El panorama
Todavía dentro de la visión, Ezequiel, el profeta de Dios, observa el templo de Jerusalem, capital de Judá. Ha visto que se pone una señal a quienes se duelen por el mal y que se envían figuras armadas por la ciudad. Su atención vuelve ahora al trono sobre los seres celestiales. Se toma fuego de debajo de él para la ciudad. Los seres y sus ruedas se mueven juntos mientras la gloria de Dios deja la entrada del templo. Ezequiel los reconoce de su visión anterior junto a Chebar, el río cercano al asentamiento de los desterrados.
En este capítulo
- Se ordena llevar fuego a la ciudad Ezequiel 10:1-5
Sobre los querubines, Ezequiel ve una superficie extendida con algo parecido a un trono de zafiro.
- Una mano celestial entrega los carbones Ezequiel 10:6-8
El hombre obedece la orden y se coloca junto a las ruedas.
- Ruedas y seres se mueven juntos Ezequiel 10:9-17
Cuatro ruedas están junto a los seres, brillantes como una piedra preciosa.
- La gloria alcanza la puerta oriental Ezequiel 10:18-22
La gloria de Dios deja el umbral del templo y se coloca sobre los querubines.
Verdad central
El trono celestial se mueve mientras la gloria de Dios deja la entrada del templo, y se entrega fuego de debajo de él para la ciudad.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 22Ezequiel 10:1-5
Se ordena llevar fuego a la ciudad
Sobre los querubines, Ezequiel ve una superficie extendida con algo parecido a un trono de zafiro. Dios le dice al hombre vestido de lino que se introduzca entre las ruedas. Debe tomar carbones encendidos de entre los seres celestiales y esparcirlos sobre la ciudad. Cuando entra, ellos están a la derecha del templo. Una nube llena el patio interior. La gloria de Dios se eleva hasta la entrada, y el resplandor llena el patio. El sonido de alas llega al patio exterior como la voz de Dios. Fuego, nube, luz y sonido rodean la orden dada al hombre vestido de lino.

En la vida diaria
Una encargada de un horno recibe la orden de sacar brasas de una cámara protegida y ponerlas en un recipiente de metal. Una luz intensa llega a la puerta cuando se abre la cámara, y los trabajadores cercanos oyen su rugido. La tarea empieza en una fuente a la que no pueden acercarse sin cuidado. Los carbones de Ezequiel vienen del trono de Dios y tienen que ver con el juicio sobre una ciudad.
Observe
Ezequiel 10:4 El templo se llena de nube mientras el patio se llena de resplandor. La gloria de Dios sigue visible incluso mientras se mueve desde su lugar anterior hacia la entrada.
Ezequiel 10:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091Y MIRÉ, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos.
2Y habló al varón vestido de lienzos, y díjole: Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, é hinche tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y derrama sobre la ciudad. Y entró á vista mía.
3Y los querubines estaban á la mano derecha de la casa cuando este varón entró; y la nube henchía el atrio de adentro.
4Y la gloria de Jehová se levantó del querubín al umbral de la puerta; y la casa fué llena de la nube, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria de Jehová.
5Y el estruendo de las alas de los querubines se oía hasta el atrio de afuera, como la voz del Dios Omnipotente cuando habla.
Ezequiel 10:6-8
Una mano celestial entrega los carbones
El hombre obedece la orden y se coloca junto a las ruedas. Uno de los querubines extiende la mano hacia el fuego que está entre ellos. Una mano toma carbones y los pone en las manos del hombre vestido de lino. Él los recibe y sale. Ezequiel señala entonces la forma de una mano humana debajo de las alas de los seres. La mano hace visible la entrega en la visión. El fuego no procede de las propias reservas del hombre. Toma lo que se le da de debajo del trono después de recibir una orden directa.

En la vida diaria
La ayudante de un horno de cerámica sostiene una bandeja resistente al calor mientras el trabajador principal traslada material incandescente desde la cámara de cocción. La entrega sigue una instrucción precisa, y la ayudante sale con lo que se le ha confiado. No ha elegido ella misma el contenido. La entrega celestial sirve al juicio de Dios, no al proceso de cocción de un taller.
Observe
Ezequiel 10:7 El hombre recibe fuego mediante la mano de un ser celestial. La secuencia mantiene su acción ligada a la orden y a la fuente que está debajo del trono.
Ezequiel 10:6-8
Santa Biblia Reina Valera 19096Y aconteció que, como mandó al varón vestido de lienzos, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines, él entró, y paróse entre las ruedas.
7Y un querubín extendió su mano de entre los querubines al fuego que estaba entre los querubines, y tomó, y puso en las palmas del que estaba vestido de lienzos, el cual lo tomó y salióse.
8Y apareció en los querubines la figura de una mano humana debajo de sus alas.
Ezequiel 10:9-17
Ruedas y seres se mueven juntos
Cuatro ruedas están junto a los seres, brillantes como una piedra preciosa. Cada una parece una rueda dentro de otra y puede ir en cuatro direcciones sin volverse. Los ojos cubren cuerpos, manos, alas y ruedas. Cada ser tiene cuatro rostros: de querubín, de hombre, de león y de águila. Ezequiel reconoce a los seres vivientes que vio junto al río. Cuando se mueven, las ruedas se mueven a su lado. Cuando se detienen o se elevan, las ruedas hacen lo mismo. Un solo espíritu está en ellos. Sus muchas partes nunca se convierten en viajeros separados que siguen rutas contrapuestas.


