El panorama
Amós, el mensajero de Dios a Israel, el pueblo del norte, recibe tres visiones. Dos veces ruega por el pueblo pequeño y débil, y Dios detiene el daño anunciado. La tercera visión trae una medida firme y una advertencia contra la casa real. Amasías, sacerdote en Beth-el, un lugar de culto real, denuncia a Amós ante el rey y le ordena marcharse. Amós responde que Dios lo sacó del cuidado de los rebaños y lo envió a hablar. La prohibición del sacerdote no puede anular ese llamado.
En este capítulo
- Un ruego detiene las langostas Amós 7:1-3
Dios muestra a Amós un enjambre que se forma cuando empieza a crecer la cosecha tardía.
- Otro ruego logra detener el fuego Amós 7:4-6
Dios muestra después a Amós un juicio por fuego.
- La plomada pone fin a la tolerancia Amós 7:7-9
Amós ve al Señor junto a un muro con una cuerda de medir lastrada en la mano.
- Un sacerdote real manda salir a Amós Amós 7:10-13
Amasías comunica a Jeroboam que Amós está conspirando contra él.
- El llamado divino supera la orden sacerdotal Amós 7:14-17
Amós dice que no era profeta de oficio ni miembro de un grupo de profetas.
Verdad central
Amós ruega por misericordia, pero no puede retirar la advertencia que Dios le da, aunque la religión real le ordene callar.

Las Escrituras junto al resumen
Amós · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 17Amós 7:1-3
Un ruego detiene las langostas
Dios muestra a Amós un enjambre que se forma cuando empieza a crecer la cosecha tardía. Este crecimiento llega después de que el rey ha tomado su siega. En la visión, los insectos consumen la hierba de la tierra. Amós pide a Dios que perdone. Llama al pueblo Jacob, usando el nombre de su antepasado, y pregunta cómo podrá levantarse siendo tan pequeño. Su ruego se apoya en su debilidad, no en afirmar que no han hecho nada malo. Dios desiste del desastre anunciado y dice que no ocurrirá. La visión termina con misericordia en respuesta al ruego.

En la vida diaria
Una defensora de asegurados agrícolas coloca la pequeña cosecha restante de un arrendatario junto a un aviso de embargo propuesto. Pide al reclamante que se detenga porque a la familia no le queda nada con lo que recuperarse. No finge que no exista una deuda. Amós pide a Dios que perdone y evite un juicio visto en visión, no que un reclamante ajuste una exigencia de pago.
Observe
Amós 7:2 Amós llama pequeño al pueblo mientras pide perdón. Su necesidad de misericordia se basa en su fragilidad, no en los grandes alardes de fuerza de sus dirigentes.
Amós 7:1-3
Santa Biblia Reina Valera 19091ASÍ me ha mostrado el Señor Jehová: y he aquí, él criaba langostas al principio que comenzaba á crecer el heno tardío; y he aquí, era el heno tardío después de las siegas del rey.
2Y acaeció que como acabó de comer la hierba de la tierra, yo dije: Señor Jehová, perdona ahora; ¿quién levantará á Jacob? porque es pequeño.
3Arrepintióse Jehová de esto: No será, dijo Jehová.
Amós 7:4-6
Otro ruego logra detener el fuego
Dios muestra después a Amós un juicio por fuego. Consume el gran abismo y comienza a consumir la tierra. Su magnitud supera la de un incendio de campo y no deja medios comunes para resistirlo. Amós vuelve a pedir a Dios que se detenga, con el mismo ruego sobre la pequeñez del pueblo. No ofrece un plan para sobrevivir al fuego. Apela a quien lo manda. Dios vuelve a desistir del daño anunciado y dice que esto tampoco sucederá. La segunda visión repite tanto la indefensión del pueblo como la disposición de Dios a escuchar la petición del profeta.

En la vida diaria
Una defensora de residentes en cuidados paliativos pide a una comisión que detenga otro traslado perturbador para un residente frágil. No afirma que él pueda soportar el esfuerzo. Su debilidad es la razón de la petición. Amós intercede ante Dios contra un fuego que consume, no ante una comisión que sopesa las cargas de trasladar a alguien que necesita cuidados.
Observe
Amós 7:6 La segunda retirada de la amenaza se presenta como otro acto de misericordia. Amós no ha controlado la amenaza por sí mismo; Dios responde al ruego y la detiene.
Amós 7:4-6
Santa Biblia Reina Valera 19094El Señor Jehová me mostró así: y he aquí, llamaba para juzgar por fuego el Señor Jehová; y consumió un gran abismo, y consumió una parte [de la tierra].
5Y dije: Señor Jehová, cesa ahora; ¿quién levantará á Jacob? porque es pequeño.
6Arrepintióse Jehová de esto: No será esto tampoco, dijo el Señor Jehová.
Amós 7:7-9
La plomada pone fin a la tolerancia
Amós ve al Señor junto a un muro con una cuerda de medir lastrada en la mano. Dios pregunta qué ve, y Amós nombra la plomada. Dios pondrá esa medida en medio de Israel y ya no pasará por alto los males del pueblo. Los lugares de culto vinculados con Isaac, su antepasado, serán arruinados. Dios se levantará con espada contra la casa de Jeroboam, rey de Israel. A diferencia de las dos primeras visiones, esta termina sin un ruego que aparte el juicio. Ahora se mide al pueblo, y sus santuarios y su familia real enfrentan el resultado.

