos.

    Génesis 12:5-7

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 3 versículos

    12:5Y tomó Abram á Sarai su mujer, y á Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir á tierra de Canaán; y á tierra de Canaán llegaron.

    12:6Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Sichêm, hasta el valle de Moreh: y el Cananeo estaba entonces en la tierra.

    12:7Y apareció Jehová á Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar á Jehová, que le había aparecido.

    Génesis 12:5-7: A tu descendencia daré esta tierra
  2. 02

    Génesis 13:14-17

    Recorre la tierra

    Se le dice que mire al norte, al sur, al oriente y al occidente y luego que la recorra a lo largo y a lo ancho. Medir es la única forma de posesión que se le ofrece.

    Dos hombres alzan los ojos en este capítulo, pero no reciben la misma vista. Lot contempla la llanura regada en el versículo 10 y la escoge. A Abram se le ordena mirar después de la separación, y las direcciones se suceden hasta abarcar todo el horizonte. Al hombre que cedió la primera elección no le toca una descripción divina de las sobras.

    Eso no convierte el pasaje en una regla sobre lo rentable que resulta la generosidad. El detalle es más preciso: la elección de Lot determina dónde se instalan las dos familias, pero no determina las dimensiones de la promesa de Dios. Una disputa por suficiente espacio para pastar desemboca en una declaración sobre descendientes incontables como el polvo. El capítulo pasa de demasiados animales para dos familias a demasiados descendientes para contarlos.

    Primero los ojos; después, los pies. Abram debe recorrer el largo y el ancho de lo prometido, encontrando como suelo real lo que ha oído como regalo futuro. No se registra una compraventa de terrenos ni una conquista militar. El país es lo bastante concreto para recorrerlo. Su futuro prometido sigue siendo mayor que el hombre que camina sobre él.

    Versículo por versículo

    1. 13:14

      Alzar los ojos recuerda el gesto de Lot en 13:10; la semejanza resalta la distinta base de sus perspectivas.

    2. 13:16

      El polvo expresa una multitud innumerable, no un cálculo de población futura.

    3. 13:17

      Se manda recorrer la tierra, pero el versículo no describe una compra ni la entrega inmediata de poblaciones ya habitadas.

    Génesis 13:14-17

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 4 versículos

    13:14Y Jehová dijo á Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el Aquilón, y al Mediodía, y al Oriente y al Occidente;

    13:15Porque toda la tierra que ves, la daré á ti y á tu simiente para siempre.

    13:16Y haré tu simiente como el polvo de la tierra: que si alguno podrá contar el polvo de la tierra, también tu simiente será contada.

    13:17Levántate, ve por la tierra á lo largo de ella y á su ancho; porque á ti la tengo de dar.

    Génesis 13:14-17: Recorre la tierra
  3. 03

    Génesis 15:13-21

    Desde el río de Egipto hasta el río grande

    Se dan los límites y también la demora: cuatrocientos años de aflicción primero, porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo.

    La respuesta acerca de heredar la tierra incluye el funeral de Abram. Alcanzará una buena vejez y será sepultado antes del regreso prometido de sus descendientes. No es una interrupción casual dentro de un discurso tranquilizador. Establece la escala de la promesa: el regalo es seguro, pero su cumplimiento sobrepasará la vida del hombre que lo está escuchando. Antes del regreso habrá residencia extranjera, servidumbre, aflicción y juicio sobre la nación opresora. Los límites del territorio llegan acompañados de un calendario.

    Ni siquiera ese calendario gira exclusivamente alrededor de la familia de Abram. La maldad de los amorreos todavía no ha llegado a su colmo. Los habitantes del país no aparecen como muebles incómodos que se retiran cuando los herederos están listos. Su propia trayectoria moral cuenta para determinar el momento. La lista final nombra diez pueblos y da al territorio prometido una densidad humana que el contorno de un mapa podría ocultar.

    Después, el fuego pasa entre los animales partidos. Abram había preparado las piezas, pero el pasaje no lo sitúa recorriendo ese camino junto a la llama. El SEÑOR establece el pacto. El movimiento entre los cuerpos responde a la petición de certeza con un compromiso representado mediante una acción, mientras las palabras anteriores dejan intacto el peso de los siglos que separan la promesa de la posesión.

