El panorama
Ezechîas, gobernante de Judá, enferma y enfrenta la muerte. Judá es el reino cuya capital, Jerusalem, Dios ha prometido defender. Isaías, portavoz de Dios, trae al rey un mensaje duro y después vuelve con esperanza. El rey recibe más años de vida y una señal de que Dios lo sanará. Más tarde lo visitan enviados de Babilonia, un reino extranjero. Su decisión de mostrar sus riquezas trae una advertencia sobre el futuro de su familia.
En este capítulo
- Quince años más de vida 2 Reyes 20:1-7
Isaías dice al rey enfermo que ponga sus asuntos en orden.
- La sombra vuelve hacia atrás 2 Reyes 20:8-11
Ezechîas pide una señal de que Dios lo sanará.
- Los visitantes ven todos los tesoros 2 Reyes 20:12-15
Berodach-baladán, rey de Babilonia, envía cartas y un regalo al enterarse de la enfermedad.
- Una advertencia sobre pérdidas futuras 2 Reyes 20:16-21
Isaías dice a Ezechîas que escuche la palabra de Dios.
Verdad central
Dios concede más años a Ezechîas, pero la bienvenida del rey a visitantes extranjeros lleva a una advertencia de pérdida.

Las Escrituras junto al resumen
2 Reyes · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 212 Reyes 20:1-7
Quince años más de vida
Isaías dice al rey enfermo que ponga sus asuntos en orden. Morirá en vez de sanar. Ezechîas vuelve el rostro hacia la pared y ora. Pide a Dios que recuerde su vida fiel y luego llora amargamente. Antes de que Isaías salga hasta la mitad del patio, Dios lo envía de vuelta. Dios ha oído la oración y visto las lágrimas. Sanará al rey, que visitará el templo en tres días. Le concede quince años más y promete defender la ciudad. Colocan una masa de higos sobre la llaga y Ezechîas sana.

En la vida diaria
Un jardinero jubilado permanece acostado hacia la pared después de recibir un diagnóstico grave. Su hija se sienta junto a la cama mientras él habla entre lágrimas. Más tarde, la médica vuelve con un plan diferente y esperanza de recuperación. Él se vuelve hacia ella y escucha con atención. Ninguna médica puede prometer quince años más por una palabra directa de Dios.
Observe
2 Reyes 20:5 Dios menciona tanto la oración como las lágrimas. La respuesta atiende la súplica expresada por el rey y el dolor que la acompañó.
2 Reyes 20:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091EN aquellos días cayó Ezechîas enfermo de muerte, y vino á él Isaías profeta hijo de Amós, y díjole: Jehová dice así: Dispón de tu casa, porque has de morir, y no vivirás.
2Entonces volvió él su rostro á la pared, y oró á Jehová, y dijo:
3Ruégote, oh Jehová, ruégote hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad é íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezechîas con gran lloro.
4Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, fué palabra de Jehová á Isaías, diciendo:
5Vuelve, y di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová.
6Y añadiré á tus días quince años, y te libraré á ti y á esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de David mi siervo.
7Y dijo Isaías: Tomad masa de higos. Y tomándola, pusieron sobre la llaga, y sanó.
2 Reyes 20:8-11
La sombra vuelve hacia atrás
Ezechîas pide una señal de que Dios lo sanará. Quiere la certeza de llegar al templo al tercer día. Isaías le ofrece elegir respecto a la sombra en el reloj de Achâz. Puede avanzar diez grados o retroceder diez grados. El rey dice que avanzar es cosa fácil. Pide, en cambio, que la sombra retroceda. Isaías clama a Dios y la sombra vuelve atrás como se pidió. El relato presenta la señal sin explicar cómo la realiza Dios.

En la vida diaria
Un relojero muestra a un cliente un reloj que se ha parado. Mueve las agujas por varias posiciones para demostrar que las piezas nuevas funcionan. El cliente observa cómo vuelven a la marca elegida antes de aceptarlo. Una prueba visible responde a una duda que las palabras dejan sin resolver. Mover agujas de reloj no es la señal que Dios da a Ezechîas.
Observe
2 Reyes 20:11 Isaías clama a Dios antes de que la sombra retroceda. La señal responde a la petición del rey; Isaías no afirma controlarla por sí mismo.
2 Reyes 20:8-11
Santa Biblia Reina Valera 19098Y Ezechîas había dicho á Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré á la casa de Jehová al tercer día?
9Y respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, ó retrocederá diez grados?
10Y Ezechîas respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados: pero, que la sombra vuelva atrás diez grados.
11Entonces el profeta Isaías clamó á Jehová; é hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Achâz, diez grados atrás.
2 Reyes 20:12-15
Los visitantes ven todos los tesoros
Berodach-baladán, rey de Babilonia, envía cartas y un regalo al enterarse de la enfermedad. Ezechîas recibe a sus hombres y les muestra sus tesoros. Ven plata, oro, especias, aceite fino, armas y todas sus reservas. No deja nada de su casa o de su reino fuera de su vista. Isaías pregunta quiénes son los visitantes y de dónde vinieron. Ezechîas dice que llegaron del lejano país de Babilonia. Cuando le pregunta qué vieron, admite que les mostró todo. La exhibición completa se convierte ahora en tema de la advertencia de Dios.