En la vida diaria
Una albañil baja una cuerda con un peso junto a un muro que el dueño insiste en que está bien. El espacio entre la cuerda y la mampostería sigue visible pese a sus garantías. Deja la cuerda quieta para que se vea la diferencia. Dios mide la conducta de un pueblo y anuncia juicio, no el ángulo de un muro para presupuestar una reparación.
Observe
Amós 7:8 Dios pide a Amós que identifique la plomada antes de explicar su uso entre el pueblo. La herramienta común se vuelve una medida que los reclamos reales no pueden alterar.
Amós 7:7-9
Santa Biblia Reina Valera 19097Enseñóme así: he aquí, el Señor estaba sobre un muro hecho á plomo, y en su mano una plomada de albañil.
8Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel: no le pasaré más:
9Y los altares de Isaac serán destruídos, y los santuarios de Israel serán asolados; y levantaréme con espada sobre la casa de Jeroboam.
Amós 7:10-13
Un sacerdote real manda salir a Amós
Amasías comunica a Jeroboam que Amós está conspirando contra él. Dice que la tierra no puede soportar las palabras del profeta. Su informe afirma que el rey morirá por la espada e Israel será desterrado. Amasías dice luego a Amós que huya a Judá, el reino del sur, y se gane el pan hablando allí. Le prohíbe dar más mensajes en Beth-el porque es el santuario del rey y la sede real. El sacerdote trata el lugar como un territorio controlado por la corona. A la advertencia se responde expulsando al que habla en vez de responder a la acusación.

En la vida diaria
El capellán de un teatro manda marcharse a una crítica visitante después de que ella cuestiona cómo el dueño trata a los trabajadores sin pagarles. Señala el nombre del dueño sobre el escenario y le sugiere buscar público en otra parte. El acceso a la sala se vuelve su respuesta a la queja. Amasías prohíbe hablar a un profeta enviado por Dios, no a una crítica invitada a discutir las condiciones de trabajo.
Observe
Amós 7:13 Amasías defiende el sitio llamándolo lugar del rey. La propiedad real se vuelve la razón que declara para rechazar un mensaje que afirma tener autoridad de Dios.
Amós 7:10-13
Santa Biblia Reina Valera 190910Entonces Amasías sacerdote de Beth-el envió á decir á Jeroboam, rey de Israel: Amós se ha conjurado contra ti en medio de la casa de Israel: la tierra no puede sufrir todas sus palabras.
11Porque así ha dicho Amós: Jeroboam morirá á cuchillo, é Israel pasará de su tierra en cautiverio.
12Y Amasías dijo á Amós: Vidente, vete, y huye á tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allí:
13Y no profetices más en Beth-el, porque es santuario del rey, y cabecera del reino.
Amós 7:14-17
El llamado divino supera la orden sacerdotal
Amós dice que no era profeta de oficio ni miembro de un grupo de profetas. Cuidaba ganado y recogía frutos de sicómoro. Dios lo sacó del rebaño y lo envió a hablar a Israel. Como Amasías le ordena callar, Amós da una advertencia directa. La esposa del sacerdote se prostituirá en la ciudad, sus hijos morirán por la espada y su tierra será dividida. Él morirá en una tierra extranjera impura. Israel, en efecto, será desterrado. La respuesta anuncia un destino duro para la familia sin dar a nadie permiso para ejecutarlo.

En la vida diaria
Un funcionario de apoyo a testigos ayuda a un trabajador rural a explicar por qué declaró pese a las presiones para que callara. El trabajador señala la citación, no un deseo de ganarse la vida mediante acusaciones públicas. El funcionario registra quién exigió su testimonio. Amós afirma un llamado personal de Dios y anuncia un juicio severo, no la protección de una citación judicial.
Observe
Amós 7:15 Amós sitúa su llamado cuando iba detrás del rebaño. Su autoridad para hablar se basa en la instrucción de Dios, no en que Amasías le conceda un lugar en el santuario.
Amós 7:14-17
Santa Biblia Reina Valera 190914Entonces respondió Amós, y dijo á Amasías: No soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y cogedor de cabrahigos:
15Y Jehová me tomó de tras el ganado, y díjome Jehová: Ve, y profetiza á mi pueblo Israel.
16Ahora pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac:
17Por tanto, así ha dicho Jehová: Tu mujer fornicará en la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán á cuchillo, y tu tierra será partida por suertes; y tú morirás en tierra inmunda, é Israel será traspasado de su tierra.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Amós 7:1 comienza con “ASÍ me ha mostrado el Señor Jehová: y he aquí, él criaba langostas al principio que comenzaba á crecer el heno tardío; y he aquí, era el heno tardío…”
Dónde cambia el capítulo
Amós 7:8 forma un giro natural: “Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo…”
La nota final
Amós 7:17 deja al lector con “Por tanto, así ha dicho Jehová: Tu mujer fornicará en la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán á cuchillo, y tu tierra será partida por suertes; y tú…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, Israel, tierra, dijo, porque, ahora ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- plomada de albañil
- Cuerda con un peso que permite comprobar si un muro está recto.
- Vidente
- Persona que recibe visiones y comunica mensajes de Dios.
- boyero
- Trabajador que se ocupa de cuidar el ganado.
- cabrahigos
- Frutos de una higuera silvestre, recogidos como alimento.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




