El panorama
La vida en la tierra que les espera preocupa a Moisés, el dirigente que enseña a Israel, el pueblo que Dios rescató de la esclavitud. Egipto es el país que dejaron atrás. Los mandatos tratan ahora del acceso a la asamblea sagrada, la conducta en el campamento, los siervos fugitivos y las promesas. Algunas normas excluyen de la asamblea a ciertas personas durante largos períodos. Otras protegen a quienes están bajo el poder de otra persona o limitan lo que puede tomar un vecino.
En este capítulo
- La entrada a la asamblea tiene límites Deuteronomio 23:1-8
Moisés enumera a quienes quedan excluidos de la congregación, la asamblea sagrada de Israel.
- El campamento militar debe permanecer limpio Deuteronomio 23:9-14
Cuando Israel va a la guerra, el campamento debe evitar el mal y la impureza ritual.
- Un siervo fugitivo recibe refugio Deuteronomio 23:15-16
Moisés prohíbe devolver un siervo fugitivo al amo del que huyó.
- Ganancias prohibidas no se vuelven ofrendas sagradas Deuteronomio 23:17-18
Moisés prohíbe entre las mujeres y los hombres de Israel las prácticas sexuales descritas aquí.
- Préstamos y promesas tienen límites claros Deuteronomio 23:19-23
Un israelita no debe cobrar intereses por dinero, comida u otros préstamos a otro israelita.
- Un vecino puede comer pero no cosechar Deuteronomio 23:24-25
Una persona que entra en la viña del vecino puede comer uvas allí, pero no llenar un recipiente para llevárselas.
Verdad central
La ley de Israel combina límites estrictos con protección para personas vulnerables y límites claros a lo que permiten las promesas y el acceso entre vecinos.

Las Escrituras junto al resumen
Deuteronomio · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 25Deuteronomio 23:1-8
La entrada a la asamblea tiene límites
Moisés enumera a quienes quedan excluidos de la congregación, la asamblea sagrada de Israel. Incluyen a hombres con órganos sexuales dañados y personas de cierta condición de nacimiento. Se debate el significado legal exacto de esa condición. El Ammonita y el Moabita, miembros de pueblos vecinos, afrontan una exclusión duradera por su hostilidad anterior y por la maldición contratada contra Israel. Dios convirtió esa maldición en bendición. El Idumeo y el Egipcio reciben otro trato: el parentesco y la antigua residencia de Israel en Egipto exigen moderación, y su tercera generación puede entrar.

En la vida diaria
Una encargada de admisiones escolares lee unos estatutos fundacionales que tratan de modo distinto a los solicitantes por su condición familiar y las relaciones pasadas entre comunidades. La conducta del propio niño no resuelve todos los casos bajo esas normas. Registra la distinción sin llamarla igualdad de acceso. Las exclusiones de Israel atañen a una asamblea sagrada bajo la ley de Dios.
Observe
Deuteronomio 23:8 Los descendientes del Idumeo y del Egipcio pueden entrar en la tercera generación. Las normas distinguen entre pueblos vecinos en vez de tratar todo origen extranjero como el mismo caso.
Deuteronomio 23:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091NO entrará en la congregación de Jehová el que fuere quebrado, ni el castrado.
2No entrará bastardo en la congregación de Jehová: ni aun en la décima generación entrará en la congregación de Jehová.
3No entrará Ammonita ni Moabita en la congregación de Jehová; ni aun en la décima generación entrará en la congregación de Jehová para siempre:
4Por cuanto no os salieron á recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto; y porque alquiló contra ti á Balaam hijo de Beor de Pethor de Mesopotamia de Siria, para que te maldijese.
5Mas no quiso Jehová tu Dios oir á Balaam; y Jehová tu Dios te volvió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.
6No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre.
7No abominarás al Idumeo, que tu hermano es: no abominarás al Egipcio, que extranjero fuiste en su tierra.
8Los hijos que nacieren de ellos, á la tercera generación entrarán en la congregación de Jehová.
Deuteronomio 23:9-14
El campamento militar debe permanecer limpio
Cuando Israel va a la guerra, el campamento debe evitar el mal y la impureza ritual. Un hombre afectado por una emisión corporal nocturna sale hasta haberse lavado y llegar la tarde. Se aparta un lugar fuera del campamento para los desechos corporales, que deben enterrarse con una herramienta para cavar. Moisés da como razón la presencia de Dios: él se mueve entre ellos para protegerlos y librarlos. Las instrucciones incluyen hasta las necesidades corporales privadas en el cuidado exigido para un campamento donde está Dios.

