Israel responde públicamente al pacto

Deuteronomio 27

El panorama

Una ceremonia espera a Israel, el pueblo de Dios, después de cruzar el Jordán, el río que está ante la tierra prometida. Han escuchado a Moisés, su líder, explicar los mandatos de Dios. Ahora él prepara una ceremonia pública para después de su entrada. En Ebal, un monte de la tierra, habrá piedras con la ley escrita y un altar. Las tribus también se reunirán junto a Gerizim, otro monte. Las maldiciones pronunciadas y las respuestas del pueblo harán público y compartido su compromiso.

En este capítulo

Verdad central

Israel debe registrar públicamente la ley de Dios y aceptar sus advertencias, incluidos los mandatos que descubren males ocultos a la vista común.

Deuteronomio 27: Israel responde públicamente al pacto
Escena del capítuloDeuteronomio 27

Las Escrituras junto al resumen

Deuteronomio · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 26

Deuteronomio 27:1-8

Las piedras muestran claramente la ley

Moisés y los ancianos dicen al pueblo que obedezca todos los mandatos. Después de cruzar el Jordán, deben levantar piedras grandes en el monte Ebal. Deben cubrirlas con cal y escribir la ley claramente sobre ellas. También deben construir un altar de piedras sin labrar, sin usar herramientas de hierro. Luego vienen ofrendas quemadas por completo y ofrendas de paz, con comida y alegría ante Dios. La ceremonia une un registro público legible con el culto. Entrar en la tierra significa recibir sus condiciones además de disfrutar sus regalos.

Deuteronomio 27:1-8: Las piedras muestran claramente la ley
Escena del capítuloDeuteronomio 27

En la vida diaria

Una ingeniera municipal instala una gran carta de seguridad impresa junto a la entrada de un recinto público recién abierto. Los vecinos se reúnen para su inauguración y pueden leer las condiciones que rigen su uso. La celebración compartida incluye una declaración visible de responsabilidad. La ceremonia de Israel incluye sacrificios y el pacto de Dios, no una carta de funcionamiento municipal.

Observe

Deuteronomio 27:8 Las palabras deben escribirse claramente. La gente puede leer la ley donde está colocada. La ceremonia no depende solo de lo que recuerden de un discurso escuchado mucho antes.

Deuteronomio 27:1-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y MANDÓ Moisés, con los ancianos de Israel, al pueblo, diciendo: Guardaréis todos los mandamientos que yo prescribo hoy.

2Y será que, el día que pasareis el Jordán á la tierra que Jehová tu Dios te da, te has de levantar piedras grandes, las cuales revocarás con cal:

3Y escribirás en ellas todas las palabras de esta ley, cuando hubieres pasado para entrar en la tierra que Jehová tu Dios te da, tierra que fluye leche y miel, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho.

4Será pues, cuando hubieres pasado el Jordán, que levantaréis estas piedras que yo os mando hoy, en el monte de Ebal, y las revocarás con cal:

5Y edificarás allí altar á Jehová tu Dios, altar de piedras: no alzarás sobre ellas hierro.

6De piedras enteras edificarás el altar de Jehová tu Dios; y ofrecerás sobre él holocausto á Jehová tu Dios;

7Y sacrificarás pacíficos, y comerás allí; y alegrarte has delante de Jehová tu Dios.

8Y escribirás en las piedras todas las palabras de esta ley muy claramente.

Deuteronomio 27:9-14

Las tribus ocupan los lugares asignados

Los sacerdotes levitas se unen a Moisés para decir a Israel que escuche, pues pertenece a Dios y debe obedecer sus mandatos. Se asignan seis tribus a Gerizim para la bendición y seis a Ebal para la maldición. Los levitas, la tribu que cumple tareas sagradas, hablarán en voz alta a los hombres reunidos. Cada grupo recibe un lugar en la ceremonia pública. Unos pocos funcionarios no representan solos a toda la nación. Todas sus tribus tienen un lugar en el acto que declara lo que exige su promesa.

Deuteronomio 27:9-14: Las tribus ocupan los lugares asignados
Escena del capítuloDeuteronomio 27

En la vida diaria

El encargado del desfile dirige a los vecinos de cada distrito a una zona marcada de la plaza pública antes de que hagan una promesa conjunta. Un altavoz lleva las palabras hasta las filas de atrás. Los grupos separados participan en el mismo acto y oyen las mismas condiciones. El encargado dirige una promesa cívica; Israel responde a las bendiciones y maldiciones del pacto de Dios.

Observe

Deuteronomio 27:14 Los levitas deben hablar en voz alta a todos los hombres reunidos. La respuesta debe seguir a palabras que el pueblo realmente oye, no a un intercambio privado entre líderes.

Deuteronomio 27:9-14

Santa Biblia Reina Valera 1909

9Y Moisés, con los sacerdotes Levitas, habló á todo Israel, diciendo: Atiende y escucha, Israel: hoy eres hecho pueblo de Jehová tu Dios.

10Oirás pues la voz de Jehová tu Dios, y cumplirás sus mandamientos y sus estatutos, que yo te ordeno hoy.

