El panorama
Por mandato de Dios, Ezequiel, el profeta que vive entre desterrados, debe registrar un día. El rey de Babilonia, la potencia extranjera, ha comenzado el asedio de Jerusalem, capital de Judá. Una olla representa a la ciudad manchada de sangre bajo juicio. Después la señal entra en la propia casa de Ezequiel: muere su esposa, y él no debe realizar los actos habituales de duelo. Su pérdida representa la próxima pérdida del santuario y los hijos del pueblo. Con el tiempo, un sobreviviente traerá noticias y terminará la restricción del habla de Ezequiel.
En este capítulo
- La fecha se registra junto a la olla Ezequiel 24:1-5
La fecha debe escribirse porque el rey extranjero comienza su ataque a la capital ese mismo día.
- La olla sucia debe afrontar el fuego Ezequiel 24:6-14
Dios condena a la ciudad manchada de sangre como una olla cuya suciedad permanece.
- Muere su esposa y se restringen costumbres Ezequiel 24:15-18
Ezequiel sabe por Dios que le quitarán de repente a quien alegra sus ojos.
- Su pérdida explica la pérdida venidera Ezequiel 24:19-24
Quienes miran preguntan qué significa para ellos la conducta de Ezequiel.
- Un sobreviviente traerá noticias y habla Ezequiel 24:25-27
Dios dice que les serán quitados su fuerza, orgullo, alegría e hijos.
Verdad central
El asedio de la ciudad comienza tal como se anunció, y la pérdida de Ezequiel se vuelve señal de pérdidas que dejarán al pueblo aturdido y dolido.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 27Ezequiel 24:1-5
La fecha se registra junto a la olla
La fecha debe escribirse porque el rey extranjero comienza su ataque a la capital ese mismo día. Ezequiel debe dar al pueblo rebelde una imagen de una olla. Entra agua, seguida de buenos trozos de carne y huesos escogidos del rebaño. El fuego debajo hace hervir todo por completo. El anuncio fechado conecta la imagen con un hecho fuera de la vista de los desterrados. No es una advertencia abierta sobre alguna dificultad futura. Dios nombra el día en que ha comenzado el asedio.

En la vida diaria
Una pariente lejana escribe la fecha junto a un breve mensaje oficial que informa que una casa familiar está ahora dentro de una zona de peligro cerrada. El lugar no se ve, pero el aviso fechado fija el cambio en el tiempo. Ella lo fija por encima de la mesa. Ezequiel recibe de Dios la fecha del asedio y la une a una imagen profética ordenada por él.
Observe
Ezequiel 24:2 Dios recalca que el asedio comienza el mismo día que Ezequiel debe registrar. La fecha vincula la palabra profética con un hecho concreto, no con una amenaza futura imprecisa.
Ezequiel 24:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091Y FUÉ á mí palabra de Jehová en el noveno año, en el mes décimo, á los diez del mes, diciendo:
2Hijo del hombre, escríbete el nombre de este día: el rey de Babilonia se puso sobre Jerusalem este mismo día.
3Y habla á la casa de rebelión por parábola, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: Pon una olla, ponla, y echa también en ella agua:
4Junta sus piezas en ella; todas buenas piezas, pierna y espalda; hínchela de huesos escogidos.
5Toma una oveja escogida; y también enciende los huesos debajo de ella; haz que hierva bien; coced también sus huesos dentro de ella.
Ezequiel 24:6-14
La olla sucia debe afrontar el fuego
Dios condena a la ciudad manchada de sangre como una olla cuya suciedad permanece. Su contenido se retira pieza por pieza, sin selección por sorteo. La sangre queda expuesta sobre roca desnuda en vez de cubierta por tierra, y reclama juicio. Se aumenta el fuego hasta consumir carne y huesos. Después se calienta la olla vacía para quemar su suciedad. Sin embargo, la impureza de la ciudad se ha resistido a la limpieza. Dios dejará que su ira siga su curso y no retirará el juicio anunciado. Sus propios actos determinan el ajuste de cuentas. La olla que contenía al pueblo se vuelve imagen de contaminación persistente.