En la vida diaria
Una instructora de un curso al aire libre marca una zona para hacer las necesidades lejos de las tiendas. Comprueba que cada estudiante lleve una pequeña herramienta para cavar. El espacio de vida compartida necesita cuidado incluso cuando todos están cansados. Las necesidades privadas tienen consecuencias para todo el campamento. Moisés basa estas normas en la presencia santa de Dios, no en un manual de acampada.
Observe
Deuteronomio 23:14 La presencia de Dios es la razón expresada para la condición del campamento. Las instrucciones tratan de vivir cerca de él, además de los arreglos prácticos de convivir.
Deuteronomio 23:9-14
Santa Biblia Reina Valera 19099Cuando salieres á campaña contra tus enemigos, guárdate de toda cosa mala.
10Cuando hubiere en ti alguno que no fuere limpio por accidente de noche, saldráse del campo, y no entrará en él.
11Y será que al declinar de la tarde se lavará con agua, y cuando fuere puesto el sol, entrará en el campo.
12Y tendrás un lugar fuera del real, y saldrás allá fuera;
13Tendrás también una estaca entre tus armas; y será que, cuando estuvieres [allí] fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento:
14Porque Jehová tu Dios anda por medio de tu campo, para librarte y entregar tus enemigos delante de ti; por tanto será tu real santo: porque él no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos de ti.
Deuteronomio 23:15-16
Un siervo fugitivo recibe refugio
Moisés prohíbe devolver un siervo fugitivo al amo del que huyó. El siervo puede vivir entre Israel en una ciudad que elija, donde le convenga vivir. El pueblo no debe maltratarlo. El mandato da tanto protección inmediata contra la devolución como un lugar donde comenzar a vivir. La regla no explica todos los casos de servidumbre. Aquí su dirección es clara. La exigencia de un amo no puede anular el derecho del fugitivo al refugio y al trato digno.

En la vida diaria
La empleada de una estación de autobuses escucha a un trabajador asustado que ha huido de un supervisor abusivo que exige su regreso. Lo orienta hacia un alojamiento seguro en vez de entregarlo al hombre que espera fuera. Su necesidad de seguridad está por delante del reclamo del supervisor. El mandato bíblico trata de un siervo dentro de un sistema antiguo de propiedad y dependencia.
Observe
Deuteronomio 23:16 El siervo fugitivo elige un lugar para vivir entre el pueblo. La protección incluye espacio para decidir, en vez de encierro bajo un amo sustituto.
Deuteronomio 23:15-16
Santa Biblia Reina Valera 190915No entregarás á su señor el siervo que se huyere á ti de su amo:
16More contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus ciudades, donde bien le estuviere: no le harás fuerza.
Deuteronomio 23:17-18
Ganancias prohibidas no se vuelven ofrendas sagradas
Moisés prohíbe entre las mujeres y los hombres de Israel las prácticas sexuales descritas aquí. Los términos antiguos son difíciles, pero los versículos relacionan la prohibición con la prostitución y las ofrendas llevadas a la casa de Dios. El dinero ganado mediante la prostitución, junto con lo llamado precio de perro, no debe usarse para cumplir un voto. Se discute el sentido exacto de esta última expresión. La norma central es clara: llevar un pago al culto no hace aceptable ante Dios cualquier origen de ese dinero.


