Los desterrados reciben promesa de corazones nuevos

Ezequiel 11

El panorama

En la puerta del templo de Jerusalem, capital de Judá, Ezequiel ve dirigentes que dan consejos dañinos. El profeta sigue dentro de la visión que expuso el falso culto y mostró la gloria de Dios dejando el templo. Los dirigentes confían en la ciudad, mientras quienes viven allí desprecian a los desterrados como personas alejadas de Dios. Dios responde a ambas afirmaciones. Los dirigentes afrontan juicio, pero las personas dispersas reciben una promesa de su presencia, regreso y cambio interior. La visión termina con Ezequiel de nuevo entre los desterrados, dispuesto a contarles lo que vio.

En este capítulo

Verdad central

Dios rechaza la seguridad que la ciudad se atribuye y promete a las personas dispersas su presencia, un regreso a casa y corazones capaces de obedecer.

Ezequiel 11: Los desterrados reciben promesa de corazones nuevos
Escena del capítuloEzequiel 11

Las Escrituras junto al resumen

Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 25

Ezequiel 11:1-4

Dirigentes dan consejos dañinos en la puerta

El espíritu lleva a Ezequiel a la puerta oriental del templo. Allí están veinticinco hombres, entre ellos Jaazanías y Pelatías, dos dirigentes del pueblo. Dios los identifica como hombres que planean el mal y dan consejos dañinos. Hablan de construir casas y describen la ciudad como una olla de cocinar, con ellos como su carne. Su dicho exacto es difícil de entender, pero Dios rechaza la confianza que ponen en permanecer dentro. Ordena a Ezequiel hablar contra ellos. Su posición en la puerta no les da autoridad para anular su advertencia.

Ezequiel 11:1-4: Dirigentes dan consejos dañinos en la puerta
Escena del capítuloEzequiel 11

En la vida diaria

Una piloto de puerto oye al dueño de un barco insistir en que quedarse dentro del rompeolas garantiza seguridad. El dueño señala el muro mientras ignora daños bajo la embarcación. La piloto debe cuestionar esa afirmación delante de la tripulación que espera. Ezequiel confronta un consejo malvado por orden de Dios, no el cálculo equivocado de un marinero sobre un refugio.

Observe

Ezequiel 11:4 Dios repite la orden de profetizar contra los hombres. El profeta debe confrontar directamente su consejo, aunque ocupen puestos reconocidos entre el pueblo.

Ezequiel 11:1-4

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y EL espíritu me elevó, y metióme por la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente: y he aquí á la entrada de la puerta veinticinco varones, entre los cuales vi á Jaazanías hijo de Azur, y á Pelatías hijo de Benaías, príncipes del pueblo.

2Y díjome: Hijo del hombre, estos son los hombres que maquinan perversidad, y dan en esta ciudad mal consejo;

3Los cuales dicen: No [será] tan presto: edifiquemos casas: ésta [será] la caldera, y nosotros la carne.

4Por tanto profetiza contra ellos, profetiza, hijo del hombre.

Ezequiel 11:5-13

El refugio que alegan no resistirá

El Espíritu del Señor le dice a Ezequiel que Dios conoce cada pensamiento de su pueblo Israel. Los dirigentes han llenado las calles de víctimas. Esos muertos, dice Dios, son la carne dentro de la olla que es la ciudad. Los propios dirigentes serán sacados y entregados a extranjeros. Afrontarán la espada en la frontera de su patria porque imitaron a las naciones vecinas en vez de guardar las leyes de Dios. Mientras Ezequiel habla, Pelatías muere. El profeta cae rostro en tierra y clama, preguntando si Dios piensa acabar con todos los que quedan de su pueblo.

Ezequiel 11:5-13: El refugio que alegan no resistirá
Escena del capítuloEzequiel 11

En la vida diaria

La secretaria de una investigación judicial lee una afirmación de seguridad junto a los nombres de personas dañadas bajo el mando de quienes la hicieron. Las palabras sobre protección quedan ahora junto a pruebas de su fracaso. Deja de leer cuando el peso de la lista se hace sentir en la sala. Ezequiel también presencia la muerte de un dirigente en la visión y suplica a Dios por los sobrevivientes.

Observe

Ezequiel 11:7 La imagen de la olla que usaron los dirigentes se convierte en la respuesta de Dios contra ellos. Las víctimas permanecen dentro, mientras a los dirigentes que confiaban en la ciudad se les dice que serán sacados.

Ezequiel 11:5-13

Santa Biblia Reina Valera 1909

5Y cayó sobre mí el espíritu de Jehová, y díjome: Di: Así ha dicho Jehová: Así habéis hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben á vuestro espíritu, [yo] las he entendido.

6Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad, y habéis henchido de muertos sus calles.

7Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Vuestros muertos que habéis puesto en medio de ella, ellos son la carne, y ella es la caldera; mas yo os sacaré á vosotros de en medio de ella.

8Cuchillo habéis temido, y cuchillo traeré sobre vosotros, dice el Señor Jehová.

9Y os sacaré de en medio de ella, y os entregaré en manos de extraños, y yo haré juicios en vosotros.

10A cuchillo caeréis; en el término de Israel os juzgaré, y sabréis que yo soy Jehová.

11Esta no os será por caldera, ni vosotros seréis en medio de ella la carne: en el término de Israel os tengo de juzgar.

12Y sabréis que yo soy Jehová: porque no habéis andado en mis ordenanzas, ni habéis hecho mis juicios, sino según los juicios de las gentes que están en vuestros alrededores habéis hecho.

