El panorama
Pablo, mensajero de Jesús, el Señor resucitado, comparece ante el concilio de dirigentes judíos. Está preso bajo la vigilancia de soldados de Roma, capital del imperio gobernante. El concilio debe ayudar a averiguar de qué se lo acusa. Sin embargo, sus miembros se dividen por la esperanza de que los muertos resuciten. Después, algunos hombres planean matar a Pablo antes de que se examine su caso. Su joven sobrino descubre el plan. Lo que cuenta al comandante cambia el lugar donde Pablo pasará la siguiente noche.
En este capítulo
- Un golpe antes de las pruebas Hechos 23:1-5
Ante el concilio, Pablo dice que tiene la conciencia limpia respecto a su vida delante de Dios.
- Un concilio dividido y una promesa Hechos 23:6-11
Dos grupos judíos dividen el concilio.
- Un sobrino informa de la emboscada Hechos 23:12-22
Más de cuarenta hombres juran no comer ni beber hasta matar a Pablo.
- Un traslado escoltado y una carta Hechos 23:23-30
Se ordena preparar a doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros.
- Félix espera a los acusadores Hechos 23:31-35
De noche, los soldados llegan a Antipatris, una localidad del trayecto.
Verdad central
Pablo recibe la seguridad de que seguirá dando testimonio, y el descubrimiento de un plan de asesinato lleva al comandante a trasladarlo a salvo ante el gobernador.

Las Escrituras junto al resumen
Hechos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 35Hechos 23:1-5
Un golpe antes de las pruebas
Ante el concilio, Pablo dice que tiene la conciencia limpia respecto a su vida delante de Dios. Ananías, el sumo sacerdote que dirige el culto judío, ordena a unos hombres que golpeen a Pablo en la boca. Pablo dice que Dios lo golpeará a él también. Compara al sacerdote con una pared cuya pintura limpia esconde lo que hay debajo. Ananías dice defender la ley mientras ordena un golpe ilegal. Los presentes acusan a Pablo de insultar al sumo sacerdote de Dios. Pablo responde que no había reconocido a Ananías como sumo sacerdote. Acepta la ley sagrada que prohíbe insultar a un gobernante. Hechos no explica por qué Pablo no lo reconoció.
En la vida diaria
Una entrenadora de esgrima ve cómo un árbitro castiga a su alumno sin escuchar la queja. Critica duramente su conducta. Una colega le dice que respete el cargo del árbitro, así que modera sus palabras. Esa corrección no resuelve si la sanción fue justa. Pablo responde bajo la ley de Dios acerca de los gobernantes, no bajo un código de conducta deportiva.
Observe
Hechos 23:3 Pablo contrapone el lugar de juicio al golpe ilegal. La acusación de hipocresía se refiere a la distancia entre el cargo del jefe de los sacerdotes y su conducta.
Hechos 23:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091ENTONCES Pablo, poniendo los ojos en el concilio, dice: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he conversado delante de Dios hasta el día de hoy.
2El príncipe de los sacerdotes, Ananías, mandó entonces á los que estaban delante de él, que le hiriesen en la boca.
3Entonces Pablo le dijo: Herirte ha Dios, pared blanqueada: ¿y estás tú sentado para juzgarme conforme á la ley, y contra la ley me mandas herir?
4Y los que estaban presentes dijeron: ¿Al sumo sacerdote de Dios maldices?
5Y Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues escrito está: Al príncipe de tu pueblo no maldecirás.
Hechos 23:6-11
Un concilio dividido y una promesa
Dos grupos judíos dividen el concilio. Los saduceos niegan que los muertos resuciten y rechazan la creencia en ángeles y espíritus. Los fariseos aceptan estas cosas. Pablo dice que es fariseo y que su caso trata de la esperanza de que los muertos resuciten. Estalla una discusión. Algunos maestros fariseos lo defienden y se preguntan si le habló un espíritu o un ángel. El comandante teme que la multitud enfurecida despedace a Pablo. Envía soldados para sacarlo y devolverlo a su cuartel. Esa noche Jesús se presenta junto a Pablo. Le promete que hablará en su nombre en Roma, como lo ha hecho en Jerusalem, la principal ciudad judía.
En la vida diaria
Una inspectora de canteras despliega un mapa de seguridad ante dos equipos rivales. Su advertencia los divide sobre un riesgo que ya discuten. La reunión fracasa y ella se marcha sin resolver el asunto. Más tarde, su gerente confirma que presentará sus hallazgos a los propietarios. Pablo recibe una promesa de Jesús mismo, no el apoyo de un gerente.