En la vida diaria
Una tesorera universitaria rechaza una donación cuando los registros adjuntos muestran que provino de explotar a estudiantes. Dar el nombre del donante a un aula no cambiaría cómo obtuvo el dinero. Deja el cheque sin aceptar en vez de tratar su nuevo propósito como un comienzo limpio. Moisés aborda ofrendas hechas a Dios, no la financiación universitaria.
Observe
Deuteronomio 23:18 El pago prohibido no puede cumplir ni siquiera un voto hecho a Dios. Un uso sagrado previsto no elimina el problema ligado a su origen.
Deuteronomio 23:17-18
Santa Biblia Reina Valera 190917No habrá ramera de las hijas de Israel, ni habrá sodomítico de los hijos de Israel.
18No traerás precio de ramera, ni precio de perro á la casa de Jehová tu Dios por ningún voto; porque abominación es á Jehová tu Dios así lo uno como lo otro.
Deuteronomio 23:19-23
Préstamos y promesas tienen límites claros
Un israelita no debe cobrar intereses por dinero, comida u otros préstamos a otro israelita. Se permiten intereses a un extranjero. Luego Moisés pasa a los votos. Una promesa a Dios debe cumplirse sin demora; abstenerse de hacerla no es pecado. Sin embargo, una vez que alguien la expresa libremente, sus palabras crean un deber. Los mandatos distinguen lo que es opcional antes de un compromiso de lo que se vuelve obligatorio después. Que las palabras sean voluntarias no hace voluntario su cumplimiento.

En la vida diaria
La tesorera de un club estudiantil presta equipo sin añadir una tarifa ante la necesidad de otro miembro. Después firma una promesa de proveer sillas para un acto y anota la fecha de entrega en su agenda. Era libre de no prometer, pero ahora otros dependen de ello. La norma de Moisés sobre el voto trata de un compromiso con Dios.
Observe
Deuteronomio 23:22 No hacer un voto no trae culpa. La obligación comienza con la promesa expresada libremente, así que la ley no exige prometer más de lo que se puede cumplir.
Deuteronomio 23:19-23
Santa Biblia Reina Valera 190919No tomarás de tu hermano logro de dinero, ni logro de comida, ni logro de cosa alguna de que se suele tomar.
20Del extraño tomarás logro, mas de tu hermano no lo tomarás, porque te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos sobre la tierra á la cual entras para poseerla.
21Cuando prometieres voto á Jehová tu Dios, no tardarás en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y habría en ti pecado.
22Mas cuando te abstuvieres de prometer, no habrá en ti pecado.
23Guardarás lo que tus labios pronunciaren; y harás, como prometiste á Jehová tu Dios, lo que de tu voluntad hablaste por tu boca.
Deuteronomio 23:24-25
Un vecino puede comer pero no cosechar
Una persona que entra en la viña del vecino puede comer uvas allí, pero no llenar un recipiente para llevárselas. El mismo límite se aplica al grano. Pueden recogerse espigas a mano. No debe usarse una hoz para cosechar el cultivo en pie. Moisés permite comer al momento y protege los productos del dueño de ser tomados en grandes cantidades. El permiso tiene, pues, un límite concreto. La generosidad de un vecino ante el hambre presente no se convierte en derecho a reunir una reserva privada para después.

En la vida diaria
La pasajera de una parada rural de autobús toma fruta de un recipiente destinado a viajeros que esperan, y deja la cesta en su lugar. Come lo que necesita mientras espera en vez de volcar toda la provisión en su bolsa. El acceso compartido tiene un límite. Moisés concede un derecho legal dentro de los cultivos de otra persona, no un recipiente de refrigerios voluntario.
Observe
Deuteronomio 23:24 El recipiente marca el límite entre comer allí y llevarse provisiones. El permiso satisface el apetito inmediato sin entregar el control de la cosecha de la viña.
Deuteronomio 23:24-25
Santa Biblia Reina Valera 190924Cuando entrares en la viña de tu prójimo, comerás uvas hasta saciar tu deseo: mas no pondrás en tu vaso.
25Cuando entrares en la mies de tu prójimo, podrás cortar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz á la mies de tu prójimo.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Deuteronomio 23:1 comienza con “NO entrará en la congregación de Jehová el que fuere quebrado, ni el castrado.”
Dónde cambia el capítulo
Deuteronomio 23:13 forma un giro natural: “Tendrás también una estaca entre tus armas; y será que, cuando estuvieres [allí] fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento:”
La nota final
Deuteronomio 23:25 deja al lector con “Cuando entrares en la mies de tu prójimo, podrás cortar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz á la mies de tu prójimo.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, Dios, Cuando, entrar, porque, congregaci ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- real
- Campamento de un ejército, aquí el lugar donde se aloja Israel.
- logro
- Interés o ganancia que se cobra sobre lo prestado.
- voto
- Promesa voluntaria hecha a Dios que obliga a cumplir lo dicho.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



