El panorama
La belleza de una mujer recibe elogios desde los pies hacia arriba mediante objetos elaborados, animales y paisajes. Hesbón, ciudad conocida aquí por sus estanques, y Batrabbim, su puerta, sitúan una imagen. El Líbano, región del norte, Damasco, ciudad más allá, y el Carmelo, monte destacado, añaden altura y dignidad. El deseo se vuelve explícito, y ella responde que pertenece a su amado. Lo invita a campos, aldeas y viñedos. Toma la iniciativa para buscar tiempo juntos.
En este capítulo
- Arte y paisaje alaban su porte Cantares 7:1-5
El elogio comienza por los pies calzados y se dirige a ella con dignidad de princesa.
- El deseo se expresa y recibe respuesta Cantares 7:6-10
El hombre llama delicioso al amor y compara la estatura de la mujer con una palmera.
- Ella lo invita al campo floreciente Cantares 7:11-13
La mujer llama a su amado a salir al campo y quedarse entre las aldeas.
Verdad central
El elogio del cuerpo de la mujer lleva al deseo compartido, y ella invita a su amado a pasar tiempo entre campos y viñas.

Las Escrituras junto al resumen
Cantares · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 13Cantares 7:1-5
Arte y paisaje alaban su porte
El elogio comienza por los pies calzados y se dirige a ella con dignidad de princesa. Las curvas del cuerpo se comparan con joyas hechas por un artesano, una copa llena y trigo rodeado de lirios. Sus pechos recuerdan dos ciervos gemelos. Cuello, ojos, nariz, cabeza y cabello reciben imágenes de torres de marfil, estanques claros, un monte y colores ricos. La púrpura real entra en la comparación del cabello. Las imágenes alaban su cuerpo con riqueza y gracia. Expresan alegría, no una lista de medidas que toda mujer deba cumplir.

En la vida diaria
La pareja de una escultora la ve bajar los escalones del taller con zapatos nuevos y admira la elegancia de su postura. Compara la línea de su movimiento con una figura cuidadosamente hecha y deja de dibujar para saludarla. El arte le permite expresar su alegría. El elogio corporal del canto es más íntimo y usa antiguos paisajes reales.
Observe
Cantares 7:1 Se alaban los pies como parte de una figura tratada con honra principesca. La descripción comienza con movimiento y adorno hábil, no solo con un rostro inmóvil.
Cantares 7:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091¡CUÁN hermosos son tus pies en los calzados, oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, obra de mano de excelente maestro.
2Tu ombligo, [como] una taza redonda, que no le falta bebida. Tu vientre, [como] montón de trigo, cercado de lirios.
3Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama.
4Tu cuello, como torre de marfil; tus ojos, [como] las pesqueras de Hesbón junto á la puerta de Batrabbim; tu nariz, como la torre del Líbano, que mira hacia Damasco.
5Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey ligada en los corredores.
Cantares 7:6-10
El deseo se expresa y recibe respuesta
El hombre llama delicioso al amor y compara la estatura de la mujer con una palmera. Los racimos representan sus pechos, y subir al árbol expresa su deseo de cercanía física. La fragancia y la dulzura del vino prolongan el lenguaje íntimo. Luego la voz se dirige al amado, aunque el cambio exacto no está plenamente indicado. La mujer afirma que le pertenece y que él encuentra satisfacción con ella. Las palabras expresan abiertamente deseo por su cuerpo. Ella también habla, de modo que su propia voz responde a ese deseo.

En la vida diaria
Dos esposos se detienen en el sendero de la playa y buscan la mano del otro al mismo tiempo. Uno expresa que desea tiempo a solas y el otro responde con igual calidez. La invitación se escucha y se corresponde. El canto avanza más mediante imágenes íntimas del cuerpo de la mujer y del deseo de abrazarla.
Observe
Cantares 7:10 La mujer nombra la satisfacción de él junto a ella después de afirmar su pertenencia. Su voz confirma una relación correspondida dentro del lenguaje más físico que la precede.
Cantares 7:6-10
Santa Biblia Reina Valera 19096¡Qué hermosa eres, y cuán suave, oh amor deleitoso!
7¡Y tu estatura es semejante á la palma, y tus pechos á los racimos!
8Yo dije: Subiré á la palma, asiré sus ramos: y tus pechos serán ahora como racimos de vid, y el olor de tu boca como de manzanas;
9Y tu paladar como el buen vino, que se entra á mi amado suavemente, y hace hablar los labios de los viejos.
10Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento.
Cantares 7:11-13
Ella lo invita al campo floreciente
La mujer llama a su amado a salir al campo y quedarse entre las aldeas. Quiere visitar temprano los viñedos para ver si brotan las vides y florecen los granados. Allí promete darle su amor. Las mandrágoras fragantes y las frutas guardadas para él, nuevas y antiguas, completan la invitación. No espera que otro elija el lugar. Nombra el momento y dice qué quiere compartir. El capítulo termina con el deseo y el cuidado de ella. El nuevo crecimiento de la tierra da ambiente a ese deseo.

En la vida diaria
La dueña de un huerto prepara una comida al aire libre y pide a su marido salir temprano hacia el lugar donde pasaron sus primeras horas juntos. Ha guardado su fruta favorita y planeado ella misma una ruta tranquila. Él deja los encargos del día y la acompaña. La invitación del poema también promete amor íntimo dentro de sus imágenes de viñedos fragantes.
Observe
Cantares 7:12 Ella elige una visita temprana a las viñas y promete amor allí. La invitación final es suya para ofrecerla, no solo para recibirla.
Cantares 7:11-13
Santa Biblia Reina Valera 190911Ven, oh amado mío, salgamos al campo, moremos en las aldeas.
12Levantémonos de mañana á las viñas; veamos si brotan las vides, si se abre el cierne, si han florecido los granados; allí te daré mis amores.
13Las mandrágoras han dado olor, y á nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Cantares 7:1 comienza con “¡CUÁN hermosos son tus pies en los calzados, oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, obra de mano de excelente maestro.”
Dónde cambia el capítulo
Cantares 7:7 forma un giro natural: “¡Y tu estatura es semejante á la palma, y tus pechos á los racimos!”
La nota final
Cantares 7:13 deja al lector con “Las mandrágoras han dado olor, y á nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras como, amado, pechos, cabeza, olor, palma ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- pesqueras
- Estanques de agua que aquí sirven como comparación de los ojos.
- contentamiento
- Satisfacción o alegría que alguien encuentra en otra persona.
- cierne
- Floración o comienzo del desarrollo de una planta.
- mandrágoras
- Plantas aromáticas asociadas en la antigüedad con el amor y la fertilidad.
- añejas
- Que se han conservado desde un tiempo anterior.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



