Moisés prepara a Josué para dirigir

Deuteronomio 3

El panorama

Las victorias al este del Jordán, el río que deben cruzar, han dado sus primeros territorios a Israel, el pueblo que se prepara para establecerse. Moisés, dirigente de la nación, recuerda la derrota de Og, el rey que luchó contra ellos en Basán, su reino del norte. Israel, el pueblo que se prepara para cruzar hacia el oeste, debe compartir ahora tanto la tierra como el deber militar. Moisés también cuenta su propia petición de entrar. Dios la rechaza y le ordena fortalecer a Josué, el hombre que dirigirá el cruce.

En este capítulo

Verdad central

Dios da a Israel tierras y deberes compartidos, mientras Moisés debe aceptar que Josué llevará al pueblo al territorio que él solo puede ver.

Deuteronomio 3: Moisés prepara a Josué para dirigir
Escena del capítuloDeuteronomio 3

Las Escrituras junto al resumen

Deuteronomio · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 29

Deuteronomio 3:1-7

El reino fortificado de Og queda destruido

Og salió con su ejército al encuentro de Israel en Edrei, una ciudad de su reino. Dios dijo a Moisés que no lo temiera y prometió una victoria como la derrota anterior de Sehón. Israel capturó sesenta ciudades fortificadas, además de muchas poblaciones sin murallas. Los muros altos, las puertas y las barras no detuvieron la conquista. Moisés dice que el pueblo mató a hombres, mujeres y niños, y conservó el ganado y otros bienes. El relato describe la destrucción completa de los habitantes, no una victoria limitada a los soldados. Su confianza en la ayuda de Dios aparece junto a ese resultado tan duro.

Deuteronomio 3:1-7: El reino fortificado de Og queda destruido
Escena del capítuloDeuteronomio 3

En la vida diaria

Una investigadora que ha perdido seres queridos extiende el plano de una ciudad junto a una lista de familias desaparecidas. Las fuertes murallas exteriores siguen en el plano, pero no dieron protección duradera a las personas cuyos nombres lee. Marca cada calle residencial antes de cerrar el expediente. La conquista se presenta como una victoria de Dios, no como algo explicado por una investigación moderna.

Observe

Deuteronomio 3:5 Los muros, las puertas y las barras se nombran antes de describir la destrucción. Su fuerza deja claro que las ciudades tenían defensas, pero esas defensas no salvaron a sus habitantes.

Deuteronomio 3:1-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y VOLVIMOS, y subimos camino de Basán, y saliónos al encuentro Og rey de Basán para pelear, él y todo su pueblo, en Edrei.

2Y díjome Jehová: No tengas temor de él, porque en tu mano he entregado á él y á todo su pueblo, y su tierra: y harás con él como hiciste con Sehón rey Amorrheo, que habitaba en Hesbón.

3Y Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano á Og rey de Basán, y á todo su pueblo, al cual herimos hasta no quedar de él ninguno.

4Y tomamos entonces todas sus ciudades; no quedó ciudad que no les tomásemos: sesenta ciudades, toda la tierra de Argob, del reino de Og en Basán.

5Todas éstas eran ciudades fortalecidas con alto muro, con puertas y barras; sin otras muy muchas ciudades sin muro.

6Y destruímoslas, como hicimos á Sehón rey de Hesbón, destruyendo en toda ciudad hombres, mujeres, y niños.

7Y tomamos para nosotros todas las bestias, y los despojos de las ciudades.

Deuteronomio 3:8-17

Se reparte la tierra oriental conquistada

Moisés describe el amplio territorio tomado de los dos reyes, desde un río al sur hasta un monte al norte. Se menciona la enorme cama de hierro de Og como recuerdo de su talla entre los gigantes que quedaban. Moisés recuerda después que repartió la tierra entre los Rubenitas, los Gaditas y la mitad de Manasés, grupos de Israel. Ríos, ciudades y llanuras marcan sus partes. Los detalles convierten la victoria en lugares con nombre donde las familias pueden vivir. También distinguen este asentamiento oriental de la tierra que las demás tribus aún esperan.

En la vida diaria

Tres primos siguen en una escritura los arroyos que dividen sus pastos heredados. Uno conserva los prados del río, otro la ladera y el tercero los campos del norte. Pueden usar sus partes porque los límites están nombrados. Moisés está repartiendo un reino tomado en guerra por mandato de Dios, no dividiendo una propiedad familiar.

Observe

Deuteronomio 3:11 Las medidas de la cama de hierro conservan un recuerdo concreto del tamaño poco común de Og. Moisés incluye este detalle en un registro de tierras tomadas pese a la fuerza de su antiguo rey.

Deuteronomio 3:8-17

Santa Biblia Reina Valera 1909

8También tomamos en aquel tiempo de mano de dos reyes Amorrheos que estaban de esta parte del Jordán, la tierra desde el arroyo de Arnón hasta el monte de Hermón:

9(Los Sidonios llaman á Hermón Sirión; y los Amorrheos, Senir:)

10Todas las ciudades de la llanura, y todo Galaad, y todo Basán hasta Salchâ y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán.

11Porque sólo Og rey de Basán había quedado de los gigantes que quedaron. He aquí su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabbath de los hijos de Ammón?; la longitud de ella de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, al codo de un hombre.

12Y esta tierra [que] heredamos entonces desde Aroer, que está al arroyo de Arnón, y la mitad del monte de Galaad con sus ciudades, dí á los Rubenitas y á los Gaditas:

13Y el resto de Galaad, y todo Basán, del reino de Og, dí[lo] á la media tribu de Manasés; toda la tierra de Argob, todo Basán, que se llamaba la tierra de los gigantes.

