El panorama
Elías, profeta de Dios, ha visto caer fuego y volver la lluvia en Israel, el reino del norte. Sin embargo, Jezabel, su reina, amenaza con matarlo por la muerte de los profetas que servían a Baal, un dios rival. Huye hacia el sur y llega solo al desierto. Agotado, pide a Dios que lo deje morir. Después llegan comida, descanso y una voz suave. Dios le da más trabajo y corrige su idea de que él es la única persona fiel que queda.
En este capítulo
- Elías huye y pide morir 1 Reyes 19:1-4
Achab cuenta a Jezabel lo que ha hecho Elías, incluida la matanza de los profetas de Baal.
- Comida y descanso para el camino 1 Reyes 19:5-8
Elías duerme bajo el árbol.
- Una voz suave junto a la cueva 1 Reyes 19:9-14
En Horeb, Elías se queda en una cueva.
- Elías no está solo 1 Reyes 19:15-18
Dios nombra a tres hombres al dar nuevas tareas a Elías.
- Eliseo deja el arado 1 Reyes 19:19-21
Elías encuentra a Eliseo arando con una yunta de bueyes entre muchas otras.
Verdad central
Dios alimenta a Elías agotado, habla después de la tormenta y le da trabajo junto a otras personas que él no ha visto.

Las Escrituras junto al resumen
1 Reyes · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 211 Reyes 19:1-4
Elías huye y pide morir
Achab cuenta a Jezabel lo que ha hecho Elías, incluida la matanza de los profetas de Baal. Ella manda amenazarlo con que estará muerto al día siguiente. Elías huye para salvar su vida hasta Beer-seba, una ciudad de Judá, y deja allí a su criado. Camina solo por el desierto y se sienta bajo un árbol. Dice a Dios que ya no puede más y pide morir. La victoria pública en el monte no ha quitado su miedo, su cansancio ni su sensación de fracaso.

En la vida diaria
Una trabajadora humanitaria agotada lee una nueva amenaza de muerte después de volver de un rescate exitoso. Sale del centro lleno de gente y se sienta sola junto a una parada de autobús desierta, incapaz de afrontar otra exigencia. El éxito no ha quitado el miedo. Elías pide a Dios la muerte y recibe una respuesta divina directa.
Observe
1 Reyes 19:4 Elías se compara con las generaciones anteriores y no se siente mejor que ellas. Su súplica nace del derrumbe, pese a los hechos extraordinarios que ha presenciado.
1 Reyes 19:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091Y ACHAB dió la nueva á Jezabel de todo lo que Elías había hecho, de como había muerto á cuchillo á todos los profetas.
2Entonces envió Jezabel á Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y así me añadan, si mañana á estas horas yo no haya puesto tu persona como la de uno de ellos.
3Viendo pues [el peligro], levantóse y fuése por salvar su vida, y vino á Beer-seba, que es en Judá, y dejó allí su criado.
4Y él se fué por el desierto un día de camino, y vino y sentóse debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Baste ya, oh Jehová, quita mi alma; que no soy yo mejor que mis padres.
1 Reyes 19:5-8
Comida y descanso para el camino
Elías duerme bajo el árbol. Un ángel lo toca y le dice que coma. Encuentra pan cocido sobre brasas y agua junto a su cabeza. Come, bebe y vuelve a acostarse. El ángel regresa y repite la instrucción, señalando que el camino pendiente supera sus fuerzas. Fortalecido por esa comida, viaja cuarenta días y noches hasta Horeb, el monte de Dios. El cuidado de su cuerpo llega antes de la siguiente conversación sobre su trabajo y el fracaso de la nación.

En la vida diaria
Una médica de rescate coloca comida caliente junto a un caminante dormido bajo una lona de refugio. Lo deja descansar y después vuelve con agua antes de la siguiente etapa del descenso. El agotamiento necesita cuidado antes de otra exigencia. Elías recibe comida de un ángel para una caminata extraordinaria de cuarenta días.
Observe
1 Reyes 19:7 El ángel reconoce lo largo del camino que le queda a Elías. La segunda comida responde a su debilidad en vez de culparlo por necesitar más ayuda.
1 Reyes 19:5-8
Santa Biblia Reina Valera 19095Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come.
6Entonces él miró, y he aquí á su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió, y volvióse á dormir.
7Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta.
8Levantóse pues, y comió y bebió; y caminó con la fortaleza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb.
1 Reyes 19:9-14
Una voz suave junto a la cueva
En Horeb, Elías se queda en una cueva. Dios pregunta por qué está allí. Él responde que Israel ha roto su alianza, destruido los altares de Dios y matado a sus profetas. Cree que solo queda él y que ahora lo persiguen. Dios le dice que salga al monte. Pasan un viento feroz, un terremoto y fuego, pero Dios no está en ellos. Después llega una voz suave. Elías se cubre el rostro y sale a la entrada de la cueva. Ante la misma pregunta, repite su queja.