En la vida diaria
Una especialista en higiene de cocinas aparta una vasija cuyos residuos incrustados permanecen tras limpiezas repetidas. Un borde pulido no resuelve la contaminación interior. Registra por qué la olla debe retirarse del uso en vez de volver al servicio. La olla de Ezequiel representa el derramamiento de sangre y el juicio de Dios sobre una ciudad, no un utensilio de cocina inseguro.
Observe
Ezequiel 24:8 Dios mantiene la sangre expuesta en lugar de permitir que se cubra. La imagen hace visible la violencia de la ciudad como causa de juicio, no como algo que el tiempo oculta.
Ezequiel 24:6-14
Santa Biblia Reina Valera 19096Pues así ha dicho el Señor Jehová: ¡Ay de la ciudad de sangres, de la olla no espumada, y cuya espuma no salió de ella! Por sus piezas, por sus piezas sácala; no caiga sobre ella suerte.
7Porque su sangre fué en medio de ella: sobre una piedra alisada la puso; no la derramó sobre la tierra para que fuese cubierta con polvo.
8Habiendo, [pues], hecho subir la ira para hacer venganza, yo pondré su sangre sobre la dura piedra, para que no sea cubierta.
9Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: ¡Ay de la ciudad de sangres! Pues también haré yo gran hoguera,
10Multiplicando la leña, encendiendo el fuego, para consumir la carne, y hacer la salsa; y los huesos serán quemados:
11Asentando después la [olla] vacía sobre sus brasas, para que se caldee, y se queme su fondo, y se funda en ella su suciedad, [y] se consuma su espuma.
12En fraude se cansó, y no salió de ella su mucha espuma. En fuego será su espuma consumida.
13En tu suciedad perversa [padecerás]: porque te limpié, y tú no te limpiaste de tu suciedad: nunca más te limpiarás, hasta que yo haga reposar mi ira sobre ti.
14Yo Jehová he hablado; vendrá, y harélo. No me tornaré atrás, ni tendré misericordia, ni me arrepentiré: según tus caminos y tus obras te juzgarán, dice el Señor Jehová.
Ezequiel 24:15-18
Muere su esposa y se restringen costumbres
Ezequiel sabe por Dios que le quitarán de repente a quien alegra sus ojos. No debe llorar en público ni realizar las señales habituales de duelo. Debe conservar su tocado y sus zapatos, dejar descubiertos sus labios y rechazar la comida de duelo que otros traen. Ezequiel habla al pueblo por la mañana. Su esposa muere esa tarde. A la mañana siguiente, él hace lo mandado. El relato da pocos detalles sobre ella, pero la describe como muy amada. La obediencia del profeta ocurre dentro de una pérdida real, no de una demostración sin dolor.


En la vida diaria
Un viudo guarda doblada la ropa que esperaba llevar a un acto conmemorativo mientras circunstancias urgentes impiden la reunión habitual. La ausencia del rito no reduce su amor ni su dolor. Se sienta en silencio con la tela doblada. Ezequiel omite el duelo porque Dios ordena directamente una señal, no porque los preparativos impidan una reunión funeraria.
Observe
Ezequiel 24:18 El breve relato pone en orden el discurso público, la muerte de su esposa y la obediencia a la mañana siguiente. Sus pocas palabras no significan que la persona amada o el costo sean pequeños.
Ezequiel 24:15-18
Santa Biblia Reina Valera 190915Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:
16Hijo del hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deseo de tus ojos: no endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas.
17Reprime el suspirar, no hagas luto de mortuorios: ata tu bonete sobre ti, y pon tus zapatos en tus pies, y no te cubras con rebozo, ni comas pan de hombres.
18Y hablé al pueblo por la mañana, y á la tarde murió mi mujer: y á la mañana hice como me fué mandado.
Ezequiel 24:19-24
Su pérdida explica la pérdida venidera
Quienes miran preguntan qué significa para ellos la conducta de Ezequiel. Él comunica la respuesta de Dios: el santuario que atesoran como su fuerza y alegría será profanado. Los hijos e hijas que dejaron atrás morirán a espada. Actuarán como ha actuado Ezequiel, conservando la ropa corriente y omitiendo las costumbres habituales de duelo. Se consumirán por su culpa y gemirán unos con otros. Dios llama a Ezequiel una señal. Cuando llegue la pérdida anunciada, reconocerán al Señor. La comparación une a su amada esposa con lo que la comunidad más aprecia, sin reducir ninguna de las pérdidas.