En la vida diaria
Un coleccionista lleva a nuevos visitantes a su sala cerrada de trenes en miniatura. Abre cada vitrina y señala las piezas más raras. Cuando su hermana pregunta qué han visto, extiende las manos. Cada objeto valioso ha quedado a la vista de personas que apenas conoce. La exhibición de Ezechîas trae una advertencia sobre todo un reino, no sobre una colección privada.
Observe
2 Reyes 20:15 El rey responde que nada quedó oculto a los visitantes. Esa exhibición completa prepara la advertencia de que ninguno de estos tesoros permanecerá.
2 Reyes 20:12-15
Santa Biblia Reina Valera 190912En aquel tiempo Berodach-baladán hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió letras y presentes á Ezechîas, porque había oído que Ezechîas había caído enfermo.
13Y Ezechîas los oyó, y mostróles toda la casa de las cosas preciosas, plata, oro, y especiería, y preciosos ungüentos; y la casa de sus armas, y todo lo que había en sus tesoros: ninguna cosa quedó que Ezechîas no les mostrase, así en su casa como en todo su señorío.
14Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezechîas, y díjole: ¿Qué dijeron aquellos varones, y de dónde vinieron á ti? Y Ezechîas le respondió: De lejanas tierras han venido, de Babilonia.
15Y él le volvió á decir: ¿Qué vieron en tu casa? Y Ezechîas respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó en mis tesoros que no les mostrase.
2 Reyes 20:16-21
Una advertencia sobre pérdidas futuras
Isaías dice a Ezechîas que escuche la palabra de Dios. Un día toda la riqueza guardada irá a Babilonia. No quedará nada de lo reunido por los antepasados del rey. Algunos de sus propios descendientes servirán como eunucos en el palacio de Babilonia. Son hombres privados de capacidad sexual para el servicio real. Ezechîas acepta la palabra de Dios como buena y habla de paz en sus propios días. El relato menciona su estanque y su conducto de agua antes de informar de su muerte. Su hijo Manasés ocupa el trono. Los años adicionales prometidos no eliminan la advertencia sobre la familia.
En la vida diaria
Un anciano dueño de un molino lee un informe que predice pérdidas después de su jubilación. Acepta las conclusiones y luego pregunta si aún se cumplirán los pedidos actuales. Su nieto está sentado al otro lado del escritorio, pensando en los años que describe el informe. La calma presente significa cosas distintas para ambos. Los descendientes del rey enfrentan el servicio forzado en el extranjero, no un molino en dificultades.
Observe
2 Reyes 20:19 Ezechîas habla de paz durante su vida después de oír sobre sus descendientes. Su respuesta acepta el mensaje mientras se centra en los años que él verá.
2 Reyes 20:16-21
Santa Biblia Reina Valera 190916Entonces Isaías dijo á Ezechîas: Oye palabra de Jehová:
17He aquí vienen días, en que todo lo que está en tu casa, y todo lo que tus padres han atesorado hasta hoy, será llevado á Babilonia, sin quedar nada, dijo Jehová.
18Y de tus hijos que saldrán de ti, que habrás engendrado, tomarán; y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia.
19Entonces Ezechîas dijo á Isaías: La palabra de Jehová que has hablado, es buena. Después dijo: ¿Mas no habrá paz y verdad en mis días?
20Lo demás de los hechos de Ezechîas, y todo su vigor, y cómo hizo el estanque, y el conducto, y metió las aguas en la ciudad, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?
21Y durmió Ezechîas con sus padres, y reinó en su lugar Manasés su hijo.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
2 Reyes 20:1 comienza con “EN aquellos días cayó Ezechîas enfermo de muerte, y vino á él Isaías profeta hijo de Amós, y díjole: Jehová dice así: Dispón de tu casa, porque has de…”
Dónde cambia el capítulo
2 Reyes 20:9 forma un giro natural: “Y respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, ó retrocederá diez grados?”
La nota final
2 Reyes 20:21 deja al lector con “Y durmió Ezechîas con sus padres, y reinó en su lugar Manasés su hijo.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Ezech, Jehov, casa, dijo, grados, todo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- llaga
- Lesión abierta o dañada de la piel sobre la que colocan la masa de higos.
- eunucos
- Hombres privados de capacidad sexual que servían en un palacio real.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