11Y mandó Moisés al pueblo en aquel día, diciendo:

12Estos estarán sobre el monte de Gerizim para bendecir al pueblo, cuando hubiereis pasado el Jordán: Simeón, y Leví, y Judá, é Issachâr, y José, y Benjamín.

13Y estos estarán para [pronunciar] la maldición en el de Ebal: Rubén, Gad, y Aser, y Zabulón, Dan, y Nephtalí.

14Y hablarán los Levitas, y dirán á todo varón de Israel en alta voz:

Deuteronomio 27:15-19

Maldiciones públicas contra los males secretos

Las primeras maldiciones se refieren a un ídolo oculto y al desprecio de los padres. Otras nombran el cambio de la piedra que marca el terreno de un vecino o el hecho de desviar a un ciego. También se maldice negar un juicio justo al extranjero, al huérfano o a la viuda. Son personas con poco poder para exigir una audiencia justa. Después de cada maldición, los reunidos expresan su acuerdo. Algunos de estos males pueden hacerse en secreto. La respuesta pública coloca a todos bajo una regla que alcanza los actos que los vecinos no ven, además de los que se hacen abiertamente.

Deuteronomio 27:15-19: Maldiciones públicas contra los males secretos
Escena del capítuloDeuteronomio 27
Canaán y las tierras vecinas
Canaán y las tierras vecinas

En la vida diaria

Un instructor de accesibilidad pide a sus alumnos que declaren que no deben desorientar a un pasajero ciego. La regla sigue vigente aunque ningún supervisor vea el acto. Responden juntos mientras examinan las instrucciones de ruta que usarán en el trabajo. Se nombra un abuso oculto antes de que ocurra. Los alumnos se exponen a medidas disciplinarias laborales; Israel acepta la maldición de Dios sobre estos males.

Observe

Deuteronomio 27:18 Desorientar a un ciego recibe su propia maldición. El mandato señala el abuso de alguien que depende de otros, aun cuando el acto pueda ocultarse.

Deuteronomio 27:15-19

Santa Biblia Reina Valera 1909

15Maldito el hombre que hiciere escultura ó imagen de fundición, abominación á Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.

16Maldito el que deshonrare á su padre ó á su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.

17Maldito el que redujere el término de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén.

18Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dirá todo el pueblo: Amén.

19Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.

Deuteronomio 27:20-26

Las últimas maldiciones alcanzan violencia oculta

Más maldiciones prohíben las relaciones sexuales con la esposa del padre, una hermana o la suegra. También prohíben los actos sexuales con animales. Condenan además matar en secreto a un vecino y recibir pago para matar a un inocente. El pueblo responde a cada maldición con su acuerdo. La última abarca el incumplimiento de la ley al no ponerla en práctica. Por eso no basta con dar la respuesta correcta. Las palabras públicas obligan al pueblo a actuar. Esto incluye los actos ocultos que dañan a quienes no pueden protegerse, aunque ningún testigo vea el mal.

Deuteronomio 27:20-26: Las últimas maldiciones alcanzan violencia oculta
Escena del capítuloDeuteronomio 27

En la vida diaria

La instructora de protección de menores lee una lista de abusos prohibidos a un grupo silencioso de trabajadores juveniles, sin representar ninguno. Cada trabajador firma el mismo código, incluidos los deberes vigentes cuando ningún colega está presente. El silencio serio reconoce el costo del mal oculto. El acuerdo hablado de Israel acepta la maldición de Dios, no el código disciplinario de un empleador.

Observe

Deuteronomio 27:26 La última maldición trata de cumplir la ley, no solo de escucharla. La conducta debe corresponder a la respuesta pública para que la ceremonia signifique lo que declara.

Deuteronomio 27:20-26

Santa Biblia Reina Valera 1909

20Maldito el que se echare con la mujer de su padre; por cuanto descubrió el regazo de su padre. Y dirá todo el pueblo: Amén.

21Maldito el que tuviere parte con cualquiera bestia. Y dirá todo el pueblo: Amén.

22Maldito el que se echare con su hermana, hija de su padre, ó hija de su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.

23Maldito el que se echare con su suegra. Y dirá todo el pueblo: Amén.

24Maldito el que hiriere á su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén.

25Maldito el que recibiere don para herir de muerte al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén.

26Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.

Detalles que vale la pena notar

26versículos en esta lectura
4movimientos principales

La imagen inicial

Deuteronomio 27:1 comienza con “Y MANDÓ Moisés, con los ancianos de Israel, al pueblo, diciendo: Guardaréis todos los mandamientos que yo prescribo hoy.”

Dónde cambia el capítulo

Deuteronomio 27:13 forma un giro natural: “Y estos estarán para [pronunciar] la maldición en el de Ebal: Rubén, Gad, y Aser, y Zabulón, Dan, y Nephtalí.”

La nota final

Deuteronomio 27:26 deja al lector con “Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras pueblo, todo, Maldito, Jehov, Dios, para ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

holocausto
Ofrenda que se quema por completo sobre el altar como acto de culto.
Amén
Respuesta con la que el pueblo afirma y acepta lo que se acaba de decir.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20