El panorama
Éxodo comienza en Egipto, un reino del noreste de África donde la familia de Jacob se había establecido durante una hambruna. Jacob, también llamado Israel, fue padre de doce hijos. José, uno de ellos, había ocupado un alto cargo en Egipto. José y sus hermanos ya han muerto. Sus descendientes, llamados hijos de Israel o hebreos, se han convertido en una población numerosa. Un nuevo Faraón, título del rey de Egipto, ve ese crecimiento como una amenaza. Primero impone trabajos forzados. Luego intenta impedir que sobrevivan los futuros hijos varones de los hebreos.
En este capítulo
- La familia de Jacob forma un pueblo Éxodo 1:1-7
El libro de Éxodo comienza con los nombres de los hijos de Jacob que llegaron a Egipto con sus familias.
- Un nuevo rey esclaviza a Israel Éxodo 1:8-14
Egipto tiene un nuevo rey que no toma en cuenta los servicios prestados por José.
- Las parteras rechazan la orden de Faraón Éxodo 1:15-17
Faraón habla después con dos parteras hebreas, Siphra y Phúa.
- Faraón hace pública su orden Éxodo 1:18-22
Faraón llama a las parteras y pregunta por qué dejaron vivir a los niños.
Verdad central
Israel sigue creciendo, mientras Faraón responde al miedo con trabajos forzados y luego con la orden de matar a los niños hebreos recién nacidos.

Las Escrituras junto al resumen
Éxodo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 22Éxodo 1:1-7
La familia de Jacob forma un pueblo
El libro de Éxodo comienza con los nombres de los hijos de Jacob que llegaron a Egipto con sus familias. Cuenta setenta descendientes de Jacob, y José ya estaba en Egipto. Más tarde mueren José, sus hermanos y toda su generación. Sus descendientes no desaparecen. Tienen muchos hijos y llegan a ser muy numerosos. Las palabras insisten en lo mismo: aquella familia pequeña se ha convertido en un pueblo grande. Su crecimiento llena la tierra. Ese cambio importa porque el siguiente gobernante verá su número como un peligro, no como un beneficio.

En la vida diaria
Una mujer abre un viejo álbum familiar y cuenta los pocos parientes que llegaron primero a su ciudad. Años después, su reunión familiar llena un salón alquilado. Los hijos y nietos viven ahora por toda la zona. Una pequeña familia se ha convertido en una comunidad. Éxodo describe un pueblo bajo dominio extranjero, no una reunión familiar moderna.
Observe
Éxodo 1:5 La cifra de setenta conecta Éxodo con la llegada anterior de Jacob a Egipto. El pueblo que enfrenta la esclavitud desciende de la misma familia que llegó allí generaciones antes.
Éxodo 1:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091ESTOS son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con Jacob; cada uno entró con su familia.
2Rubén, Simeón, Leví y Judá;
3Issachâr, Zabulón y Benjamín;
4Dan y Nephtalí, Gad y Aser.
5Y todas las almas de los que salieron del muslo de Jacob, fueron setenta. Y José estaba en Egipto.
6Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación.
7Y los hijos de Israel crecieron, y multiplicaron, y fueron aumentados y corroborados en extremo; y llenóse la tierra de ellos.
Éxodo 1:8-14
Un nuevo rey esclaviza a Israel
Egipto tiene un nuevo rey que no toma en cuenta los servicios prestados por José. Dice a su pueblo que los israelitas son cada vez más numerosos y fuertes. Teme que se unan al enemigo durante una guerra y luego salgan de Egipto. Faraón pone capataces sobre ellos y los obliga a hacer trabajos pesados. Construyen Phithom y Raamses como ciudades de almacenamiento. También fabrican ladrillos y trabajan en el campo. La medida no reduce su número. Cuanto más oprime Egipto a Israel, más crece Israel. El miedo de los egipcios aumenta, el trabajo se vuelve más duro y la vida de los israelitas se llena de amargura.