En la vida diaria
Una madre desarraigada sostiene el programa de un acto conmemorativo familiar que no puede celebrarse en el pueblo perdido. Los ritos conocidos no ofrecen una forma fácil para el dolor compartido por tantos hogares ausentes. Habla en voz baja con otra madre que espera a su lado. Dios dispone el dolor de Ezequiel como señal antes de que se pierdan el santuario y los hijos.
Observe
Ezequiel 24:24 Se llama señal al propio Ezequiel, no solo a los actos que realiza. Su pérdida personal se vuelve inseparable del mensaje que se pide al pueblo comprender.
Ezequiel 24:19-24
Santa Biblia Reina Valera 190919Y díjome el pueblo: ¿No nos enseñarás qué nos [significan] estas cosas que tú haces?
20Y yo les dije: Palabra de Jehová fué á mí, diciendo:
21Di á la casa de Israel: Así ha dicho el Señor Dios: He aquí yo profano mi santuario, la gloria de vuestra fortaleza, el deseo de vuestros ojos, y el regalo de vuestra alma: vuestros hijos y vuestras hijas que dejasteis, caerán á cuchillo.
22Y haréis de la manera que yo hice: no os cubriréis con rebozo, ni comeréis pan de hombres;
23Y vuestros bonetes estarán sobre vuestras cabezas, y vuestros zapatos en vuestros pies: no endecharéis ni lloraréis, sino que os consumiréis á causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros.
24Ezequiel pues os será por señal; según todas las cosas que él hizo, haréis: en viniendo esto, entonces sabréis que yo soy el Señor Jehová.
Ezequiel 24:25-27
Un sobreviviente traerá noticias y habla
Dios dice que les serán quitados su fuerza, orgullo, alegría e hijos. Después vendrá un sobreviviente a Ezequiel y le contará lo sucedido. En ese momento se abrirá su boca, y hablará con la persona que escapó sin la restricción anterior. Seguirá sirviendo de señal, y el pueblo conocerá al Señor. El capítulo termina mirando hacia noticias que aún no han llegado a los desterrados. Un informe de pérdida seguirá al asedio. Entonces cambiará el habla del profeta.

En la vida diaria
Una tía angustiada espera junto a un teléfono desconectado hasta que llega un familiar en persona con noticias del distrito dañado. Las preguntas mantenidas en silencio encuentran al fin a un testigo capaz de responder. Ella acerca una silla y comienza a hablar. El habla renovada de Ezequiel cumple la señal anunciada por Dios; la tía no tiene una restricción divina sobre su voz.
Observe
Ezequiel 24:27 La llegada del sobreviviente y la apertura de la boca de Ezequiel están vinculadas. El informe marcará un cambio en su función profética, además de traer noticias.
Ezequiel 24:25-27
Santa Biblia Reina Valera 190925Y tú, hijo del hombre, el día que yo quitaré de ellos su fortaleza, el gozo de su gloria, el deseo de sus ojos, y el cuidado de sus almas, sus hijos y sus hijas,
26Este día vendrá á ti [un] escapado para traer las nuevas.
27En aquel día se abrirá tu boca [para hablar] con el escapado, y hablarás, y no estarás más mudo; y les serás por señal, y sabrán que yo soy Jehová.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 24:1 comienza con “Y FUÉ á mí palabra de Jehová en el noveno año, en el mes décimo, á los diez del mes, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 24:19 forma un giro natural: “Y díjome el pueblo: ¿No nos enseñarás qué nos [significan] estas cosas que tú haces?”
La nota final
Ezequiel 24:27 deja al lector con “En aquel día se abrirá tu boca [para hablar] con el escapado, y hablarás, y no estarás más mudo; y les serás por señal, y sabrán que yo soy Jehová.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, ella, sobre, para, vuestros, dicho ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- bonete
- Prenda que se lleva en la cabeza como cobertura.
- rebozo
- Tela con la que se cubría parte del rostro durante el duelo.
- mortuorios
- Lo relacionado con los muertos y sus ceremonias de duelo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