Observe
Hechos 23:11 Pablo sigue detenido cuando llega la promesa. Se entera de que su testimonio continuará sin que le digan que la prisión terminará de inmediato.
Hechos 23:6-11
Santa Biblia Reina Valera 19096Entonces Pablo, sabiendo que la una parte era de Saduceos, y la otra de Fariseos, clamó en el concilio: Varones hermanos, yo soy Fariseo, hijo de Fariseo: de la esperanza y de la resurrección de los muertos soy yo juzgado.
7Y como hubo dicho esto, fué hecha disensión entre los Fariseos y los Saduceos; y la multitud fué dividida.
8Porque los Saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; mas los Fariseos confiesan ambas cosas.
9Y levantóse un gran clamor: y levantándose los escribas de la parte de los Fariseos, contendían diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si espíritu le ha hablado, ó ángel, no resistamos á Dios.
10Y habiendo grande disensión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado de ellos, mandó venir soldados, y arrebatarle de en medio de ellos, y llevarle á la fortaleza.
11Y la noche siguiente, presentándosele el Señor, le dijo: Confía, Pablo; que como has testificado de mí en Jerusalem, así es menester testifiques también en Roma.
Hechos 23:12-22
Un sobrino informa de la emboscada
Más de cuarenta hombres juran no comer ni beber hasta matar a Pablo. Piden a los sacerdotes y a los ancianos, dirigentes principales, que organicen otra audiencia del concilio. Esa petición ocultará el ataque que planean durante el trayecto. El sobrino de Pablo oye el plan y se lo cuenta. Pablo llama a un oficial del ejército para que lleve al joven ante el comandante. El comandante lo aparta y lo escucha en privado. El sobrino explica cómo la petición de más datos servirá de trampa. Insta al comandante a rechazarla. El comandante lo despide con la orden de no contar a nadie su conversación.


En la vida diaria
Una acompañante de autobús oye amenazas contra un testigo que debe viajar en su ruta. Encuentra al oficial en la terminal y pide hablar en privado. Le da la hora y el lugar previstos. Él escucha y cambia la ruta sin anunciar el motivo. El sobrino de Pablo informa de un plan de asesinato jurado, no de una amenaza sin comprobar que oye el personal.
Observe
Hechos 23:21 El sobrino distingue la petición aparente del concilio de la emboscada que esconde. Una propuesta creíble de audiencia sirve para encubrir un asesinato planeado.
Hechos 23:12-22
Santa Biblia Reina Valera 190912Y venido el día, algunos de los Judíos se juntaron, é hicieron voto bajo de maldición, diciendo que ni comerían ni beberían hasta que hubiesen muerto á Pablo.
13Y eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración;
14Los cuales se fueron á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos, y dijeron: Nosotros hemos hecho voto debajo de maldición, que no hemos de gustar nada hasta que hayamos muerto á Pablo.
15Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le saque mañana á vosotros como que queréis entender de él alguna cosa más cierta; y nosotros, antes que él llegue, estaremos aparejados para matarle.
16Entonces un hijo de la hermana de Pablo, oyendo las asechanzas, fué, y entró en la fortaleza, y dió aviso á Pablo.
17Y Pablo, llamando á uno de los centuriones, dice: Lleva á este mancebo al tribuno, porque tiene cierto aviso que darle.
18El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo, llamándome, me rogó que trajese á ti este mancebo, que tiene algo que hablarte.
19Y el tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme?
20Y él dijo: Los Judíos han concertado rogarte que mañana saques á Pablo al concilio, como que han de inquirir de él alguna cosa más cierta.
21Mas tú no los creas; porque más de cuarenta hombres de ellos le acechan, los cuales han hecho voto debajo de maldición, de no comer ni beber hasta que le hayan muerto; y ahora están apercibidos esperando tu promesa.
22Entonces el tribuno despidió al mancebo, mandándole que á nadie dijese que le había dado aviso de esto.
Hechos 23:23-30
Un traslado escoltado y una carta
Se ordena preparar a doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros. Saldrán esa noche con una montura para Pablo. Su destino es Cesarea, una ciudad costera donde ejerce Félix, el gobernador. Claudio Lisias, nombre del comandante, escribe una carta a Félix. Describe cómo salvó a Pablo de una multitud y supo que era ciudadano romano. En su informe sitúa ese conocimiento antes del rescate. Dice que la disputa del concilio trata de la ley judía, sin ninguna acusación que merezca muerte o prisión. El plan de asesinato lo ha llevado a enviar a Pablo lejos. Sus acusadores deben presentar el caso ante Félix.