En la vida diaria
Una titiritera maneja una gran criatura de escenario mientras otra operadora mueve su base con ruedas. Se detienen, se elevan y giran con la misma señal, de modo que las partes separadas presentan una sola acción al público. Perder una señal rompería esa unidad. Ezequiel ve seres celestiales vivos y ruedas que comparten un solo espíritu, no operadoras ensayando una actuación.
Observe
Ezequiel 10:17 Las ruedas se detienen cuando los seres se detienen y se elevan cuando ellos se elevan. Ezequiel explica su acción compartida diciendo que el espíritu del ser viviente está en ellas.
Ezequiel 10:9-17
Santa Biblia Reina Valera 19099Y miré, y he aquí cuatro ruedas junto á los querubines, junto á cada querubín una rueda; y el aspecto de las ruedas era como el de piedra de Tarsis.
10Cuanto al parecer de ellas, las cuatro eran de una forma, como si estuviera una en medio de otra.
11Cuando andaban, sobre sus cuatro costados andaban: no se tornaban cuando andaban, sino que al lugar adonde se volvía el primero, en pos de él iban; ni se tornaban cuando andaban.
12Y toda su carne, y sus costillas, y sus manos, y sus alas, y las ruedas, lleno estaba de ojos alrededor en sus cuatro ruedas.
13A las ruedas, oyéndolo yo, se les gritaba: ¡Rueda!
14Y cada uno tenía cuatro rostros. El primer rostro era de querubín; el segundo rostro, de hombre; el tercer rostro, de león; el cuarto rostro, de águila.
15Y levantáronse los querubines; este es el animal que vi en el río de Chebar.
16Y cuando andaban los querubines, andaban las ruedas junto con ellos; y cuando los querubines alzaban sus alas para levantarse de la tierra, las ruedas también no se volvían de junto á ellos.
17Cuando se paraban ellos, parábanse ellas, y cuando ellos se alzaban, alzábanse con ellos: porque el espíritu de los animales estaba en ellas.
Ezequiel 10:18-22
La gloria alcanza la puerta oriental
La gloria de Dios deja el umbral del templo y se coloca sobre los querubines. Ellos levantan las alas y se elevan con las ruedas a su lado. Juntos se detienen en la puerta oriental de la casa del Señor, con su gloria encima. Ezequiel declara ahora con claridad que estos son los seres que vio debajo de la presencia de Dios junto al río. Sus cuatro rostros, cuatro alas y manos de aspecto humano coinciden con aquella visión anterior. Cada uno avanza en línea recta. La partida ocurre en etapas que el profeta puede seguir, desde la entrada hasta la puerta.

En la vida diaria
Una encargada de una exposición sigue una valiosa pieza prestada mientras sus transportistas la levantan de la muestra y se detienen en la salida para la revisión final. El espacio permanece, pero lo que los visitantes venían a ver se está marchando. Cada etapa es visible para el personal que observa. La gloria de Dios parte mediante su propio movimiento celestial, no mediante embalaje y transporte humanos.
Observe
Ezequiel 10:18 La gloria se mueve desde el umbral hasta un lugar sobre los querubines. El edificio del templo no retiene la presencia de Dios cuando él decide marcharse.
Ezequiel 10:18-22
Santa Biblia Reina Valera 190918Y la gloria de Jehová se salió de sobre el umbral de la casa, y paró sobre los querubines.
19Y alzando los querubines sus alas, levantáronse de la tierra delante de mis ojos: cuando ellos salieron, también las ruedas al lado de ellos: y paráronse á la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba arriba sobre ellos.
20Este era el animal que vi debajo del Dios de Israel en el río de Chebar; y conocí que eran querubines.
21Cada uno tenía cuatro rostros, y cada uno cuatro alas, y figuras de manos humanas debajo de sus alas.
22Y la figura de sus rostros era la de los rostros que vi junto al río de Chebar, su [mismo] parecer y su ser; cada uno caminaba en derecho de su rostro.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 10:1 comienza con “Y MIRÉ, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se…”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 10:11 forma un giro natural: “Cuando andaban, sobre sus cuatro costados andaban: no se tornaban cuando andaban, sino que al lugar adonde se volvía el primero, en pos de él iban; ni se…”
La nota final
Ezequiel 10:22 deja al lector con “Y la figura de sus rostros era la de los rostros que vi junto al río de Chebar, su [mismo] parecer y su ser; cada uno caminaba en derecho de su rostro.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras querubines, ruedas, cuando, ellos, alas, cuatro ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- querubines
- Seres celestiales relacionados aquí con el trono y la gloria de Dios.
- expansión
- Superficie extendida que aparece sobre los seres celestiales en la visión.
- umbral
- Zona de entrada del templo desde donde parte la gloria de Dios.
- lienzos
- Telas de lino con las que está vestido el hombre de la visión.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