En la vida diaria
Un propietario teme que una familia inmigrante adquiera demasiada influencia en su conjunto de apartamentos. Les impone más trabajo, reglas más duras y sanciones injustas. Espera que la presión los obligue a marcharse. Pero llegan más parientes a la zona y su miedo crece. Faraón tiene poder real para esclavizar a todo un pueblo, algo que el propietario no tiene.
Observe
Éxodo 1:12 El plan de Faraón produce el resultado contrario al que busca. Israel sigue creciendo bajo la opresión, de modo que el miedo de los egipcios aumenta en vez de disminuir.
Éxodo 1:8-14
Santa Biblia Reina Valera 19098Levantóse entretanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía á José; el cual dijo á su pueblo:
9He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros:
10Ahora, pues, seamos sabios para con él, porque no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se junte con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.
11Entonces pusieron sobre él comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron á Faraón las ciudades de los bastimentos, Phithom y Raamses.
12Empero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían: así que estaban ellos fastidiados de los hijos de Israel.
13Y los Egipcios hicieron servir á los hijos de Israel con dureza:
14Y amargaron su vida con dura servidumbre, en [hacer] barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigorismo.
Éxodo 1:15-17
Las parteras rechazan la orden de Faraón
Faraón habla después con dos parteras hebreas, Siphra y Phúa. Las parteras ayudan a las mujeres a dar a luz. Les ordena matar a cada niño hebreo al nacer, pero dejar vivir a las niñas. La orden ataca a los varones recién nacidos y busca debilitar el futuro de Israel. Siphra y Phúa se niegan. Éxodo dice que temen a Dios, por eso no obedecen al rey. En cambio, dejan vivir a los niños. Su decisión las enfrenta al gobernante de Egipto en el momento del nacimiento. Dos mujeres con poco poder público frenan parte del plan de Faraón al negarse a cumplir su mandato.

En la vida diaria
Una enfermera del turno nocturno recibe la orden ilegal de falsear registros para que ciertos recién nacidos pierdan la atención que necesitan. Se niega, deja constancia de lo ocurrido y protege a los pacientes. Arriesga su empleo porque la orden viene de sus superiores. Siphra y Phúa enfrentan un mandato real de matar bebés, no un conflicto laboral.
Observe
Éxodo 1:15 Se dan los nombres de Siphra y Phúa, pero no el de Faraón. Éxodo conserva los nombres de las mujeres que resisten la orden, no el del gobernante que la da.
Éxodo 1:15-17
Santa Biblia Reina Valera 190915Y habló el rey de Egipto á las parteras de las Hebreas, una de las cuales se llamaba Siphra, y otra Phúa, y díjoles:
16Cuando parteareis á las Hebreas, y mirareis los asientos, si fuere hijo, matadlo; y si fuere hija, entonces viva.
17Mas las parteras temieron á Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que reservaban la vida á los niños.
Éxodo 1:18-22
Faraón hace pública su orden
Faraón llama a las parteras y pregunta por qué dejaron vivir a los niños. Ellas responden que las mujeres hebreas dan a luz antes de que lleguen las parteras. Éxodo no se detiene a juzgar esa explicación. Dios trata bien a las parteras e Israel sigue creciendo. Como ellas temen a Dios, él les concede sus propias familias. Entonces Faraón amplía su medida. Ya no depende de dos parteras para cumplirla. Ordena a todo su pueblo arrojar al río a cada varón hebreo recién nacido. Las niñas pueden vivir. El ataque pasa de los trabajos forzados y las órdenes privadas a un mandato público de matar niños.

En la vida diaria
Un director de fábrica ordena a dos supervisores ocultar una expulsión ilegal, pero ellos se niegan. Luego publica la orden para toda la plantilla y espera que todos ayuden a cumplirla. El abuso pasa de una orden privada a un sistema público. La orden de Faraón exige matar niños, por lo que las consecuencias son mucho más graves.
Observe
Éxodo 1:22 Faraón encarga ahora la orden a todo su pueblo. La violencia contra los niños hebreos se convierte en un deber público impuesto a toda la sociedad egipcia.
Éxodo 1:18-22
Santa Biblia Reina Valera 190918Y el rey de Egipto hizo llamar á las parteras, y díjoles: Por qué habéis hecho esto, que habéis reservado la vida á los niños?
19Y las parteras respondieron á Faraón: Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias: porque son robustas, y paren antes que la partera venga á ellas.
20Y Dios hizo bien á las parteras: y el pueblo se multiplicó, y se corroboraron en gran manera.
21Y por haber las parteras temido á Dios, él les hizo casas.
22Entonces Faraón mandó á todo su pueblo, diciendo: Echad en el río todo hijo que naciere, y á toda hija reservad la vida.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Éxodo 1:1 comienza con “ESTOS son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con Jacob; cada uno entró con su familia.”
Dónde cambia el capítulo
Éxodo 1:18 forma un giro natural: “Y el rey de Egipto hizo llamar á las parteras, y díjoles: Por qué habéis hecho esto, que habéis reservado la vida á los niños?”
La nota final
Éxodo 1:22 deja al lector con “Entonces Faraón mandó á todo su pueblo, diciendo: Echad en el río todo hijo que naciere, y á toda hija reservad la vida.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Egipto, parteras, hijos, Israel, pueblo, vida ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- bastimentos
- Provisiones almacenadas para alimentar a una población o un ejército.
- servidumbre
- Condición de quienes están sometidos al trabajo y al poder de otros.
- parteras
- Mujeres que ayudan a otras mujeres durante el parto.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