En la vida diaria
Una ingeniera de sonido se quita los auriculares después de horas entre equipos ruidosos y por fin oye a su compañera hablar suavemente a su lado. El ruido más fuerte de la sala no ha transmitido el mensaje que necesita. Se vuelve para escuchar. La presencia de Dios en Horeb no se explica por un cambio en el volumen de los sonidos humanos.
Observe
1 Reyes 19:12 Dios no se identifica con las tres manifestaciones violentas. La voz suave cambia la escena, y Elías responde cubriéndose el rostro y saliendo hacia ella.
1 Reyes 19:9-14
Santa Biblia Reina Valera 19099Y allí se metió en una cueva, donde tuvo la noche. Y fué á él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?
10Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
11Y él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová: mas Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto: mas Jehová no estaba en el terremoto.
12Y tras el terremoto un fuego: mas Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.
13Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y paróse á la puerta de la cueva. Y he aquí llegó una voz á él, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?
14Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
1 Reyes 19:15-18
Elías no está solo
Dios nombra a tres hombres al dar nuevas tareas a Elías. Hazael gobernará Siria, un reino vecino. Jehú gobernará Israel. Eliseo ocupará el lugar de Elías como profeta. Estos nombramientos traen juicio: quienes escapen de un ejecutor se enfrentarán a otro. Sin embargo, Dios también dice que siete mil personas en Israel no han adorado a Baal. La afirmación de Elías de ser el único fiel no muestra el panorama completo. Todavía hay un pueblo que Dios conserva, y el trabajo continuará después de Elías.
En la vida diaria
Una coordinadora de voluntarios se sienta con un organizador cansado que cree que todos han abandonado la causa. Abre una lista de ayudantes en lugares que él nunca ha visitado y le presenta a su próximo compañero. Su visión desde un solo puesto ha sido incompleta. La respuesta de Dios también designa a gobernantes que traerán un juicio mortal.
Observe
1 Reyes 19:18 Siete mil personas han rechazado a Baal, aunque Elías no las haya visto. La respuesta de Dios corrige su sensación de aislamiento total sin negar el peligro.
1 Reyes 19:15-18
Santa Biblia Reina Valera 190915Y díjole Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco: y llegarás, y ungirás á Hazael por rey de Siria;
16Y á Jehú hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y á Eliseo hijo de Saphat, de Abelmehula, ungirás para que sea profeta en lugar de ti.
17Y será, que el que escapare del cuchillo de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare del cuchillo de Jehú, Eliseo lo matará.
18Y yo haré que queden en Israel siete mil; todas rodillas que no se encorvaron á Baal, y bocas todas que no lo besaron.
1 Reyes 19:19-21
Eliseo deja el arado
Elías encuentra a Eliseo arando con una yunta de bueyes entre muchas otras. Le echa su manto encima como señal de un llamado a unirse a su trabajo. Eliseo deja a los animales y pide despedirse de sus padres. Luego mata sus bueyes y usa sus aperos para cocinar la carne. La comparte con el pueblo antes de seguir a Elías como ayudante. La comida pone fin de manera concreta a su vida de agricultor. El sucesor designado comienza ahora sirviendo al profeta mayor.
En la vida diaria
Un mecánico vende las herramientas de su pequeño taller. Prepara una comida de despedida para los vecinos antes de irse a aprender una nueva profesión. Su decisión cambia tanto su trabajo como las cosas que lo ligan a su hogar. Eliseo recibe el llamado por medio del profeta de Dios y comienza como su siervo.
Observe
1 Reyes 19:21 Eliseo usa los aperos de los bueyes para cocinar la comida de despedida. Las herramientas de su antiguo trabajo forman parte de una ruptura clara con esa vida.
1 Reyes 19:19-21
Santa Biblia Reina Valera 190919Y partiéndose él de allí, halló á Eliseo hijo de Saphat, que araba con doce yuntas delante de sí; y él era uno de los doce [gañanes]. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto.
20Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿qué te he hecho yo?
21Y volvióse de en pos de él, y tomó un par de bueyes, y matólos, y con el arado de los bueyes coció la carne de ellos, y dióla al pueblo que comiesen. Después se levantó, y fué tras Elías, y servíale.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
1 Reyes 19:1 comienza con “Y ACHAB dió la nueva á Jezabel de todo lo que Elías había hecho, de como había muerto á cuchillo á todos los profetas.”
Dónde cambia el capítulo
1 Reyes 19:9 forma un giro natural: “Y allí se metió en una cueva, donde tuvo la noche. Y fué á él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?”
La nota final
1 Reyes 19:21 deja al lector con “Y volvióse de en pos de él, y tomó un par de bueyes, y matólos, y con el arado de los bueyes coció la carne de ellos, y dióla al pueblo que comiesen…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, dijo, cuchillo, delante, Israel, tras ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- ascuas
- Brasas encendidas que quedan del fuego y sirven para cocinar.
- silbo
- Sonido suave y fino, aquí descrito como apacible y delicado.
- yuntas
- Pares de animales unidos para tirar de un arado u otra carga.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