    Versículo por versículo

    1. 15:13

      Este versículo no nombra el país extranjero; la posterior esclavitud en Egipto y el éxodo permiten identificarlo históricamente.

    2. 15:16

      La razón expresada para demorar el regreso se refiere a la maldad de los amorreos, no solo al desarrollo de los descendientes de Abram.

    3. 15:17

      El versículo 12 sitúa a Abram en un sueño profundo; solo el horno humeante y la antorcha encendida pasan entre las piezas.

    4. 15:18

      El Éufrates se nombra expresamente; el otro límite se designa como el río de Egipto.

    5. 15:19-21

      Aquí se enumeran diez pueblos, no los siete que aparecen en algunas listas posteriores, como Deuteronomio 7:1.

    Génesis 15:13-21

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 9 versículos

    15:13Entonces dijo á Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá á los [de allí], y serán [por ellos] afligidos cuatrocientos años.

    15:14Mas también á la gente á quien servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con grande riqueza.

    15:15Y tú vendrás á tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.

    15:16Y en la cuarta generación volverán acá: porque aun no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí.

    15:17Y sucedió que puesto el sol, y ya obscurecido, dejóse ver un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasó por entre los animales divididos.

    15:18En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates;

    15:19Los Cineos, y los Ceneceos, y los Cedmoneos,

    15:20Y los Hetheos, y los Pherezeos, y los Raphaitas,

    15:21Y los Amorrheos, y los Cananeos, y los Gergeseos, y los Jebuseos.

    Génesis 15:13-21: Desde el río de Egipto hasta el río grande
  4. 04

    Génesis 17:8

    En heredad perpetua

    La tierra en que eres forastero, dada en heredad perpetua, en una sola frase. Las dos mitades son ciertas a la vez.

    Extranjero y posesión perpetua caben en la misma frase. Lo primero describe la situación presente de Abraham; lo segundo, el futuro asegurado por el pacto de Dios. Ninguno anula lo otro. Abraham no finge ser extranjero en un país que ya controla, y la promesa no es una manera poética de decir que puede seguir acampando allí. La fuerza del versículo está en la distancia entre residir ahora y heredar de manera duradera.

    El nuevo nombre, Abraham, acaba de vincularse con naciones y reyes, pero aquí la frase termina en algo más cercano: Dios será el Dios de sus descendientes. La tierra forma parte del pacto; no agota la relación. Los versículos siguientes exigen que la casa guarde el pacto y reciba su señal, incluidos los varones nacidos en ella y los comprados fuera. La promesa establece una pertenencia definida, con obligaciones, no un derecho territorial separado de todo lo demás.

    Hebreos 11:9 conserva esa tensión al describir a Abraham viviendo en la tierra prometida como en país extranjero, con Isaac y Jacob compartiendo la misma promesa. Tres generaciones pueden habitar una esperanza sin convertir sus tiendas en un reino. El lugar está prometido. La relación ya ha sido declarada.

    Versículo por versículo

    1. 17:8

      La expresión sobre la tierra donde Abraham es extranjero se refiere a su residencia como forastero, no a que desconozca el terreno.

    2. 17:8

      La promesa de ser el Dios de sus descendientes repite 17:7; la entrega de la tierra pertenece a ese pacto.

    3. 17:8

      La señal del pacto y la obligación de guardarlo siguen en 17:9-14; el versículo 8 no debe separarse de esas exigencias.

    Génesis 17:8

    Santa Biblia Reina Valera 1909 · 1 versículo

    17:8Y te daré á ti, y á tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.

    Génesis 17:8: En heredad perpetua

Por qué importa

La distancia entre la promesa y la posesión es el asunto, y la Escritura nunca la cierra en silencio. A Abraham se le dice que su descendencia será extranjera en tierra ajena cuatrocientos años primero. Isaac y Jacob viven allí en tiendas. José muere en Egipto y pide que lleven de vuelta sus huesos. Hebreos lee todo esto como algo deliberado: confesaron que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra, y esperaban la ciudad que tiene fundamentos.

2 canciones

La música

Todas las canciones del catálogo cuyo pasaje cae dentro de estos capítulos.

  1. Génesis 11:27-14:24

    Sal de Tu Tierra

  2. Génesis 15:1-17:27

    Cuenta las Estrellas

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