En la vida diaria
Una responsable de registro de un museo embala una pieza prestada en disputa y la coloca en una furgoneta vigilada tras recibir amenazas de robo. Envía con ella un informe firmado. El informe enumera la reclamación de propiedad y explica por qué el objeto necesita un depósito seguro. Los guardias no resuelven quién es su dueño. Pablo es un preso cuya vida corre peligro, no una propiedad en disputa.
Observe
Hechos 23:29 La carta dice que las acusaciones no merecen muerte ni prisión. Sin embargo, Pablo sigue vigilado. El informe favorable del comandante no ha logrado su libertad.
Hechos 23:23-30
Santa Biblia Reina Valera 190923Y llamados dos centuriones, mandó que apercibiesen para la hora tercia de la noche doscientos soldados, que fuesen hasta Cesarea, y setenta de á caballo, y doscientos lanceros;
24Y que aparejasen cabalgaduras en que poniendo á Pablo, le llevasen en salvo á Félix el Presidente.
25Y escribió una carta en estos términos:
26Claudio Lisias al excelentísimo gobernador Félix: Salud.
27A este hombre, aprehendido de los Judíos, y que iban ellos á matar, libré yo acudiendo con la tropa, habiendo entendido que era Romano.
28Y queriendo saber la causa por qué le acusaban, le llevé al concilio de ellos:
29Y hallé que le acusaban de cuestiones de la ley de ellos, y que ningún crimen tenía digno de muerte ó de prisión.
30Mas siéndome dado aviso de asechanzas que le habían aparejado los Judíos, luego al punto le he enviado á ti, intimando también á los acusadores que traten delante de ti lo que [tienen] contra él. Pásalo bien.
Hechos 23:31-35
Félix espera a los acusadores
De noche, los soldados llegan a Antipatris, una localidad del trayecto. Al día siguiente, los hombres a pie regresan y los jinetes llevan a Pablo adelante. En Cesarea entregan a Pablo y la carta a Félix. El gobernador lee el informe y pregunta de dónde procede Pablo. Se entera de que su provincia es Cilicia, una región del norte. Acepta escuchar el caso cuando lleguen los acusadores. Hasta entonces, Pablo debe permanecer vigilado en la residencia del gobernador. El complot no ha logrado impedir su llegada. Está más seguro, pero sigue siendo un preso a la espera de una audiencia.

En la vida diaria
Una encargada de residencia universitaria da a un estudiante amenazado una habitación en otro edificio. Comprueba sus datos y organiza una reunión para cuando lleguen los otros estudiantes. Él deja su bolso, aliviado de estar lejos de la amenaza. El traslado no ha resuelto la queja. Pablo espera como preso vigilado, sin poder salir de su nuevo alojamiento.
Observe
Hechos 23:35 Félix aplaza la audiencia hasta que estén presentes los acusadores. Pablo ha llegado a una custodia más segura, pero llegar a salvo no equivale a ser absuelto ni quedar libre.
Hechos 23:31-35
Santa Biblia Reina Valera 190931Y los soldados, tomando á Pablo como les era mandado, lleváronle de noche á Antipatris.
32Y al día siguiente, dejando á los de á caballo que fuesen con él, se volvieron á la fortaleza.
33Y como llegaron á Cesarea, y dieron la carta al gobernador, presentaron también á Pablo delante de él.
34Y el gobernador, leída la carta, preguntó de qué provincia era; y entendiendo que de Cilicia,
35Te oiré, dijo, cuando vinieren tus acusadores. Y mandó que le guardasen en el pretorio de Herodes.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Hechos 23:1 comienza con “ENTONCES Pablo, poniendo los ojos en el concilio, dice: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he conversado delante de Dios hasta el día de hoy.”
Dónde cambia el capítulo
Hechos 23:19 forma un giro natural: “Y el tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme?”
La nota final
Hechos 23:35 deja al lector con “Te oiré, dijo, cuando vinieren tus acusadores. Y mandó que le guardasen en el pretorio de Herodes.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Pablo, ENTONCES, como, dijo, ellos, tribuno ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- pared blanqueada
- Pared cubierta de cal blanca, imagen de una apariencia limpia que puede ocultar algo malo.
- conjuración
- Acuerdo secreto de varias personas para realizar un acto contra alguien.
- pretorio
- Residencia oficial del gobernador romano, donde podían mantener presos bajo vigilancia.
Escucha y mira junto al pasaje
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