13Y aconteció que, estando yo profetizando, Pelatías hijo de Benaías murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé con grande voz, y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿harás tú consumación del resto de Israel?

Ezequiel 11:14-21

Dios promete presencia y corazones cambiados

Los residentes afirman que la tierra les pertenece y les dicen a los desterrados que están lejos del Señor. Dios responde que ha sido un santuario para quienes están dispersos en el extranjero. Los reunirá y les dará su tierra otra vez. Ellos quitarán sus objetos detestables. Les dará un corazón unido y un espíritu nuevo, reemplazando el corazón duro por uno que responda. Este cambio permite la obediencia y renueva el vínculo entre Dios y su pueblo. Quienes sigan buscando cosas detestables recibirán las consecuencias de su propia conducta.

Ezequiel 11:14-21: Dios promete presencia y corazones cambiados
Escena del capítuloEzequiel 11
Asiria y Babilonia
Asiria y Babilonia

En la vida diaria

Una integrante de un coro dispersado abre una convocatoria de ensayo de su antiguo director en una habitación alquilada en el extranjero. La distancia no ha terminado su vínculo. Los planes de regreso incluyen cambiar hábitos que antes dividieron al grupo. Coloca la música sobre su mesa. La promesa de Dios da a su pueblo un corazón nuevo; un coro solo puede practicar hábitos cambiados.

Observe

Ezequiel 11:16 Dios se llama a sí mismo santuario para personas en países extranjeros. La afirmación de los residentes de que el destierro significa distancia de él no coincide con lo que él mismo dice de su presencia.

Ezequiel 11:14-21

Santa Biblia Reina Valera 1909

14Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:

15Hijo del hombre, tus hermanos, tus hermanos, los hombres de tu parentesco y toda la casa de Israel, toda ella [son aquellos] á quienes dijeron los moradores de Jerusalem: Alejaos de Jehová; á nosotros es dada la tierra en posesión.

16Por tanto di: Así ha dicho el Señor Jehová: Aunque los he echado lejos entre las gentes, y los he esparcido por las tierras, con todo eso les seré por un pequeño santuario en las tierras á donde llegaren.

17Di por tanto: Así ha dicho el Señor Jehová: Yo os recogeré de los pueblos, y os allegaré de las tierras en las cuales estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel.

18Y vendrán allá, y quitarán de ella todas sus torpezas, y todas sus abominaciones.

19Y darles he un corazón, y espíritu nuevo daré en sus entrañas; y quitaré el corazón de piedra de su carne, y daréles corazón de carne;

20Para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis juicios y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea á ellos por Dios.

21Mas á aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de sus torpezas y de sus abominaciones, yo tornaré su camino sobre sus cabezas, dice el Señor Jehová.

Ezequiel 11:22-25

La visión termina entre los desterrados

Los querubines, seres celestiales que llevan el trono, levantan las alas con las ruedas a su lado. La gloria de Dios se eleva desde la ciudad y se coloca sobre el monte al este de ella. Luego el espíritu lleva a Ezequiel en la visión de regreso a la tierra de los Caldeos, donde viven sus compañeros desterrados. La visión lo deja. Él les cuenta todo lo que el Señor le ha mostrado. Reciben el relato donde están, fuera de su patria. La partida de la ciudad y la promesa a las personas dispersas se convierten ahora en palabras dichas a esas mismas personas.

En la vida diaria

Una aprendiz en el extranjero cierra un recorrido en directo por su antiguo taller y se vuelve hacia los trabajadores desplazados reunidos a su alrededor. Describe cada cambio que ha visto, incluido el aviso sobre su regreso. El grupo oye sobre hechos que nadie en la habitación presenció. El informe de Ezequiel procede de una visión dada por el Espíritu de Dios, no de una cámara a distancia.

Observe

Ezequiel 11:25 Ezequiel cuenta a los desterrados todo lo que Dios le mostró. La visión no queda como experiencia privada; su advertencia y su promesa alcanzan a quienes viven lejos de casa.

Ezequiel 11:22-25

Santa Biblia Reina Valera 1909

22Después alzaron los querubines sus alas, y las ruedas en pos de ellos; y la gloria del Dios de Israel estaba sobre ellos encima.

23Y la gloria de Jehová se fué de en medio de la ciudad, y paró sobre el monte que está al oriente de la ciudad.

24Luego me levantó el espíritu, y volvióme á llevar en visión del espíritu de Dios á la tierra de los Caldeos, á los trasportados. Y partióse de mí la visión que había visto.

25Y hablé á los trasportados todas las palabras de Jehová que él me había mostrado.

Detalles que vale la pena notar

25versículos en esta lectura
4movimientos principales
1preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Ezequiel 11:1 comienza con “Y EL espíritu me elevó, y metióme por la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente: y he aquí á la entrada de la puerta…”

Dónde cambia el capítulo

Ezequiel 11:13 forma un giro natural: “Y aconteció que, estando yo profetizando, Pelatías hijo de Benaías murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé con grande voz, y dije: ¡Ah, Señor Jehová…”

La nota final

Ezequiel 11:25 deja al lector con “Y hablé á los trasportados todas las palabras de Jehová que él me había mostrado.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, ella, Israel, hijo, ritu, sobre ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

caldera
Olla grande para cocinar, usada aquí como imagen de la ciudad.
corazón de piedra
Imagen de una vida interior obstinada, incapaz de responder a Dios.
querubines
Seres celestiales que aparecen junto al trono y la gloria de Dios.
trasportados
Personas llevadas por la fuerza lejos de su patria para vivir cautivas.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20