14Jair hijo de Manasés tomó toda la tierra de Argob hasta el término de Gessuri y Machâti; y llamóla de su nombre Basán-havoth-jair, hasta hoy.

15Y á Machîr dí á Galaad.

16Y á los Rubenitas y Gaditas dí de Galaad hasta el arroyo de Arnón, el medio del arroyo por término; hasta el arroyo de Jaboc, término de los hijos de Ammón:

17Asimismo la campiña, y el Jordán, y el término, desde Cinereth hasta la mar del llano, el mar Salado, las vertientes abajo del Pisga al oriente.

Deuteronomio 3:18-22

Las tribus asentadas deben ayudar a sus hermanos

Moisés recuerda a las tribus orientales que recibir su propia tierra no terminó su deber hacia el resto de Israel. Sus guerreros deben cruzar delante de sus hermanos, mientras esposas, hijos y ganado quedan en las ciudades ya concedidas. Podrán volver cuando las otras tribus también reciban descanso y tierra. Moisés dice después a Josué que recuerde lo que Dios hizo a los dos reyes derrotados. El mismo Dios actuará contra los reinos que tienen delante. La ayuda mutua y el recuerdo de la victoria preparan al pueblo para una tarea aún sin terminar.

Las tribus del oriente cruzan armadas delante de sus hermanos
Escena del capítuloDeuteronomio 3
Canaán y las tierras vecinas
Canaán y las tierras vecinas

En la vida diaria

Un hermano mayor termina de instalar a su familia en su nuevo apartamento y luego sube las cajas de su hermana por la escalera vecina. Sus habitaciones, aún por ordenar, pueden esperar hasta que la familia de ella también tenga techo. Recibir su parte no ha terminado el deber familiar. Las tribus orientales deben prestar servicio armado, con peligros que ninguna mudanza implica.

Observe

Deuteronomio 3:20 Los hombres solo vuelven después de que sus hermanos también reciban descanso. La condición une el disfrute de la tierra de un grupo a las necesidades aún pendientes de los demás.

Deuteronomio 3:18-22

Santa Biblia Reina Valera 1909

18Y os mandé entonces, diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado esta tierra para que la poseáis: pasaréis armados delante de vuestros hermanos los hijos de Israel todos los valientes.

19Solamente vuestras mujeres, vuestros niños, y vuestros ganados, (yo sé que tenéis mucho ganado,) quedarán en vuestras ciudades que os he dado,

20Hasta que Jehová dé reposo á vuestros hermanos, así como á vosotros, y hereden también ellos la tierra que Jehová vuestro Dios les da á la otra parte del Jordán: entonces os volveréis cada uno á su heredad que yo os he dado.

21Mandé también á Josué entonces, diciendo: Tus ojos vieron todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho á aquellos dos reyes: así hará Jehová á todos los reinos á los cuales pasarás tú.

22No los temáis; que Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros.

Deuteronomio 3:23-29

Moisés verá la tierra desde fuera

Moisés recuerda que pidió a Dios cruzar y ver la buena tierra. Alabó la grandeza de Dios y esperaba presenciar más de lo que él había comenzado. Dios se negó y le dijo que no volviera a plantear el asunto. Moisés subiría al Pisga, una altura que domina el país de alrededor, y miraría en todas las direcciones. Pero no cruzaría el Jordán. En cambio, debía encargar la tarea a Josué y animarlo. Su responsabilidad restante es fortalecer al sucesor que llevará al pueblo a la herencia que a él se le niega.

Moisés mira la tierra desde el Pisga
Escena del capítuloDeuteronomio 3

En la vida diaria

La agricultora que se jubila se detiene en el límite del nuevo campo que ayudó a conseguir, pero que nunca cultivará. Entrega los planos de drenaje a su sucesor y explica dónde necesita cuidados el terreno. Su pérdida no elimina la necesidad de prepararlo. Dios impide la entrada de Moisés, a diferencia de una jubilación elegida o exigida por la edad.

Observe

Deuteronomio 3:28 Se le dice a Moisés que fortalezca a Josué después de que se rechace su propia petición. La respuesta le deja una responsabilidad hacia el dirigente que hará lo que él no puede.

Deuteronomio 3:23-29

Santa Biblia Reina Valera 1909

23Y oré á Jehová en aquel tiempo, diciendo:

24Señor Jehová, tú has comenzado á mostrar á tu siervo tu grandeza, y tu mano fuerte: porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga según tus obras, y según tus valentías?

25Pase yo, ruégote, y vea aquella tierra buena, que está á la parte allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano.

26Mas Jehová se había enojado contra mí por causa de vosotros, por lo cual no me oyó: y díjome Jehová: Bástate, no me hables más de este negocio.

27Sube á la cumbre del Pisga, y alza tus ojos al occidente, y al aquilón, y al mediodía, y al oriente, y ve por tus ojos: porque no pasarás este Jordán.

28Y manda á Josué, y anímalo, y confórtalo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.

29Y paramos en el valle delante de Beth-peor.

Detalles que vale la pena notar

29versículos en esta lectura
4movimientos principales
2preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Deuteronomio 3:1 comienza con “Y VOLVIMOS, y subimos camino de Basán, y saliónos al encuentro Og rey de Basán para pelear, él y todo su pueblo, en Edrei.”

Dónde cambia el capítulo

Deuteronomio 3:11 forma un giro natural: “Porque sólo Og rey de Basán había quedado de los gigantes que quedaron. He aquí su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabbath de los hijos de Ammón?; la…”

La nota final

Deuteronomio 3:29 deja al lector con “Y paramos en el valle delante de Beth-peor.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, tierra, ciudades, hasta, todo, Dios ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

codos
Medida de longitud basada en la distancia entre el codo y la punta de los dedos.
despojos
Bienes tomados de los vencidos después de una batalla o conquista.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20